Ni la muerte borra sus huellas: más de 100 mascotas son recordadas en altar de Saltillo
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Con fotografías, cenizas, croquetas y flores, Dignidad Animal rinde homenaje a perros y gatos que dejaron huella en sus familias y rescatistas
Chispita fue abandonada y murió en circunstancias trágicas, pero su historia no quedó en el olvido. Hoy, sus cenizas ocupan un lugar especial entre fotografías, flores y recuerdos de más de 100 mascotas homenajeadas en el primer altar de muertos instalado por la asociación Dignidad Animal, en Saltillo.
Entre las imágenes aparecen perros y gatos que acompañaron durante años a sus familias, así como animales rescatados de las calles que, pese a recibir cuidados, no lograron sobrevivir a enfermedades o lesiones. La ofrenda reúne elementos tradicionales del Día de Muertos, como flores, veladoras y agua, además de croquetas, urnas con cenizas y un reloj que simboliza el tiempo compartido con las mascotas.
UNA CASITA PARA QUIENES YA PARTIERON
Uno de los elementos más representativos es una pequeña casa de madera, réplica de los refugios que fabrica Dignidad Animal, en cuyo interior se colocaron fotografías de animales fallecidos. La construcción simboliza que, incluso después de su partida, estos perros y gatos continúan teniendo un hogar en la memoria de quienes los cuidaron.
Entre los recuerdos también se encuentran animales que fueron adoptados a través de la asociación y que posteriormente fallecieron, así como mascotas que pertenecieron a los propios rescatistas, quienes decidieron incluirlas en este homenaje colectivo. El altar también dedica un espacio a personas fallecidas que dedicaron parte de su vida a proteger animales, mientras que algunas familias participaron llevando fotografías de sus mascotas para mantener vivo su recuerdo.
TRADICIÓN QUE BUSCA PERMANECER
Esta es la primera ocasión en que Dignidad Animal realiza una ofrenda de estas características, aunque sus integrantes esperan repetirla cada año y sumar a más familias que deseen recordar a sus compañeros de vida. De acuerdo con los organizadores, la respuesta de quienes aportaron fotografías ha sido positiva, pues encontraron en este espacio una oportunidad para recordar a los animales que compartieron momentos importantes de sus vidas.
Los integrantes de la asociación consideran que en los últimos años ha crecido la conciencia sobre el bienestar animal y el reconocimiento de perros y gatos como parte de las familias, una cercanía que también comienza a reflejarse en las celebraciones del Día de Muertos.
Para Dignidad Animal, mantener viva la memoria de una mascota representa reconocer el cariño, la compañía y los momentos compartidos, pues consideran que los animales también forman parte de la familia. Entre fotografías, pequeñas urnas y flores, el altar resalta que, aunque los ladridos y maullidos hayan dejado de escucharse, hay huellas que ni siquiera la muerte consigue borrar.