Nuevos testimonios de extrabajadoras rechazan versión de trata en caso de El Abra, en Saltillo; apuntan a conflicto de pareja
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Cuatro extrabajadoras aseguraron que acudían voluntariamente al establecimiento y que únicamente ofrecían masajes; la Fiscalía mantiene abierta la investigación y recientemente informó sobre nuevos indicios y órdenes de aprehensión pendientes
Cuatro extrabajadoras de la casa de masajes vinculada al operativo en la calle El Abra, en la colonia Ampliación Real de Peña —en Saltillo—, rechazaron la versión sobre una presunta red de trata de personas y aseguraron que el caso deriva de un conflicto de pareja.
En testimonios recabados bajo condición de anonimato por temor a represalias, las mujeres negaron haber sido víctimas de coerción laboral, privación de la libertad o explotación sexual y sostuvieron que permanecían en el establecimiento por voluntad propia.
Las declarantes señalaron que el origen del conflicto habría sido una discusión entre el propietario, conocido como Hames, y una joven identificada como Naomi. Esta versión coincide con la ofrecida anteriormente por otra trabajadora del establecimiento, quien también atribuyó el caso a una disputa sentimental.
Una de las extrabajadoras rechazó las acusaciones realizadas contra el establecimiento y cuestionó que una persona enfrente consecuencias legales a partir de lo que considera señalamientos falsos.
“Opino que las declaraciones son totalmente falsas y que no es justo que estén haciendo todo esto y menos que una persona esté pagando por unas acusaciones falsas de la señorita Naomi”, afirmó.
Otra de las mujeres negó que el personal hubiera sufrido agresiones, retención o amenazas.
“No, de ninguna manera, ni sexual ni nos obligaban a nada, y jamás nos secuestraron, ni nos tuvieron amenazadas, ni a nuestras familias”, sostuvo.
NIEGAN ACTIVIDADES SEXUALES
Una tercera extrabajadora aseguró que dentro del establecimiento únicamente se permitían servicios de masajes.
“Las actividades sexuales estaban prohibidas en el spa, solo hacíamos masajes relajantes; nunca hubo una actividad ilegal en el lugar, eso se lo aseguro”, declaró.
La cuarta mujer sostuvo que las labores se realizaban de manera voluntaria. “Nunca jamás, era un lugar de masajes como lo dice la palabra, todas estábamos ahí por necesidad y por voluntad propia”, puntualizó.
Las extrabajadoras coincidieron en que las acusaciones afectaron su fuente de ingresos y señalaron que también tuvieron repercusiones en la percepción de sus familias. Según su versión, la denunciante habría actuado motivada por celos e involucrado a terceras personas en el conflicto.