Saltillo: Ganan segunda Batalla de La Angostura; Propaec clausura pedrera
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La intervención ocurrió luego de que VANGUARDIA documentó el desmonte de parte del cerro; autoridades señalaron afectaciones ambientales dentro del polígono protegido
La Procuraduría de Protección al Ambiente de Coahuila (Propaec) clausuró la mañana de este miércoles una pedrera ubicada a orillas de la carretera Saltillo-Zacatecas, luego de detectar afectaciones ambientales en la zona.
Personal de la dependencia acudió al sitio después de que VANGUARDIA reportó, el pasado 27 de agosto, el desmonte de parte del cerro.
De acuerdo con la información recabada en el lugar, la pedrera no contaba con los permisos necesarios para operar. Además, el terreno forma parte del sitio histórico de la Batalla de La Angostura y se encuentra dentro del polígono del Área Natural Protegida de la Sierra de Zapalinamé.
Las autoridades indicaron que los sellos de clausura fueron colocados por el desmonte y el impacto ambiental ocasionado en esta zona al sur de Saltillo.
En el sitio se observó que una parte del cerro fue desgajada, además de la presencia de oficinas móviles y maquinaria pesada. En la entrada al predio también fue construido un muro de piedra.
‘SE DESTRUYE NUESTRA IDENTIDAD’
Al lugar acudieron Mauricio González Puente, presidente del Patronato, y Hugo Díaz Amezcua, director del Museo de la Angostura, quienes lamentaron el desmonte y reconocieron la intervención de las autoridades estatales.
“Estamos viendo con gran tristeza cómo se destruye nuestra identidad. No solamente desde el punto de vista histórico, sino también desde el de la protección al ambiente. Por eso agradecemos a la Procuraduría del Medio Ambiente del Estado de Coahuila que haya tomado cartas en el asunto y que este día, memorable para nosotros, sean clausuradas todas estas pedreras que están dañando no solamente la ecología, sino nuestra propia identidad, nuestra propia historia”, mencionó.
Explicó que el desmonte se realizó entre dos cerros relacionados con la Batalla de La Angostura: uno donde estuvieron tropas irlandesas del Batallón de San Patricio y otro ocupado por fuerzas estadounidenses.
“Estamos viendo que en esta loma, donde estuvo la artillería mexicana, el desmonte ya va a la mitad del cerro. Fue aquí donde el comandante Antonio López de Santa Anna y su estado mayor estuvieron, en lo que ahora son campos de fútbol. No podemos permitirnos el lujo de perder nuestra conciencia y nuestra identidad como mexicanos”, agregó.
También señaló que se trabaja con los gobiernos de Irlanda y Estados Unidos, así como con el Ejército Mexicano, en un Museo de Sitio que permita conocer los monumentos históricos y conmemorar la batalla.
“Poco a poco hemos venido reconstruyendo trincheras, de las cuales ya tenemos más de 900 metros de las originales. Ahí se ha constituido el muro de los hombres que comandaron los 24 regimientos que formaban las tropas del general Antonio López de Santa Anna aquellos días del 22 y 23 de febrero de 1847 y que, después de haber cruzado todo el desierto desde San Luis Potosí a pie, llegaron a este lugar para enfrentarse a menos soldados, pero mejor atrincherados y con mejor armamento”, apuntó.
ÁREA NATURAL DESDE 1996
La zona fue decretada Área Natural Protegida estatal en octubre de 1996, mientras que su Programa de Manejo fue publicado en 2006 con el propósito de proteger sus ecosistemas, fuentes de agua y biodiversidad.
“Esta categoría garantiza que el territorio permanezca bajo un manejo responsable que permita la conservación a largo plazo, asegurando que sus servicios ambientales sigan brindando beneficios directos a la población de Saltillo y la región”, expone su página web.
De acuerdo con información publicada en el sitio oficial del Área Natural Protegida, esta categoría busca mantener el territorio bajo un manejo que permita su conservación a largo plazo y regule el uso del suelo y las actividades que puedan degradar el ambiente.
“Gracias a esta figura de protección, se han podido implementar programas de vigilancia, investigación científica, reforestación y manejo del fuego que han demostrado resultados significativos”.
“Hoy, la Sierra de Zapalinamé es un referente estatal de conservación y un modelo de colaboración entre sociedad civil, comunidad, sector privado y autoridades. Mantener este equilibrio exige un esfuerzo continuo y un compromiso compartido. Cada acción de cuidado contribuye a preservar este pulmón natural que brinda agua, bienestar, paisaje y hogar a cientos de especies”, concluye en su página web.