Saltillo: urge mayor presupuesto y vigilar industrias para cuidar calidad del aire
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El integrante del Consejo Técnico para la Calidad del Aire destacó la necesidad de adquirir mejores equipos de medición y que la Secretaría de Medio Ambiente reciba mayor presupuesto
El especialista en ingeniería ambiental por el Instituto Tecnológico de Saltillo (ITS), Juan Carlos Loyola Licea, consideró necesario destinar mayores recursos económicos a la Secretaría de Medio Ambiente (SMA) para mejorar los equipos de medición en Saltillo.
El integrante del Consejo Técnico para la Calidad del Aire de Coahuila explicó que es fundamental contar con datos precisos para tomar decisiones, señalando que históricamente el área de salud ambiental recibe un presupuesto significativamente menor al de otras dependencias estatales.
“Una causa raíz de la situación que tenemos de desconocimiento, de tener datos sólidos, concretos y sistematizados es que hay poco dinero. La Secretaría de Medio Ambiente necesita medir y para medir necesita estaciones y necesita equipos”, expuso.
Loyola Licea detalló que las autoridades deben enfocarse prioritariamente en el monitoreo de las partículas suspendidas menores a 2.5 micras, ya que al ser más pequeñas representan un mayor riesgo para la población debido a que no pueden ser filtradas por las vellosidades de la nariz.
Actualmente la SMA cuenta con una estación de monitoreo normada de la calidad del aire en Saltillo y otra más en Ramos Arizpe. No obstante el “Programa de Gestión para Mejorar la Calidad del Aire del Estado de Coahuila de Zaragoza 2017-2026 (ProAire)” planteó en 2017 que para 2026 el Estado debió comprar una más para Saltillo y una para cada uno de los municipios de Torreón, Nava, Frontera y Sabinas.
De acuerdo con el Presupuesto de Egresos del Estado para el año 2026, a la SMA se le asignaron 126 millones 759 mil pesos mientras que dependencias como la Secretaría de Cultura tuvieron 259 millones 041 mil o Turismo y Pueblos Mágicos 207 millones 161 mil 053 pesos.
LADRILLERAS E INDUSTRIAS, EN OBSERVACIÓN
El ingeniero ambiental señaló que estas partículas finas son generadas comúnmente por procesos de combustión y polvos metalúrgicos, por lo que resulta indispensable aumentar la vigilancia sobre industrias de este ramo, así como en las pedreras y ladrilleras de la localidad.
“En las noches sí ves una cantidad de fumarolas en el poniente de la ciudad, esas fumarolas parece ser que son fuentes dispersas que puede ser quema de llantas o quema de cartones con aceites para procesos productivos como las ladrilleras”, afirmó.
En cuanto a las empresas metalúrgicas, advirtió que aunque algunas cuentan con tecnologías de control como casas de sacos o precipitadores electrostáticos, existe la posibilidad de que durante los turnos nocturnos su producción sobrepase la capacidad de retención de dichos dispositivos, por lo que pidió realizar monitoreos perimetrales.
Asimismo, precisó que existe una gran contribución de polvos generados por las empresas dedicadas a la extracción de materiales constructivos ubicadas al norte de la capital, quienes externalizan sus costos ambientales al no controlar las emisiones de tierra generadas por sus camiones.
“Toda esa tierra, en mi opinión, es un contribuyente muy grande de las partículas suspendidas del área metropolitana. Están ganando dinero, que le inviertan al control de polvos y ya dejaríamos de sospechar de ellos”, señaló.
EJEMPLOS DE CONTROL AMBIENTAL
Para solucionar esta problemática, el especialista destacó que algunas compañías implementan buenas prácticas operativas, como el uso de bandas transportadoras cubiertas con tolvas y el riego constante de los caminos de terracería para evitar levantamientos de polvo fino en el ambiente.
“Hay responsabilidad empresarial. Ellos están asumiendo un costo de no levantar polvos, invierten dinero, riegan el camino de terracería y están internalizando los costos ambientales de su actividad económica”, comentó.
El entrevistado reiteró que una vez obtenidas las mediciones sistemáticas, el Gobierno del Estado podría generar políticas públicas orientadas a proteger la salud de los ciudadanos, incluyendo el paro de actividades en la industria durante las contingencias marcadas por los indicadores ambientales.
“Necesitamos una medición sistemática, tener más mediciones en la ciudad para saber de cuál es el origen de esos contaminantes, tenerlos ubicados geográficamente, porque estamos dando palos de ciego, tener esos datos nos permitiría tomar mejores decisiones”, concluyó.