Saltillo: Voto a prueba de adversidades: Arturo Morales, ejemplo de voluntad y civilidad
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La historia de Arturo Morales Herrera es ejemplo de esfuerzo, autonomía y participación democrática pese a las barreras que enfrentan las personas con discapacidad
Vaya que el de Arturo Morales Herrera, el hombre que nació sin brazos y vende dulces en el centro de Saltillo, además de ser un ejemplo de voluntad y perseverancia, lo es también de civilidad.
Ayer a mediodía, Arturo salió de su casa en los condominios de la colonia Hacienda Las Isabeles para, como en cada elección, ir a emitir su voto.
Porque Arturo, desde que cumplió la mayoría de edad, que le dieron su credencial de elector, sale a votar, no obstante su discapacidad, que tampoco le ha sido un impedimento para salir adelante en la vida.
Llegando a la casilla 1666, instalada en la Escuela Primaria Mario Castro Gil, ya le aguardaba Laurita, una amiga del barrio que lo acompañó a su seccional, sacó de la inseparable cangurera de Arturo su INE, la entregó a los funcionarios, recogió por él la boleta, lo condujo hasta la mampara y ahí, Arturo, que nació sin brazos, pero con más deber ciudadano que muchos, tomó con sus labios el plumón, tachó la boleta, Laurita la dobló en varias partes, la puso en los labios de Arturo y con sus labios Arturo la depositó en la urna.
Cumplido su deber, se retiró.
Si eso no se llama civilidad, entonces, quién sabe cómo se llama.
“Hay muchas personas con discapacidad que las tienen encerradas, que ‘ay, pobrecitos niños’, no, sáquenos a la gente”.
Arturo dijo que fue de sus padres que aprendió el valor de cumplir con sus deberes de ciudadano; si se quiere exigir de los políticos, sean diputados, alcaldes o gobernadores, hay que hacer la parte que nos toca, comentó.
“A mí mis papás me trataron como persona normal y como persona normal, ‘órale, te toca votar, vámonos’, que era una responsabilidad que yo tenía.
Muchos hablan, no nomás es de hablar, es actuar, la responsabilidad es de ambos. El pueblo exige y el pueblo no cumple. ¿Con qué derecho exiges tú, si tú no cumples? Cuando tú cumplas tienes derecho a pedir, cuando no cumples, mejor quédate callado.
“Como persona con discapacidad requiero de ayuda, requiero apoyo y por eso estoy cumpliendo también, que el día de mañana ya pueda decir ‘ah, ya te puedo exigir, porque ya cumplí, ahora cumple tú’”.
Declaró Arturo, a quien la gente de la colonia ya conoce porque lo ha visto en todos los mercados de la ciudad y, últimamente, en el centro, jalando con su cuerpo su carrito, ofreciendo sus dulces para mantenerse.
Arturo no depende de nadie.
Y aunque le es difícil votar cuando las boletas son demasiadas, no falta quien le ayude; sin embargo, advirtió que se necesitan casillas más inclusivas con rampas, boletas en braille, facilitadores capacitados, para que la gente ciega, sorda, en sillas de ruedas o que tiene alguna limitación física como la suya, pueda participar en las elecciones.
Arturo ya votó y porque ya votó, ahora sí, está en calidad de exigir a los diputados del nuevo Congreso:
“Quien quede, legislen por empleos dignos y con salarios de calidad para la población con capacidades diferentes.
“Consígueles un empleo, habla con los empresarios, ayúdalos”, soltó y se despidió para ir rumbo al centro, donde le esperaba una tarde ardua de trabajo.