Señalan tintes políticos y tácticas de intimidación en detención de Armando Castilla, Director de VANGUARDIA
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Se acusa un uso excesivo del sistema de justicia para intimidar al empresario
Tras la detención y posterior liberación de Armando Castilla Galindo, director general del periódico VANGUARDIA, el presidente del Foro Profesional de Abogados en Saltillo, Xavier Laureano, advirtió que el caso muestra rasgos de persecución política y un uso excesivo del sistema de justicia para intimidar al empresario.
A pesar del amplio operativo de seguridad y la participación de la Guardia Nacional durante su arresto, Castilla Galindo fue puesto en libertad al no ser vinculado a proceso, lo que, según sus defensores, refuerza las denuncias que desde hace años ha hecho sobre un presunto hostigamiento en su contra.
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INSTRUMENTO DE PRESIÓN
Desde el punto de vista jurídico, Laureano señaló que detener a una persona por delitos que no ameritan prisión preventiva oficiosa, como el fraude, puede interpretarse como una estrategia de la Fiscalía para ejercer presión y amedrentar. Indicó que no es raro que fiscalías estatales utilicen de forma tendenciosa los mecanismos legales en este tipo de situaciones.
“Considero que es una forma de presionar. Así lo hace la fiscalía comúnmente en este tipo de asuntos, tratan de presionar, de amedrentar con detenciones, sabiendo que de inicio es un delito que no es de prisión preventiva oficiosa. La fiscalía desafortunadamente utiliza esos medios legales que tienen para para presionar y amedrentar”, afirmó Xavier Laureano.
En el caso de Castilla Galindo, añadió, tanto el despliegue de fuerza como la narrativa oficial sugieren que el asunto va más allá de lo estrictamente legal y se mueve en el terreno político.
Uno de los aspectos más cuestionados es la manera en que se obtuvo la orden de aprehensión. Se presume que la autoridad pudo recurrir a prácticas irregulares para justificar la detención, como la carencia de pruebas suficientes para sostener la acusación inicial.
Abogados consultados coinciden en que estas tácticas suelen emplearse para forzar detenciones en casos donde no existe una base sólida de criminalidad.
Por ahora, el director de Vanguardia continúa en libertad luego de que no se acreditaran elementos para procesarlo, aunque el caso deja al descubierto la vulnerabilidad de ciudadanos y empresarios frente al uso parcial de las instituciones encargadas de impartir justicia.