Xantolum transforma la muerte en color, tradición y fantasía por las calles de Saltillo
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Cientos de familias disfrutaron la undécima edición del desfile de Día de Muertos, que reunió carrozas, alebrijes, matlachines, charros y personajes fantásticos creados con el talento de los saltillenses
Entre catrinas, calaveras, alebrijes, carrozas funerarias y personajes increíbles surgidos de la imaginación de los saltillenses, el bulevar Venustiano Carranza se transformó este domingo en un escenario de fantasía, arte y tradición.
Durante la undécima edición del desfile Xantolum 2026 en Saltillo, miles de familias se reunieron para celebrar el Día de Muertos con una explosión de colores, música y creatividad.
Desde dos horas antes del arranque, familias completas comenzaron a ocupar banquetas y camellones del bulevar Carranza para conseguir los mejores lugares. Los adultos mayores llevaron sus sillas plegables, mientras los pequeños encontraron en los hombros de sus padres el palco perfecto para no perderse ningún detalle del espectáculo.
El desfile comenzó a las 17:00 horas sobre el bulevar Francisco Coss. Avanzó entre aplausos, música y la expectación del público hasta concluir cerca de las 19:00 horas en Plaza Galerías, al norte de la ciudad.
La creatividad del talento saltillense fue protagonista. Elaborados vestuarios, maquillajes artísticos y enormes adornos multicolores dieron vida a personajes que parecían haber escapado de mundos fantásticos.
A estos personajes se sumaron vehículos transformados en escenarios rodantes. Entre los contingentes que desfilaron a lo largo de aproximadamente 3 kilómetros, se encontraron diferentes clubes de motociclismo, agrupaciones inspiradas en las culturas indígenas mexicanas, matlachines, grupos de boy scouts, charros batuqueros, bastoneras y porristas.
También participaron academias acrobáticas, instituciones culturales y artísticas, así como creadores independientes, quienes aportaron su particular interpretación de la muerte y sus tradiciones.
Las carrozas funerarias y los carros alegóricos destacaron por sus elaboradas decoraciones. Los alebrijes y las caracterizaciones de personajes ancestrales despertaron la curiosidad de niños y adultos.
A la par, los patrocinadores participaron con vehículos intervenidos especialmente para la celebración, los cuales fueron ovacionados a su paso.
A los costados de la vialidad, el ambiente adquirió tintes de verbena popular. Los comerciantes ambulantes hicieron “su agosto” con la venta de elotes, churros, papas fritas, bebidas y dulces, aprovechando el constante movimiento de familias que esperaban el paso de los contingentes.
Entre los espectadores abundaron pequeños monstruos, calaveritas, catrinas y personajes de Halloween, que convivieron con los atuendos tradicionales del Día de Muertos, convirtiendo también al público en parte del espectáculo.
Bajo el concepto de que la imaginación se encuentra con la memoria y el arte transforma las tradiciones en nuevos universos, la onceava versión del tradicional Xantolum reafirmó su esencia: una celebración donde el pasado y la creatividad contemporánea caminan juntos.
Porque en Saltillo, como propone la filosofía del festival, la cultura no se crea ni se destruye, solamente se transforma. Y este domingo, durante dos horas, la muerte se vistió de fiesta para llenar de vida las calles de la ciudad.