INE: Un árbitro sin credibilidad
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Poseer información privilegiada hoy es un importante capital político para garantizar impunidad para quienes infringen la ley desde los altos niveles de la estructura del Estado mexicano
El saqueo al INE pone a este instituto en posición de pérdida de credibilidad electoral.
Sin embargo, el grave problema de la corrupción es la impunidad. El tener información privilegiada y comprometedora para terceros con poder y autoridad da al funcionario corrupto un blindaje que dificulta la aplicación de la justicia.
¿Qué información comprometedora de tipo electoral, respecto a la 4T, tendrá Guadalupe Taddei que imposibilite la aplicación de la justicia en contra de ella?
A ella le tocó coordinar las elecciones de 2024: la presidencial, las de ocho gubernaturas y la de la Ciudad de México, además de la renovación del Congreso. Ella avaló la cuestionada mayoría calificada que le dio el control del Congreso a la 4T.
¿Qué hechos cuestionables respecto de las elecciones habrá conocido, los cuales pudo haber ignorado o minimizado, para ayudar a la 4T?
Si la información es poder –como se le ha calificado desde hace muchos años–, en México también significa impunidad respecto a la corrupción.
Por otra parte, la información privilegiada respecto a la participación de la delincuencia organizada en la vida política de Sinaloa seguramente constituye el blindaje que protege tanto a Rocha Moya como al senador Inzunza, obligando a la presidenta Sheinbaum a salvaguardar a ambos para no entregarlos al gobierno de Estados Unidos, ignorando los compromisos derivados de los tratados relativos a extradición, negando las evidencias que existen en contra de ambos.
Poseer información privilegiada hoy es un importante capital político para garantizar impunidad para quienes infringen la ley desde los altos niveles de la estructura del Estado mexicano.
Lo que hoy puso en crisis al INE fue que Guadalupe Taddei empoderó a José Alfredo Hernández Casillas, dándole incluso la capacidad de colocar funcionarios dentro del INE, poniendo en cargos vinculados con contrataciones a gente que trabajó en sus empresas o respondía a sus intereses comerciales.
Añadamos a esto que el Congreso, hoy dominado por Morena, le dio superpoderes a Taddei para nombrar funcionarios que antes se definían de forma colegiada.
La crisis de credibilidad del INE pone en riesgo las elecciones del 2027 y esto sólo podrá neutralizarse encontrando un presidente con honorabilidad absoluta y sin ningún cuestionamiento.
LOS 61 MILLONES DE DÓLARES
Después de que la presidenta Sheinbaum mencionó que, para evitar la corrupción, se asignarían a Talleres Gráficos de México la producción de credenciales y boletas, surgió la información del contrato por 61 millones de dólares (mil 300 millones de pesos), firmado por Guadalupe Taddei, que garantiza suministros hasta el 2031.
Resulta que Talleres Gráficos de México era parte de ese contrato y, más aún, quien firmó por esa institución fue su director general Arturo Chávez López, que desde abril pasado fue nombrado nuevo consejero electoral del INE, con una calificación envidiable –casi perfecta–, pese a que no tenía la mínima experiencia en materia electoral.
Además, él fue colaborador de la presidenta Sheinbaum cuando fue alcaldesa de Tlalpan. ¿Eso no le da cercanía con la 4T al nuevo consejero?
Él reconoció en una entrevista que, apenas asumió la dirección general de Talleres Gráficos, le propuso a la presidenta Taddei que la institución que dirigía produjera la credencial de elector, aunque en esa ocasión ella le hizo ver que ese organismo no tenía la capacidad operativa para asumir el compromiso de realizar la totalidad de las credenciales. Comentó que fue durante la última licitación cuando la empresa ganadora ofreció compartir parte de la producción con la institución.
PIPSA Y LA CENSURA INFORMATIVA
La pretensión de la presidenta Sheinbaum de que Talleres Gráficos de México asuma la impresión de todos los materiales gráficos del INE, que hoy son motivo de escándalo a partir de los documentos firmados por la presidenta Guadalupe Taddei con empresas privadas, es de grave riesgo para la independencia del INE y para nuestra democracia.
Talleres Gráficos de México es un organismo público descentralizado que forma parte de la estructura de la Secretaría de Gobernación, que es la institución del Poder Ejecutivo que controla la vida política de nuestro país.
Por tanto, conviene recordar la experiencia de PIPSA (Productora e Importadora de Papel S.A.), institución que monopolizó la importación de rollos de papel periódico, creada en 1935 por el presidente Cárdenas para controlar a los medios impresos a través del acceso a este insumo fundamental.
Aun siendo una institución descentralizada del Gobierno Federal, mantenía una vinculación de dependencia con la Secretaría de Gobernación, quien a través de PIPSA ejercía un control férreo sobre la línea editorial de la prensa escrita, en una época en que el papel periódico se importaba en grandes volúmenes precisamente de los países nórdicos y era revendido a todos los periódicos de nuestro país. Por supuesto que las condiciones de las transacciones eran derivadas de la relación de los medios de comunicación con el gobierno.
Desde el momento en que la producción de insumos necesarios para la operación del INE dependa de un proveedor que a su vez está vinculado con la Secretaría de Gobernación, habrá un control sobre las elecciones en todo el país.
¿Y LOS SERVICIOS DE INTELIGENCIA?
El reporte del asalto a automovilistas en la autopista Puebla-Orizaba, concretamente en la zona “La Esperanza”, donde se marcan los límites entre Puebla y Veracruz, no es nuevo, sino un problema que tiene quizá 20 años y ninguna autoridad, de ninguno de esos dos estados –ni del Gobierno Federal– se ha dado por aludida.
Nuestras carreteras –e incluso las autopistas– son inseguras y lo único que se hace después de un evento delictivo es llenarla de policías –antes–, y ahora de patrullas de la Guardia Nacional, como si eso resolviese de fondo la inseguridad.
El Gobierno Federal ha invertido mucho en software y sistemas de espionaje, pero los ha utilizado siempre con fines políticos y no en combatir a la delincuencia.
La compra del software israelita Pegasus inició varios sexenios atrás, pero este régimen de la 4T siguió comprando licencias y actualizaciones.
En todas las zonas donde hay delitos no hay mucho que investigar, pues los vecinos conocen a la perfección tanto la identidad como la ubicación de los delincuentes.
El problema de la inseguridad y la violencia es de voluntad política, pues por indiferencia o complicidad, las autoridades nunca van a fondo.
Tradicionalmente, antes de que hubiese tecnología para investigar, el Ejército Mexicano, a través de las comandancias regionales, siempre ha tenido información oportuna de lo que sucede en su zona.
Es necesario y urgente realizar acciones de inteligencia para desarticular bandas delictivas.
¿A usted qué le parece?
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