SEMANARIO: Venden certificados falsos
COMPARTIR
Un par de albañiles desesperados compraron los certificados de la preparatoria para pedir trabajo como policías. Aquí la grabación y el modus operandi
Laura Galván, maestra de kínder, oferta certificados de preparatoria y títulos falsos desde 10 mil hasta 20 mil pesos.
Semanario tiene en sus manos la grabación de dos aspirantes a policías negociando sus certificados de preparatoria para ser aceptados en la corporación municipal.
Luis y Eliseo, dos albañiles que pidieron anonimato, estudian la preparatoria abierta, pero hace unos meses, cuando quedaron desempleados, vieron la posibilidad de entrar a trabajar a una corporación policiaca, sin embargo, para ingresar era necesario haber concluido el bachillerato.
A principios de noviembre, ambos acudieron a una estética para que les cortaran el pelo y ahí, entre la plática desahogaron sus problemas con la estilista, quien no tardó en darles una solución:
"La señora de la estética nos dijo que conocía a alguien que tramitaba certificados legales de preparatoria, hasta reconocidos por la SEP y todo. Nos dio la dirección y fuimos", expresa Luis.
El cinco de ese mismo mes Luis y Eliseo llegaron a la colonia Conquistadores, a la calle Jerónimo de Aguilar, donde los recibió una mujer, según la describen, de cuarenta y cinco años, con pelo rubio y amplia sonrisa.
"Venimos a ver si nos ayuda a sacar nuestros certificados", le dijeron los hombres, ante la luz tenue que alumbraba la fachada de la casa marcada con el 121. Eran las diez de la noche, la mujer volteó de un lado a otro de la calle y les dio el pase.
Adentro la plática se tornó amena, los albañiles le explicaron su situación y le dijeron que habían escuchado que ella conseguía "certificados legales" y que estaban dispuestos a pagar para ello.
Mientras les ofrecía agua para beber, Luis tomó sus precauciones, echó mano a la cintura y encendió el dispositivo de su celular para grabar conversaciones. De esta manera se registraron veinte minutos de la plática que ponen en evidencia el fraude.
Al principio de la plática, Luis insistió en diferentes ocasiones en que si los documentos que iban a adquirir eran "legales", situación algo absurda. Ningún documento podría ser legal si la persona no cursó debidamente sus materias para obtener la documentación. Sin embargo, la maestra le respondió en cada ocasión que la papelería venía sellada desde la SEP en México.
En esta conversación se revelan precios, modus operandi y la participación de personal de la Secretaría de Educación y Cultura de Coahuila en este negocio.
Luis: ¿Pero qué necesitamos?
Laura: Copia del certificado de secundaria, de donde quieras. si tú dices yo salí en México, o yo salí en Tlaxcala, es lo mismo.
Luis: ¿Pero sí es legal, o sea con calificaciones y todo? Laura: Ella (refiriéndose a su contacto al interior de la SEyC) te garantiza que estés dentro del sistema. Pues nosotros no te podemos decir que podemos sacarte un certificado del Ateneo, porque no. Ahorita lo más legal sería que fuera de la Narváez, de la Nocturna, en la noche, pero está dentro de la UAdeC.
Luis: Pero no le ponen fecha reciente ni nada, ¿verdad? Laura: Mmmmmm.no, o sea la Narváez tiene turno matutino y nocturno, ya sería el nocturno, por la edad digo, porque tampoco podemos manejar un Ateneo o un Cetis, sería una prepa nocturna, pero que esté dentro de la UAdeC.
Eliseo: Yo le comentaba que me lo iba a conseguir, esta señora.Lourdes. Laura: No, esa Lourdes es puro pedo y no te lo consigue.
Luis: Oiga, ¿y en el certificado vienen las calificaciones atrás. o un cardex, algo.? Laura: Pues si quieres yo le pregunto a ella (el contacto en la SEyC) qué es lo que les puede conseguir y, este, yo ya les diría. Inclusive con este mismo folio lo puede sacar, a lo mejor, porque como ella está manejando una matrícula.
Se escucha en la grabación un papeleo, donde Luis encuentra el oficio donde aparecen las asignaturas que tiene que validar.
Laura: No, mire, présteme ése, para que así más o menos nos hagan la constancia... yo como quiera le saco copia para no dejarle nada original a ella. Hay que traer dos fotos tamaño infantil, blanco y negro, ¿no las trae ahorita? El costo del trámite es tratado en varias ocasiones durante la visita y Luis y Eliseo intentan que les haga precio especial, por ser dos.
Laura: No, yo ya mañana hablaría con ella, si quieres me hablan en la noche, dejan el dinero o qué, pues es que mientras más pronto. Supongamos que ella (el contacto de la SEyC) me los dejara como la otra vez en veinte, y estos nos los va a dejar en diez, pero porque ya le diría que ustedes no tienen dinero y ya los necesitan urgentes.
Luis: ¿Entonces le dejamos dinero?
Laura: Pues sí, para yo empezarle a. ustedes saben, chivo brincado, chivo pagado. Yo mañana llevo esto y ya veremos.
Como Luis y Eliseo no traen consigo la cantidad que les pide, acuerdan entregarle cinco mil pesos cada uno y pagar el resto una semana después, ya que uno de ellos tuvo que vender su automóvil y otro pidió un préstamo.
Para asegurar el trámite, ellos platican que Laura reveló su contacto en la SEC, y les dio el nombre de Sandra Martínez Coronel, quien efectivamente trabaja al interior de la dependencia como contadora. Semanario la buscó en repetidas ocasiones y ésta se encontraba afuera del campus.
El lunes 19 de novimebre Luis y Eliseo tenían ya el certificado en sus manos, recuerdan que como era día festivo salieron hasta el día siguiente a buscar trabajo.
Reunieron su papelería y decididos acudieron a la Policía Estatal a pedir empleo. Los encargados de Recursos Humanos registraron sus documentos y luego de unos minutos los mandaron llamar.
"Este certificado nada que ver, porque no es ni el papel adecuado, son falsos, nos dijeron, yo luego luego me asusté, porque la maestra siempre nos había dicho que eran documentos legales, pero ahí nos explicaron por qué eran falsos", manifiesta Luis.
Les hicieron notar que un documento original trae en las orillas un corte de cerdas como de tipo cuaderno y los documentos que ellos portaban parecían cortados con guillotina. Además el tamaño debe ser oficio y los de ellos eran tamaño carta.
En ese momento los detuvieron, acusados de falsificación de documentos, pero alegaron que ellos no sabían que eran falsos, que estaban necesitados de trabajo y que por eso se les había hecho fácil adquirirlos con "alguien". Luego de muchos ruegos, fueron puestos en libertad, sólo con la consigna de que no se volvieran a presentar por allí.
De esa manera se quedaron sin trabajo, sin diez mil pesos y uno de ellos con una deuda que saldar, por lo que acudieron ante las instalaciones de la PGJE, a formular una denuncia, intentando recuperar su dinero.
"Nos dijeron que no correspondía a ese tipo de demanda, porque supuestamente nosotros también estamos participando en un acto que nosotros sabemos que es falso", relata Luis, quien ante tal argumento, se defiende diciendo: "si nosotros hubiéramos sabido que eran falsos, no habríamos entregado la cantidad que se nos pidió, ni hubiéramos ido a pedir trabajo a la policía".
Pero no se quedaron conformes con esta negativa y fueron directo a las instalaciones de la SEC, donde dicen que fueron recibidos por el profesor Maximiliano López Rosales, secretario particular de Jaime Castillo Garza, titular de dicha institución educativa.
Ahí explicaron su situación y el maestro examinó los documentos apócrifos y les dijo que a pesar de ser falsos contaban con los nombres de funcionarios de la SEP, pero no recientes, sino de la administración pasada.
En esa misma entrevista revelaron el nombre de las personas involucradas en el fraude. "Él fue el que checó el nombre de la segunda persona que le dimos y efectivamente es una persona que trabaja en esa institución, que iba a tratar de localizarla, para ver qué tipo de sanción se merecía. Quedó de acuerdo que nos iba a hablar", comenta Luis, quien junto con su compañero Eliseo entregaron los documentos a López Rosales.
Así trascurrieron las vacaciones navideñas de los empleados de la SEC, y los albañiles fueron citados el 15 de enero. El maestro Maximiliano ya no les regresó los documentos entregados, pero los turnó al jurídico de la institución, donde firmaron la denuncia contra Laura Galván, maestra de kínder y Sandra Martínez, contadora de la SEC.
Ese mismo día, Luis y Eliseo buscaron a Sandra Martínez en las instalaciones de la SEC, la encontraron en uno de los edificios y la interpelaron, pidiéndole que les regresara los diez mil pesos a cambio de retirar la denuncia interpuesta en su contra.
Pero ella les dijo que tal aseveración era mentira, que ella no había participado en ningún fraude, que la confundían. Luego de mucho discutir, dice Luis que la misma Sandra afirmó que se presentaría también ella ante el jurídico para presentar una denuncia por difamación contra Laura Galván.
Luis acudió nuevamente conla maestra Laura, quien solo les dijo: "Háganle como puedan".