SIMAS Torreón enfrenta deudas por 770 mdp con Conagua y CFE; busca acuerdos sin afectar suministro
El organismo adeuda cerca de 300 millones de pesos a Conagua y 470 millones a CFE; busca convenios de pago sin comprometer la operación
TORREÓN, COAH.- Con compromisos financieros que en conjunto rondan los 770 millones de pesos ante la Comisión Nacional del Agua (Conagua) y la Comisión Federal de Electricidad (CFE), el Sistema Municipal de Aguas y Saneamiento (SIMAS) de Torreón enfrenta el reto de regularizar sus adeudos sin comprometer los recursos necesarios para garantizar los servicios de agua potable y drenaje en la ciudad.
El gerente general del organismo, Xavier Alain Herrera Arroyo, informó que actualmente se analiza una alternativa para comenzar a cubrir los derechos de extracción de agua correspondientes a la presente administración, mientras continúan las negociaciones para resolver una deuda histórica cercana a los 300 millones de pesos con Conagua.
Explicó que la intención es realizar durante octubre el pago del trimestre en curso, cuyo monto asciende aproximadamente a nueve millones de pesos, y buscar posteriormente un mecanismo que permita liquidar los compromisos pendientes mediante un esquema de aportaciones peso a peso.
Sin embargo, advirtió que las condiciones financieras planteadas hasta ahora por la dependencia federal representan una carga difícil de asumir para el organismo, debido a que se solicita un anticipo cercano a los 20 millones de pesos, además de mensualidades que oscilan entre tres y cuatro millones.
Estas cantidades se sumarían a los pagos ordinarios por extracción, equivalentes a tres millones de pesos mensuales, lo que reduciría la disponibilidad de recursos para atender las necesidades operativas del sistema hidráulico.
Herrera Arroyo sostuvo que, aunque existe disposición para cumplir con las obligaciones fiscales, resulta indispensable mantener un equilibrio entre los compromisos financieros y la atención de los servicios públicos.
“Es muy importante cumplir con nuestras obligaciones, pero para mí es más importante cumplir con la ciudadanía”, manifestó.
En ese sentido, señaló que actualmente se requiere destinar recursos al mantenimiento de equipos de bombeo, rehabilitación de motores de los cárcamos y funcionamiento de la planta tratadora, además de atender las deficiencias que presenta la infraestructura de drenaje.
Respecto al plazo fijado por Conagua para formalizar un convenio antes del 15 de octubre, el funcionario reconoció que todavía no existe un acuerdo definitivo, aunque las conversaciones permanecen abiertas.
Indicó que la propuesta federal permitiría disminuir considerablemente el adeudo acumulado; no obstante, insistió en que cualquier compromiso deberá ajustarse a la capacidad económica del SIMAS para evitar afectaciones en su operación.
A esta situación se suma un pasivo de aproximadamente 470 millones de pesos con la Comisión Federal de Electricidad, generado durante los últimos tres años, lo que representa otra presión importante para las finanzas del organismo.
El gerente detalló que el consumo eléctrico de las instalaciones hidráulicas genera una facturación mensual de entre 25 y 26 millones de pesos, principalmente por la operación de pozos, equipos de bombeo y demás infraestructura necesaria para distribuir el agua.
Precisó que, desde el comienzo de la actual administración, SIMAS ha destinado alrededor de 20 millones de pesos al pago de energía eléctrica, mientras mantiene comunicación con representantes de la paraestatal para buscar alternativas que permitan atender el rezago.
A pesar del monto pendiente, aseguró que hasta ahora no se han presentado suspensiones del suministro eléctrico derivadas de estos adeudos, por lo que las instalaciones continúan operando.
Herrera Arroyo reiteró que el organismo mantiene disposición para negociar tanto con Conagua como con CFE, aunque dejó claro que la recuperación financiera deberá realizarse de manera gradual y sin poner en riesgo los servicios básicos.
Subrayó que la prioridad inmediata es asegurar la continuidad del abastecimiento de agua potable, atender los problemas del drenaje y mantener operativa la infraestructura hidráulica, mientras se construyen acuerdos que permitan reducir las obligaciones económicas heredadas.