Torreón: Presa Lázaro Cárdenas, ‘El Palmito’, mantiene bajos niveles pese a lluvias
El Palmito apenas alcanza 24.1% de almacenamiento y muestra una recuperación mínima pese a las lluvias recientes
TORREÓN, COAH.- La presa Lázaro Cárdenas, conocida como El Palmito, mantiene un nivel de almacenamiento preocupante al concentrar 744 millones de metros cúbicos de agua, equivalentes al 24.1 por ciento de su Nivel de Aguas Máximas Ordinarias (NAMO).
A pesar de las lluvias registradas durante las últimas semanas, las aportaciones y escurrimientos hacia el embalse no han sido suficientes para lograr una recuperación significativa de sus reservas.
El comportamiento contrasta con el de la presa Francisco Zarco, Las Tórtolas, que actualmente almacena 185 millones de metros cúbicos, cifra equivalente al 60 por ciento de su NAMO. Aunque su capacidad es distinta y cumple una función derivadora, el nivel refleja una condición más estable en comparación con El Palmito.
El comparativo anual confirma el estancamiento de la presa principal de la cuenca del río Nazas. En el mismo periodo de 2025, El Palmito se encontraba al 25.1 por ciento de su capacidad, apenas un punto porcentual por encima del nivel actual. Las Tórtolas, en cambio, pasó de 51.7 por ciento el año pasado a 60 por ciento en este 2026.
De acuerdo con datos de la Comisión Nacional del Agua, al cierre del ciclo de riego, el 21 de julio, El Palmito reportaba 650 millones de metros cúbicos, equivalentes al 22 por ciento de su NAMO. Desde entonces, el incremento ha sido de apenas dos puntos porcentuales.
Por su parte, la presa Francisco Zarco pasó de 192 millones de metros cúbicos, o 62 por ciento de su capacidad, a los actuales 185 millones y 60 por ciento, variación relacionada con las extracciones que se mantienen para el programa Agua Saludable para La Laguna.
La baja recuperación de El Palmito genera preocupación debido a que es la presa encargada de regular la disponibilidad de agua para el ciclo agrícola en la Comarca Lagunera. Su condición reduce el margen para futuras entregas al campo y obliga a mantener un manejo cuidadoso de las extracciones.
La expectativa se concentra ahora en la llegada de lluvias más intensas durante los próximos meses, pues, de no registrarse aportaciones relevantes, la región podría enfrentar una mayor presión sobre el abastecimiento urbano y la actividad agrícola.