Fundación Jimulco exige sanciones ejemplares por daños ambientales tras el ‘Jimulcazo’
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Organización civil advierte impactos ecológicos en el Río Aguanaval y pide reforzar vigilancia en la reserva para evitar nuevas afectaciones
TORREÓN, COAH.- Ante los acontecimientos ocurridos el pasado 28 de febrero, derivados del evento denominado “Jimulcazo”, en el cauce del Río Aguanaval, dentro de la Reserva Ecológica Municipal Sierra y Cañón de Jimulco, en Torreón, los integrantes de la Fundación Jimulco exigieron a las autoridades un castigo ejemplar contra los organizadores de este evento.
Roberto Muñoz del Río, presidente de la Fundación Jimulco, A. C., advierte que esta exigencia surge a partir de la profunda preocupación por los daños ambientales provocados en una zona de alto valor ecológico, donde el tránsito de vehículos motorizados y la presencia masiva de personas atentan contra la integridad de los ecosistemas locales y la biodiversidad que alberga el área.
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A través de su consejo directivo y con el respaldo de sus asociados, reprueba la realización de este evento y, en virtud de que no tiene mandato legal para otorgar, prohibir o sancionar este tipo de actividades y comparte con las autoridades municipales y estatales la prohibición del mismo, considerando que se debe sancionar a los organizadores para sentar un precedente que evite que se repita.
Asimismo, la Fundación hace un llamado a la sociedad civil y a las autoridades para fortalecer la vigilancia y protección de la reserva, promoviendo alternativas de recreación sustentable que garanticen la conservación de este importante patrimonio natural para las generaciones futuras.
Muñoz del Río dijo que la realización de este tipo de actividades causa diversas afectaciones al medio ambiente, como por ejemplo la erosión acelerada del suelo o la fragmentación de los hábitats al transitar por “nuevos caminos”, por ello la Fundación insiste en respetar las zonas donde se puede o no se puede usar vehículo.
Además de esto las personas generan ruido que puede ahuyentar a los animales e incluso causarles algún percance si son ruidos muy intensos y repentinos, sin mencionar la basura y otros residuos que se puedan dejar en el lugar como plásticos, vidrios, aceites, gasolina, etc.
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“Los plásticos ya sabemos que tardan mucho en degradarse, los vidrios pueden favorecer un incendio forestal, pero además recordemos que un litro de aceite tiene la capacidad de contaminar un millón de litros de agua, pues genera una capa extensa que no permite que el cuerpo de agua se oxigene, asfixiando la vida que subsiste en la zona afectada y también puede impactar en la capacidad de absorción de agua de la tierra”, dijo el dirigente de la fundación.
Y agrega: “Si hablamos de gasolina, esta además tiene compuestos tóxicos y cancerígenos que pueden incluso llegar a los mantos acuíferos dejándolos inutilizables”.
Por lo anterior, Muñoz del Río pide que por favor, no se minimice este tipo de eventos, “pues necesitamos cuidar nuestra naturaleza”.