Útiles escolares se encarecen hasta 34% desde 2024 en Saltillo
Aunque varios productos mantienen sus precios durante 2026, artículos como colores, carpetas y cuadernos acumulan aumentos en los últimos dos años, de acuerdo con precios promedio del INEGI
El regreso a clases, programado para el 31 de agosto, implicará un mayor gasto para las familias saltillenses, pues aunque la mayoría de los útiles escolares han mantenido sus precios durante 2026, algunos productos acumulan incrementos de hasta 34 por ciento en comparación con 2024.
Según datos del INEGI, entre los artículos que no han registrado variaciones de precio se encuentran el cuaderno profesional rayado Norma, que mantiene un costo de 83 pesos desde 2024; el lápiz Mirado de Paper Mate y el bolígrafo Kilométrico, ambos con un precio de 6 pesos durante los tres periodos analizados.
En contraste, entre los productos que sí han reflejado aumentos destaca el block tamaño carta de Office Depot, cuyo precio pasó de 49 pesos en 2024 a 59 pesos en 2025, nivel en el que se mantuvo durante 2026. De igual forma, la carpeta de argolla de una pulgada aumentó de 59 a 79 pesos en ese mismo periodo.
Los colores Maped fueron uno de los artículos con mayor incremento sostenido, al pasar de 139.50 pesos en 2024 a 155 pesos en 2025 y alcanzar los 164 pesos en 2026. Por su parte, el paquete de bolígrafos Azor de 12 piezas aumentó de 38.16 a 46.60 pesos entre 2024 y 2025, precio que se mantuvo durante este año.
El marcador resaltador Bacoflash también registró incrementos graduales, al pasar de 14.85 pesos en 2024 a 18.30 pesos en 2025 y llegar a 18.50 pesos en 2026.
En contraste, el papel bond de Office Depot fue el único producto que mostró una disminución sostenida en su precio, al bajar de 124 pesos en 2024 a 121.63 pesos en 2025 y posteriormente a 99 pesos en 2026.
El análisis considera únicamente los precios promedio registrados en Saltillo y no incluye otros gastos asociados al regreso a clases, como uniformes, calzado, mochilas, cuotas escolares o materiales adicionales solicitados por los planteles, cuyos costos en 2025 podían alcanzar hasta 3 mil pesos por estudiante de educación básica.