Pelea EU por la hegemonía del béisbol

Deportes
/ 12 marzo 2013

Japón ganó los dos torneos disputados y ya está en las semifinales del actual Clásico, que se disputarán en San Francisco y donde se espera a Estados Unidos.

Miami, EU.- Es el pasatiempo nacional, el gran y viejo juego de todo un país, pero hace tiempo que Estados Unidos no puede presumir de ser el rey del béisbol. El Clásico Mundial que se está disputando ahora ofrece al país que inventó el deporte recuperar la hegemonía perdida.

El torneo que reúne a los 16 mejores países fue creado en 2006 por las Grandes Ligas (MLB) con la intención de dotar al deporte de un escenario mundial, algo parecido a lo que es la Copa del Mundo para el fútbol. Y evidenció que Estados Unidos, que no siempre acude con todas sus estrellas por la cercanía del inicio de la MLB, no es el mejor equipo.

Japón ganó los dos torneos disputados y ya está en las semifinales del actual Clásico, que se disputarán en San Francisco y donde se espera a Estados Unidos, quien ya no quiere usar la excusa del calendario.

"Es nuestro juego", afirmó el manager estadounidense, Joe Torre. "Eso no significa que otros países no puedan jugarlo también, e incluso mejor, pero estamos aquí para ganar", agregó antes de que hoy abra la segunda fase en Miami ante Puerto Rico.

Desde Pekín 2008, el béisbol no es olímpico, por lo que el Clásico ha ido ganando en importancia, las reglas están más claras y Estados Unidos quiere dar un golpe en la mesa y reafirmar el orgullo de un deporte nacional que se ha visto salpicado últimamente por demasiados escándalos de doping.

El inventor del béisbol no quiere que le ocurra como a Inglaterra con el fútbol, porque como en otras muchas disciplinas de la vida, Estados Unidos digiere mal admitir que hay otros países mejores.

"No creo que tengamos que demostrar nada, simplemente debemos salir allí y jugar. Es el pasatiempo nacional", recordó la recurrente frase el segunda base Brandon Phillips.

Contar con la mayor cantidad de estrellas en las Grandes Ligas no es garantía de nada si se tiene en cuenta que Cuba no deja salir a sus peloteros y las dificultades que imponen ligas proteccionistas como las de Corea del Sur y Japón.

"Nos lo tomamos como algo personal, realmente en serio, queremos ser el primer equipo en ganar el Clásico para Estados Unidos", dijo Phillips antes de perder con México y ganar a Italia y Canadá en la primera ronda.

En contra de ese deseo está el equilibrio que debe buscar Torres, vicepresidente de operaciones de la MLB y que tiene que cuidar a todos los jugadores y soportar las presiones de los equipos, a los que no les interesa el Clásico, sino que sus estrellas estén a punto para la liga que comienza a final de marzo.

Ni Venezuela ni México pasaron de ronda, por lo que Dominicana, Puerto Rico y Japón son las grandes favoritas al título junto a Estados Unidos, que ya no sólo debe temer el poder asiático y caribeño, sino los avances de Europa. Italia pasó por primera vez a la segunda ronda y Holanda es el primer equipo del Viejo Continente en llegar a semifinales al eliminar el lunes a Cuba.

"Cuanto más se globalice el deporte, más grande será en todas partes", dijo la pasada semana el comisionado de la MLB, Bud Selig, que constató que el béisbol ya no es sólo el pasatiempo de Estados Unidos, sino que es un pasatiempo global.

Sistach acude con frecuencia al Camp Nou para seguir al Barcelona, mientras que Scola es también conocido hincha del equipo presidido por Silvio Berlusconi, pero el hermético aislamiento en el que vivirán durante la elección papal no les permitirá ni siquiera conocer el resultado del encuentro.

Cuando comience el partido a las 20:45 (19:45 GMT) en el Camp Nou, los cardenales habrán terminado ya la primera sesión del cónclave y se encontrarán en sus habitaciones en la residencia Santa Marta dentro del Vaticano, de las que sin embargo se han retirado los teléfonos, radios y televisiones. El muro electromagnético instalado para impedir que trascienda nada de lo conversado durante el cónclave dejó también los teléfonos móviles fuera de juego.

La única hipotética opción para Sistach y Scola sería que los cardenales electores celebraran hoy una primera votación y resultara elegido a la primera el nuevo papa, algo que se produciría sobre las 20:00 horas pero que el Vaticano considera poco probable.

Los preparativos del cónclave no han impedido sin embargo la celebración de la llamada "Clericus Cup", una especie de Mundial de fútbol celebrado en el Vaticano desde hace seis años y reservado exclusivamente a seminaristas y sacerdotes. La "Clericus Cup" fue una idea del cardenal secretario de Estado, Tarcisio Bertone, y en ella participan 355 sacerdotes y seminaristas en 16 equipos.

La renuncia de Benedicto XVI el pasado 28 de febrero llevó a que se cancelara la segunda fecha, a disputarse el 2 y 3 de marzo, pero el campeonato se reanudó el pasado fin de semana.

En la última fecha, los seminaristas del Colegio Español de Roma perdieron por 2-0 contra el Colegio Urbano, un seminario del Vaticano. De los equipos latinos, también el Colegio Pío Brasileño cayó por 4-1 contra el Redemmptoris Mater, mientras que el Colegio Mexicano empató a 0-0 con la Universidad Gregoriana de Roma.

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