A 25 años de la novena para Chivas
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El rebaño cumple un cuarto de siglo de su novena estrella, que tardó 17 años en llegar
Guadalajara, México. El rompecabezas se arma, a lo largo de la charla, con las pequeñas piezas de los recuerdos. Alrededor de la mesa, cuatro históricos del Guadalajara. Viejos amigos que estrechan las manos y sonríen al encontrarse. Fernando Quirarte, Sergio Lugo, Guillermo Mendizábal y Demetrio Madero unen fragmentos de gloria para reconstruir un capítulo escrito con letras de oro.
Ha pasado un cuarto de siglo. El 7 de junio de 1987, en la cancha del Jalisco, fueron titulares en el triunfo de Chivas por 3-0 (4-2 global) sobre Cruz Azul, que dio al Rebaño Sagrado su noveno título. El que debió esperar 17 años. El primero después del Campeonísimo.
Hoy, están juntos de nuevo. Los cuatro responden al llamado de EL UNIVERSAL para reunirse. No hay césped. Tampoco balón. Sólo hay momentos imborrables, contados por los hombres que revivieron hace 25 años la grandeza rojiblanca.
El "Wendy" Mendizábal abre la cancha de los recuerdos. "La noche previa a la Final, había ansiedad de que empezara el partido y culminar un torneo que fue, para mí, de los más exitosos que ha tenido en la historia el Guadalajara", relata.
Madero toma la pelota. "Camino al Jalisco, había el nervio normal. Ya habíamos perdido dos Finales (ante Puebla en la 1982-83 y América en la 1983-84), pero en el grupo se sentía cierta seguridad de que nos podíamos coronar en el Jalisco", asegura.
En la temporada 1969-70, la última que se jugó sin liguilla, el Rebaño Sagrado ganó su octavo título. El quinto campeonato bajo el mando del ingeniero Javier de la Torre marcó el final del Campeonísimo. Vino una época oscura para el Guadalajara. Luego de 17 años, había urgencia por levantar la copa.
"En lo personal había una gran ansiedad porque yo no me quería retirar sin ser campeón. Como grupo, yo creo que también, a lo mejor algunos ya habían sido campeones como el `Wendy' (dos veces con Cruz Azul), pero nosotros los hechos en casa la verdad sí teníamos ansiedad", explica Quirarte.
Igual que el Campeonísimo, la generación del noveno título vivió su propio "ya merito", pero las dos finales perdidas sólo sirvieron para inyectar ánimo aquel mediodía de domingo. "Eso fue consecuencia de la buena planificación que hizo Alberto Guerra (técnico campeón) desde llegó, depuró muy bien al grupo, la culminación es cuando trae a `Wendy' del Rayo Vallecano y a Benjamín Galindo que era un ídolo en Tampico. Fueron piezas claves para lograr el ansiado título", sentencia Lugo.
Una final memorable
Temporada 1986-87. En la ida de la Final, Cruz Azul se impone por 2-1. Pero la fiesta, en el Jalisco, no puede arruinarla nadie, el 7 de junio de 1987. Al hablar del partido, 25 años más tarde, la mirada de los cuatro se ilumina. Fluyen las memorias de personajes históricos. El camino se abre al '29, con un gran remate del "Sheriff".
"Cuando cae el primer gol se empieza a reforzar la confianza y el equipo va adquiriendo mayor seguridad", recuerda Demetrio. "Ese gol ayudó definitivamente en el aspecto anímico, a nosotros como equipo y a la afición para que se emocionara más. Imagínate, hubiera sido diferente si nosotros recibimos el primero", añade Fernando.
El propio "Sheriff" continúa: "Un gol en una Final siempre es éxtasis, conlleva un sinfín de sentimientos amarrados y ahí los sueltas. Fue una copia del tanto que marqué en el Mundial. Nuevamente, por desgracia, volví a perder un ser querido, que era mi hermano y viene ese momento, esa emoción fue un momento culminante, lleno de nostalgia".
Nueve minutos más tarde, Mendizábal abandona el campo. Una dura entrada de Armando Romero lo deja fuera del partido. "Primero sentí coraje por no seguir, una frustración enorme por no estar, pero yo tenía la certeza de que íbamos a ganar, teníamos un gran equipo. Sufrí esa lesión, porque además jugaba contra mi hermano (Marco, del Cruz Azul)", rememora.
En el arranque de la parte complementaria, Eduardo "Yayo" de la Torre define el campeonato con sus dos goles (`46 y `55). La sequía de 17 años llega a su fin. "Es una sensación que yo nada más la viví como jugador esa vez. Era un equipo que ganaba, goleaba y gustaba. Es difícil que en cualquier un equipo del mundo se dé todo eso", asevera Lugo.
En el mar de recuerdos cuyas olas van y vienen, es el propio "Checo" quien reflexiona: "No tiene nada que ver con 25 años después. Ahora lo valoras mucho más. Para mí, haber sido campeón con Chivas sí es diferente. Lo que formaron los campeonísimos hace que cargues una responsabilidad histórica mucho mayor. La identidad que tiene este equipo no la tiene América ni Cruz Azul".
El silbatazo final le merece a Madero un razonamiento más bien metafísico: "Son sentimientos muy difíciles de expresar. Yo no conocí el vestir otra playera (12 años de carrera con Chivas), entonces fue algo muy especial. Cuando era niño soñaba con ser futbolista y ahora parece que soñé que fui futbolista. También el título, cuando termina el partido me dio la sensación de que era un sueño, no me daba cuenta que era realidad".
Difícil que se repita
Aquel equipo rojiblanco rosó la perfección: fue el que más goles anotó, el que menos recibió; el que más partidos ganó, el que menos perdió; líder general y campeón sin discusión. La base, explica "Wendy" Mendizábal a lo largo de la plática con EL UNIVERSAL, fue el gran vestidor. "A lo mejor no todos, pero la mayoría somos amigos. Nos reuníamos en un restaurante después de entrenar, hacíamos asados, era un gran grupo", recuerda. Hoy, ver otro Guadalajara tan dominante, en opinión de estos cuatro campeones, es complicado.
- ¿Qué tan difícil, "Checo", es que se vuelva a presentar un Rebaño Sagrado como ese?
- Está cabrón. Para esos momentos tan brillantes tienen que haber muchas coincidencias. Ese grupo coincidió en ser grandes jugadores, grandes personas y grandes compañeros, fue una linda coincidencia.
- Hoy que vives el otro lado, en la banca, Fernando, sabes lo difícil que es conjuntar un grupo así...
- Definitivamente, por eso hay que darle mérito a Alberto Guerra, porque como él decía: tener en armonía a 11 figuras no es fácil. Para mí, independientemente de los conocimientos, podrás ser el mejor entrenador del mundo, pero si eres soberbio, patán, perdón la expresión, mamón, creo que nunca podrás ser campeón.
Sergio Lugo, auxiliar del "Sheriff" en su paso por la dirección técnica del Guadalajara, meses atrás, lo interrumpe: "Hay tiempos para planear, diseñar y depurar. Por ejemplo, Chivas ahorita está en ese momento de poder depurar. Es en este momento cuando las directivas deben tener gente profesional que les ayude a diseñar su plantel y al talentoso, pero que no se solidariza con el grupo, pues cortarlo. Si Jorge (Vergara) se rodeara de gente profesional que le ayudara y él se dejara ayudar, tendría mayores beneficios".
- Ustedes rompieron una racha de 17 años, Demetrio, pero la grandeza histórica de este club no permite rachas como esa...
- No permite muchas cosas, pero eso lo sabe el aficionado al Guadalajara, la gente que quiere al equipo. Yo no creo que el dueño actual lo sienta de esa manera, seguramente también quiere ser campeón, pero no creo que lo pueda sentir como lo siente un aficionado que realmente es chiva y que no acepta esos lapsos sin títulos.
El tiempo se ha escapado sin aviso. Es la ligereza de una plática entre viejos amigos. Demetrio, Guillermo, Fernando y Sergio parten con los recuerdos frescos y el orgullo reluciente. Les sobra razón. Luego de 17 años de sequía, fueron ellos los hombres que, hace un cuarto de siglo, revivieron la grandeza del Rebaño Sagrado.
Se adelantaron en el camino
La alineación de aquella final ante Cruz Azul, asegura Sergio Lugo, "se la sabe de memoria cualquiera que sea chiva, hasta los que no les tocó vernos". Además de "Checo", arrancaron "Zully" Ledesma, Quirarte, Madero, "Pelón" Gutiérrez, Omar Arellano, Mendizábal, "Chepo" de la Torre, "Concho" Rodríguez, "Yayo" de la Torre y "Cadáver" Valdez.
Alberto Guerra sólo hizo dos cambios. Ingresaron durante el encuentro José Luis "Pituco" López y Alejandro Guerrero. Ambos ya han muerto. "Durante la entrevista me estaba acordando de ellos. Son gente muy importante también y no porque ya no estén con nosotros. `Pituco' era una persona que hacía grupo, tenía una casa en Chapala, seguido nos invitaba a reuniones. Alejandro ni se diga, con esa guitarra que tenía y cantaba en las reuniones", recuerda Quirarte.
"Alejandro fue mi compañero desde El Tapatío (Segunda División). Guardo un gran recuerdo, mejores personas que jugadores, desgraciadamente se nos adelantaron muy jóvenes", añade, por su parte, Madero. Mientras que Lugo afirma: "Sobre todo con `Pituco' conviví mucho. Fue muy doloroso, pero cuando el de arriba manda, los deabajo acatamos. Qué bueno que les tocó ser campeones, deben estar también disfrutando sus 25 años".
El misterio de la estrella
Bajo el brazo, Guillermo Mendizábal protege su tesoro. La bolsa trasparente deja ver los colores rojo y blanco. Cuando saca su camiseta, Madero, Lugo y Quirarte lo observan con detenimiento. "Ha de ser el único que la tiene", dice "Checo".
"Es que un título tiene un valor especial, en ese tiempo tampoco se acostumbraba mucho el estar cambiando playeras como ahora se hace. Entonces para mí era importante conservar esa playera. Es de los pocos recuerdos que tengo. No valoré tanto otras cosas como tener videos, que ahora me arrepiento, pero esa camisa la conservo porque fue algo especial", explica el "Wendy".
Demetrio se mete en el discurso: "Aparte, tú ya sabías lo que era ser campeón `Wendy', sabías que se tenía que guardar la playera, yo no sabía". Provoca la risa inmediata de los demás, que tampoco conservan la camiseta del título.
Pero en esa prenda rojiblanca, sobresale algo: tiene nueve estrellas. Mendizábal salió lesionado y fue directo al hospital. Se retiró del Jalisco con ropa de futbolista. Nadie le quitó la camiseta durante la celebración. "Las bordaron antes de la Final", recuerda.
Casualidad, accidente o simple exceso de confianza del encargado de poner los títulos junto al escudo. No hay forma de saberlo. Lo cierto es que el "Wendy" salió a la cancha del Jalisco con la novena estrella en el pecho, aunque la ganaría hasta minutos más tarde.