Hinchas del Corinthians perturban el sueño de jugadores del Boca
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La "guerrilla de nervios" es una táctica usual de los "corinthianos" para perjudicar a los rivales de su equipo.
Sao Paulo, Brasil.- Los jugadores del equipo argentino de Boca Juniors enfrentaron dificultades para dormir en la víspera de la final de la Copa Libertadores de América contra el Corinthians, a raíz de los cohetes lanzados durante la madrugada por hinchas del equipo brasileño cerca del hotel donde se hospedó la delegación "xeneize" en Sao Paulo.
Las tandas de cohetes se iniciaron poco después de la medianoche y prosiguieron hasta las 05:00 horas, y sólo no molestaron más porque el hotel del Boca Juniors está ubicado dentro de un centro comercial alejado de las principales calles y con ventanas protegidas por aislamiento acústico.
La "guerrilla de nervios" es una táctica usual de los "corinthianos" para perjudicar a los rivales de su equipo, y ya había sido adoptada en los cuartos de final de la Libertadores, cuando los jugadores del Vasco da Gama brasileño fueron molestados durante toda la madrugada no sólo por cohetes, sino también por un bocinazo constante en la víspera del partido.
La táctica del bocinazo no pudo ser adoptada contra el Boca, precisamente porque los automóviles no logran acercarse al hotel de los argentinos, que buscarán su séptimo título continental en el partido que se jugará a partir de las 21:50 hora local (00:50 GMT) de este miércoles.
La hinchada brasileña, conocida como "Fiel", también logró "invadir" el reconocimiento de la cancha del estadio Pacaembú por parte de los jugadores argentinos. Pese a que la práctica fue cerrada a los aficionados, algunos hinchas lograron lanzar dos cohetes que explotaron en las gradas del estadio, asustando a los integrantes del equipo visitante.
Los jugadores argentinos abandonaron luego el estadio sin aceptar conceder entrevistas a las decenas de periodistas brasileños que siguieron el entrenamiento.
Hinchas de Boca Juniors copan Sao Paulo
Miles de hinchas de Boca Juniors de Argentina tiñeron Sao Paulo de azul y oro para ser testigos privilegiados de la final ante Corinthians de la Copa Libertadores de fútbol, pero muchos llegaron sin tickets y realizaron todo tipo de esfuerzos para poder conseguir uno.
Los fanáticos "xeneizes" recorrieron en avión, ómnibus o automóvil los más de 1.700 kilómetros que separan la ciudad brasileña de Buenos Aires con innumerables anécdotas a cuestas, desde inventos para ausentarse de sus puestos de trabajo, hasta peleas familiares y el uso de todos sus ahorros para costearse la aventura de ver levantar en vivo la séptima Copa Libertadores de su club.
Unas 2.450 personas pudieron adquirir un ticket, el resto deambuló por todos lados para conseguir el suyo. Pidieron a dirigentes de Boca Juniors, a contactos paulistas, buscaron en el aeropuerto, en los hoteles y distintos puntos de venta.
Muchos cayeron en la trampa y compraron boletos falsos en sitios de subastas por internet o revendedores, pero no se dieron por vencidos y llegaron a pagar hasta 550 dólares por un ticket verdadero para el estadio Pacaembú, relata el diario argentino "La Nación".
Otros confían en imitar a sus rivales del Corinthians, cuando la semana pasada cerca de 2,000 personas ingresaron sin ticket al estadio La Bombonera de Buenos Aires en circunstancias que no fueron aclaradas.
Pero la puerta por donde ingresarán los hinchas de Boca en el estadio Pacaembú es pequeña y no sería tan sencillo esquivar los estrictos controles que ya anticiparon los organizadores y las fuerzas de seguridad.