Kim Jong Il, el dictador fanático de la NBA y Jordan
COMPARTIR
El fallecido dictador fue un apasionado seguidor del Michael y la NBA. Presumía un balón autografiado por el atleta y tener todos sus juegos en video
CIUDAD DE MÉXICO.- A los calificativos de megalómano, hipocondriaco, paranoico, cruel, excéntrico y ridículo que le impuso el mundo occidental al fallecido dictador norcoreano Kim Jong Il, habría que agregarle el de apasionado de Michael Jordan. Irónico, tratándose del gran líder de un país dominado por el miedo, saturado de armamento y en el que los más de 20 millones de habitantes tenían prohibido mirar en la TV nacional cualquier espectáculo que tuviera las iniciales USA.
El dictador atómico, muerto recientemente y tras varios años de enfermedad, tenía una fascinación por la NBA y la leyenda negra llamada Michael Jordan. Dicen que el hombre medía 1.57 metros de estatura, lo que le hacía utilizar zapatos con plataforma y usar copete para verse un poco más alto. Y tal parece que desde ese complejo nació su atracción por los atletas de tamaños descomunales, cuyos malabares con el balón en la NBA no traspasaron los muros del país prohibido, aunque sí el gusto por el baloncesto y la idea oficial de que jugar basquetbol haría de los norcoreanos atletas con 10 centímetros más de estatura.
Jong tenía grabados todos los partidos del seis veces campeón en la NBA con los Toros de Chicago y aseguraba haber visto todos los partidos del mítico número 23. Aunque es sabida la ruptura entre Corea del Norte y Estados Unidos, la secretaria de estado, Madeleine Albright, aprovechó una visita al país asiático durante el 2000 para regalarle al dictador un balón de basquetbol autografiado por Air Jordan.
Apasionado también al balompié, Kim Jong Il también siguió muy de cerca la participación de "su equipo nacional" en el pasado Mundial de Sudáfrica 2010. Estaba convencido que sus hombres harían un papel digno ante Brasil, Portugal y Costa de Marfil. Su mano dura se notó cuando sus "soldados" regresaron con malas noticias de la Copa del Mundo, pues a los futbolistas los obligó a permanecer de pie durante más de seis horas, aguantando los insultos y las críticas de los aficionados en Pyongyang.
El técnico en cuestión fue condenado a trabajos forzosos en la construcción de una carretera, además de ser expulsado del Partido de los Trabajadores. Es por este tipo de ejemplos, además del antagonismo entre Corea del Norte y Estados Unidos que Michael Jordan jamás aceptó visitar al dictador, quien nunca se cansó de invitarlo a su territorio.
La pasión por el baloncesto hizo que Kim mandara construir en Pyongyang un estadio para 12 mil espectadores. A pesar de las tensiones entre las dos Coreas, el gigante automovilístico Hyundai surcoreano mandó construir un auditorio para este deporte en Daegu, con un costo de 57 millones de dólares. Ambas naciones han desarrollado competencias amistosos dentro de la duela, tratando de mitigar la tensión política y militar.
Sin embargo, Corea del Norte manejó su campaña "crezca más", invitando a los niños a jugar el deporte de Michael Jordan y así acabar con la baja estatura promedio. Los disidentes norcoreanos que huyeron al sur, señalan que es la desnutrición la que ha impedido el desarrollo de sus niños y adolescentes.
Al querido dictador no le preocupaba lo que pensaran los que estaban afuera de Corea del Norte, único reducto estalinista del planeta, pues en el país prohibido sólo se escucha y se mira lo que el Querido líder quería que se observara. Mientras él se deleitaba en secreto de los encestes de Jordan, Pippen y otros ídolos de los Bulls, su pueblo sólo estaba autorizado a "divertirse" mirando los desfiles militares y los gigantescos mosaicos propagandísticos desde las gradas.
Algunos medios como el Telegraph se atreven a comentar que era mayor el culto que tenía Kim a Air Jordan y la NBA que al propio Mao Tse Tung o a Ho Chi Minh. También salió a la luz su vicio por mirar películas Made in Hollywood, entra las que se encuentran sus favoritas Viernes 13 y las de James Bond.
Después de los años 90, cuando Jordan ganó seis anillos en la NBA, apareció un norcoreano que alcanzaría los 2.35 metros de estatura, lo que lo elevaba como el jugador más alto del mundo. Una pena para el dictador, pues su "tesoro nacional" llamado Ri Myong Hoon fracasó en su intento por conquistar la NBA, en parte por la enemistad en los países y por la técnica limitada del deportista.
Kim Jong Il soñaba con jugar baloncesto, pero su estatura era mínima y sus habilidades otras. Lo suyo era tener atemorizado a su propio pueblo, vender armamento a otros países y amenazar al mundo entero con sus bombas atómicas.
Michael Jordan
48 años de edad
1.98 metros de estatura
Jugador de la NBA
6 veces campeón con los Toros de Chicago en los años 90
5 ocasiones catalogado como el Jugador Más Valioso
Ganó dos medallas de oro olímpicas en Los Angeles 84 y Barcelona 92
Llegó a jugar beisbol con el Chicago White Sox
Actualmente es el propietario del equipo Charlotte Bobcats, de la NBA
Le apodan Air Jordan
Kim Jong Il
Murió a los 69 años
1.57 metros de estatura
Dictador norcoreano
Coleccionista de videos de Michael Jordan y películas de Hollywood
Impuso el baloncesto en Corea del Norte, aunque prohibió mirar la NBA por TV
La venta de armamento a otros países le redituó una fortuna superior a los tres mil millones de euros
Suministró armas a 18 naciones en vías de desarrollo
Le decían "Querido Líder" o "Dictador Atómico"