Acusan irregularidades en el Mérida Open y disputa por uso del nombre
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El Mérida Open enfrenta litigios por la marca, críticas organizativas y retraso en premios; la controversia sigue en tribunales
El torneo Mérida Open, de categoría WTA 500 y gestionado por GS Sports Management, enfrenta acusaciones por presuntas irregularidades operativas en sus últimas tres ediciones. Se señala que la organización ha explotado comercialmente la marca y el nombre de la competencia sin poseer los derechos legales correspondientes.
La empresa está encabezada por Gustavo Santoscoy Arriaga, quien también se encuentra detrás de la organización del Guadalajara Open WTA 500, además de otros eventos deportivos como torneos de pádel, competencias de surf y el Riviera Maya Open de golf.
DISPUTA JUDICIAL POR DERECHOS DEL NOMBRE
La controversia se remonta a casi dos años atrás, cuando inició una disputa legal por el uso del nombre “Mérida Open”. Durante la edición 2026 del torneo, realizada del 23 de febrero al 1 de marzo en el Yucatán Country Club, se emitió una resolución judicial en contra del uso del nombre.
Tras ese fallo, la comunicación institucional del evento cambió a “Mérida WTA 500”, aunque el sitio oficial y las redes sociales continuaron utilizando el dominio con el nombre original. Según reportes, el equipo de prensa solicitó a los medios acreditados referirse al torneo con la nueva denominación.
REGISTRO DE LA MARCA ANTE EL IMPI
Una búsqueda en el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial muestra que la marca “Mérida Open” pertenece a Francisca Félix Reyes, con registro fechado el 31 de octubre de 2022 y vigencia hasta el 17 de diciembre de 2035.
El título establece que la marca cubre organización de torneos de tenis, entretenimiento deportivo, alquiler de canchas, concursos, actividades educativas y venta de boletos.
Francisca Félix Reyes figura además como socia mayoritaria y administradora de Mexique Eventos SA de CV, compañía que participó como promotora en la primera edición del torneo en 2023.
RUPTURA ENTRE PROMOTORES
De acuerdo con la información disponible, el proyecto del torneo surgió mediante una sociedad entre GS Sports Management y Mexique Eventos, con apoyo de la agencia global Octagon, propietaria de la franquicia del certamen.
Tras la primera edición, GS Sports Management habría terminado unilateralmente la relación con Mexique Eventos, pese a la existencia de contratos que vinculaban a la promotora con el torneo y la sede por al menos cinco años.
CAMBIOS DE CATEGORÍA Y MAYORES INGRESOS
En 2025, el torneo subió de categoría dentro del calendario de la WTA, pasando de WTA 250 a WTA 500, considerado el tercer nivel en importancia del circuito profesional femenil, solo por debajo de los torneos WTA 1000 y los Grand Slam. Este cambio implica mayores ingresos y mayor proyección internacional.
Según reportes, existen al menos dos procesos judiciales abiertos contra GS Sports Management relacionados con el uso del nombre del torneo. Las partes involucradas han evitado hacer comentarios públicos sobre el litigio.
RETRASO EN PAGO A TENISTAS
La disputa legal se suma a una controversia reciente sobre el pago de premios. El diario AS México publicó un mensaje atribuido a Nikki Rusch, coordinadora de premios de la WTA, donde se informó que la bolsa económica del torneo, estimada en 1.2 millones de dólares, se había “retrasado inesperadamente”.
El torneo fue ganado en la modalidad de dobles por la española Cristina Bucsa. En el mensaje difundido se ofrecieron disculpas a nombre de la WTA por la demora en la entrega de los premios.
ANTECEDENTES DE CRÍTICAS A LA ORGANIZACIÓN
No es la primera vez que eventos organizados por GS Sports Management reciben cuestionamientos. En 2023, la empresa organizó en Cancún las Finales de la WTA, torneo que reúne a las mejores jugadoras del año.
En esa ocasión, tenistas como Aryna Sabalenka, Elena Rybakina y Ons Jabeur manifestaron inconformidades por las condiciones de la cancha, la logística y la organización general del evento.
INSTALACIONES PÚBLICAS HAN SIDO UTILIZADAS PARA EVENTOS PRIVADOS MEDIANTE CONVENIOS “CUESTIONABLES”
La información también señala que Gustavo Santoscoy ha utilizado instalaciones públicas para la realización de eventos privados, entre ellas el Complejo Panamericano de Tenis, sede del Guadalajara Open, y el Domo del Code Alcalde, mediante convenios que han sido objeto de cuestionamientos.
La disputa por los derechos del nombre del torneo y los señalamientos relacionados con su organización continúan en tribunales. Mientras tanto, el evento se mantiene dentro del calendario de la WTA, con procesos judiciales abiertos y controversias administrativas que siguen en desarrollo.
Con informaicón de Proceso