¡De no creerse! El legado de Hugo Sánchez sigue siendo ignorado por la organización del Mundial 2026
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El más grande futbolista que ha dado México al planeta no ha sido invitado a ser parte de algún evento relacionado con la Copa Mundial, que inicia en junio
A menos de cien días de que el Estadio Azteca haga historia con su tercera inauguración mundialista, el nombre del futbolista más grande que ha dado México no figura entre los invitados de honor. Hugo Sánchez, el legendario “Pentapichichi”, reveló en el programa Fútbol Picante que no ha recibido ninguna llamada de la Federación Mexicana de Fútbol ni de los organizadores del evento para la reinauguración del llamado Coloso de Santa Úrsula.
La ausencia del exdelantero en la lista protocolaria ha causado sorpresa y molestia entre aficionados y analistas. El propio Hugo explicó que, hasta ahora, no existe contacto oficial que lo vincule con la ceremonia, a pesar de su peso histórico dentro del futbol nacional y de su legado internacional.
Lejos de adoptar una postura confrontativa, Sánchez optó por un tono conciliador. Relató que recientemente coincidió con Rafael Márquez en Los Ángeles y que le expresó su “apoyo absoluto”, tanto a él como al actual seleccionador, Javier Aguirre. Incluso se puso a disposición del cuerpo técnico para colaborar en lo que consideren necesario rumbo a la Copa del Mundo.
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Sin embargo, en el debate televisivo no faltaron las críticas. Analistas como Paco Gabriel de Anda señalaron que en México se suele valorar menos la trayectoria de Hugo que en el extranjero, donde ha recibido reconocimientos de alto perfil como el Pie de Oro o la distinción Marca Leyenda otorgada por el diario español Marca.
La omisión ha reabierto una discusión recurrente: ¿México honra verdaderamente a sus máximos ídolos deportivos? Que el máximo referente del balompié nacional no esté considerado para un acto simbólico de tal magnitud resulta, para muchos, un contrasentido.
Mientras tanto, la Selección de fútbol de México afronta el reto de romper su histórica racha negativa en partidos inaugurales de Copas del Mundo. Algunos consideran que la presencia de Hugo Sánchez en el césped del Azteca tendría un peso simbólico invaluable, casi como un amuleto en una cita que marcará época.
La reinauguración del Estadio Azteca no será un evento cualquiera. El inmueble se convertirá en el primero en albergar tres partidos inaugurales de la Copa del Mundo, un hito que lo coloca en la historia grande del futbol internacional. Que en esa celebración no esté contemplado quien muchos consideran el mejor futbolista mexicano de todos los tiempos ha generado un debate que trasciende lo deportivo.
EL HOMBRE; LA LEYENDA
Porque hablar de Hugo Sánchez es hablar de una trayectoria que marcó un antes y un después. Formado en las fuerzas básicas de los Pumas UNAM, debutó en la década de los setenta y rápidamente se convirtió en referente universitario, conquistando títulos de liga y proyectándose como figura internacional.
Su salto a Europa lo llevó al Atlético de Madrid, donde ganó una Copa del Rey y comenzó a construir su reputación goleadora. Pero fue en el Real Madrid donde alcanzó la cima: cinco títulos de liga consecutivos y cinco trofeos Pichichi, hazaña que le valió el apodo de “Pentapichichi” y lo convirtió en ícono del futbol español en los años ochenta.
Con el conjunto merengue también levantó una Copa de la UEFA y firmó algunas de las chilenas más recordadas en la historia de LaLiga. Su capacidad goleadora, su personalidad arrolladora y su ambición lo posicionaron como uno de los delanteros más letales de su época.
En la Selección Mexicana, aunque los resultados colectivos en Copas del Mundo no alcanzaron las semifinales soñadas, Hugo fue el referente ofensivo durante más de una década. Posteriormente, como entrenador, llevó a Pumas a un histórico bicampeonato en torneos cortos, ampliando su legado más allá de la cancha.
Por todo ello, su ausencia en la gran fiesta del Azteca no es un detalle menor. Se trata de una figura cuya dimensión histórica trasciende generaciones. La pregunta que queda en el aire es si el futbol mexicano sabrá reconciliarse con uno de sus máximos exponentes antes de que el balón vuelva a rodar en la inauguración más simbólica de su historia.