De tres temporadas perdedoras a los playoffs; así fue el regreso de los Medias Blancas
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El equipo se convirtió en el primero de Grandes Ligas en alcanzar los playoffs después de tres temporadas consecutivas con al menos 100 derrotas
Los Medias Blancas de Chicago no necesitaron una celebración desbordada sobre el terreno para dimensionar lo que acababan de conseguir. Después de vencer 9-1 a los Reales de Kansas City en el Kauffman Stadium, los jugadores simplemente formaron una fila y se felicitaron entre ellos.
La verdadera fiesta estaba reservada para el clubhouse.
Y había motivos de sobra. Chicago aseguró al menos uno de los tres boletos de comodín de la Liga Americana, con lo que regresará a los playoffs por primera vez desde 2021. Pero el dato que convierte esta clasificación en algo extraordinario está en el camino recorrido.
Los Medias Blancas se convirtieron en el primer equipo en la historia de MLB que llega a los playoffs después de sufrir tres temporadas consecutivas con 100 o más derrotas. La transformación resulta todavía más llamativa al recordar que Chicago perdió 101 juegos en 2023, un récord de 121 en 2024 y 102 en 2025.
Hace apenas dos años, la franquicia vivía una de las peores temporadas de la era moderna. Las 121 derrotas de 2024 establecieron un récord para la organización y dejaron al equipo prácticamente sin respuestas.
Ahora, aquellos mismos Medias Blancas están peleando por el título de la División Central de la Liga Americana.
La clasificación llegó con una ofensiva que castigó desde temprano a Kansas City. Kyle Teel conectó cuadrangular, llegó a base cinco veces y anotó tres carreras, mientras que cinco jugadores diferentes de Chicago produjeron carreras.
David Sandlin también cumplió desde el montículo. El derecho trabajó seis entradas, permitió una carrera y cinco imparables, suficiente para llevarse la victoria y completar una tarde redonda para Chicago.
UNA FIESTA QUE SE FUE AL VESTUARIO
Después del último out, los jugadores evitaron convertir el terreno de juego en escenario de una celebración excesiva. Sabían que todavía había trabajo por hacer.
Dentro del clubhouse, sin embargo, la historia fue muy diferente. Las botellas de champaña comenzaron a aparecer y los jugadores terminaron empapados, celebrando una clasificación que durante buena parte de la temporada parecía difícil de imaginar.
Miguel Vargas, una de las piezas importantes del equipo, resumió el sentimiento de un grupo que llevaba meses persiguiendo este momento. “Esto significa mucho para nosotros. Llevamos mucho tiempo persiguiendo este momento”, expresó el cubano, quien ha sido una de las principales armas ofensivas de Chicago.
El manager Will Venable también entendió que la celebración tenía fecha de caducidad. La clasificación estaba asegurada, pero todavía había un objetivo mayor. “Esto no es el final”, fue el mensaje que se transmitió dentro del vestuario.
Chicago no solamente aseguró su presencia en la postemporada. Todavía tiene posibilidades de conquistar la División Central de la Liga Americana. Los Medias Blancas comenzaron la jornada a solamente un juego de los Guardianes de Cleveland, por lo que los últimos partidos de la temporada regular todavía pueden modificar el orden de la división.
Chicago tendrá una serie de tres encuentros como local frente a los Rockies de Colorado, mientras que Cleveland cerrará el calendario ante los propios Reales en Kansas City.
Por eso la prudencia después del triunfo en Kansas City tenía sentido. Los Medias Blancas ya tienen asegurado el boleto a octubre, pero todavía pueden conseguir algo más.
LOS JÓVENES CAMBIARON LA HISTORIA
Uno de los secretos de la transformación de Chicago está en una generación de jóvenes que comenzó a responder con el bate.
Munetaka Murakami terminó convertido en una de las caras de la nueva versión de los Medias Blancas. El japonés llegó en diciembre con un contrato de dos años y 34 millones de dólares, después de que Chicago pagara 6.575 millones de dólares a los Yakult Swallows por su traspaso.
En su primera temporada en las Grandes Ligas, Murakami alcanzó los 33 cuadrangulares y 74 carreras impulsadas, números que ayudaron a cambiar la personalidad ofensiva del equipo.
También apareció Vargas. El cubano llegó a 33 jonrones y 92 carreras producidas, mientras que Colson Montgomery sumó 31 cuadrangulares y 87 impulsadas.
Montgomery, además, vivió una jornada curiosa: al poncharse por segunda ocasión, igualó con 223 el récord de ponches en una temporada establecido por Mark Reynolds en 2009.
Pero los ponches quedaron en segundo plano. “Las victorias son lo único que importa”, expresó Montgomery durante la celebración.
Otro elemento fundamental de la reconstrucción fue el movimiento que llevó a Garrett Crochet a Boston en diciembre de 2024.
El canje permitió a Chicago incorporar a varios jóvenes que terminaron teniendo un papel importante en el regreso del equipo a octubre.
Kyle Teel, Chase Meidroth y Braden Montgomery, tres jugadores adquiridos en aquella operación, aparecieron en la alineación durante el partido que selló la clasificación. Teel tuvo una tarde espectacular: jonrón, cinco apariciones llegando a base y tres carreras anotadas.
Meidroth consiguió dos imparables y extendió a 15 partidos su racha embasándose, mientras que Braden Montgomery también contribuyó con un hit y una carrera anotada. El resultado fue una ofensiva que tomó el control prácticamente desde el comienzo. Chicago se fue arriba 3-0 después de la primera entrada, amplió la diferencia en el segundo episodio y llegó a tener una ventaja de 8-0 después de cuatro innings.
El triunfo sobre Kansas City dejó a los Medias Blancas con marca de 82-77, la mayor cantidad de victorias conseguida por la franquicia después de tres temporadas consecutivas con al menos 100 derrotas.
La transformación resulta difícil de ignorar: de las 121 derrotas de 2024 a una clasificación a los playoffs apenas dos temporadas después.
Y todavía queda una posibilidad más. Los Medias Blancas regresarán a Chicago para disputar sus últimos tres partidos de la temporada regular frente a Colorado, mientras mantienen la mirada puesta en Cleveland y en la pelea por la División Central.
La reconstrucción ya produjo el primer gran resultado: Chicago está de regreso en los playoffs. Ahora el equipo quiere descubrir hasta dónde puede llegar una historia que comenzó con tres temporadas consecutivas de 100 derrotas y que, contra todo pronóstico, terminó llevando nuevamente a los Medias Blancas hasta octubre.
Los Medias Blancas de Chicago no necesitaron una celebración desbordada sobre el terreno para dimensionar lo que acababan de conseguir. Después de vencer 9-1 a los Reales de Kansas City en el Kauffman Stadium, los jugadores simplemente formaron una fila y se felicitaron entre ellos.
La verdadera fiesta estaba reservada para el clubhouse.
Y había motivos de sobra. Chicago aseguró al menos uno de los tres boletos de comodín de la Liga Americana, con lo que regresará a los playoffs por primera vez desde 2021. Pero el dato que convierte esta clasificación en algo extraordinario está en el camino recorrido.
Los Medias Blancas se convirtieron en el primer equipo en la historia de MLB que llega a los playoffs después de sufrir tres temporadas consecutivas con 100 o más derrotas. La transformación resulta todavía más llamativa al recordar que Chicago perdió 101 juegos en 2023, un récord de 121 en 2024 y 102 en 2025.
Hace apenas dos años, la franquicia vivía una de las peores temporadas de la era moderna. Las 121 derrotas de 2024 establecieron un récord para la organización y dejaron al equipo prácticamente sin respuestas.
Ahora, aquellos mismos Medias Blancas están peleando por el título de la División Central de la Liga Americana.
La clasificación llegó con una ofensiva que castigó desde temprano a Kansas City. Kyle Teel conectó cuadrangular, llegó a base cinco veces y anotó tres carreras, mientras que cinco jugadores diferentes de Chicago produjeron carreras.
David Sandlin también cumplió desde el montículo. El derecho trabajó seis entradas, permitió una carrera y cinco imparables, suficiente para llevarse la victoria y completar una tarde redonda para Chicago.
UNA FIESTA QUE SE FUE AL VESTUARIO
Después del último out, los jugadores evitaron convertir el terreno de juego en escenario de una celebración excesiva. Sabían que todavía había trabajo por hacer.
Dentro del clubhouse, sin embargo, la historia fue muy diferente. Las botellas de champaña comenzaron a aparecer y los jugadores terminaron empapados, celebrando una clasificación que durante buena parte de la temporada parecía difícil de imaginar.
Miguel Vargas, una de las piezas importantes del equipo, resumió el sentimiento de un grupo que llevaba meses persiguiendo este momento. “Esto significa mucho para nosotros. Llevamos mucho tiempo persiguiendo este momento”, expresó el cubano, quien ha sido una de las principales armas ofensivas de Chicago.
El manager Will Venable también entendió que la celebración tenía fecha de caducidad. La clasificación estaba asegurada, pero todavía había un objetivo mayor. “Esto no es el final”, fue el mensaje que se transmitió dentro del vestuario.
Chicago no solamente aseguró su presencia en la postemporada. Todavía tiene posibilidades de conquistar la División Central de la Liga Americana. Los Medias Blancas comenzaron la jornada a solamente un juego de los Guardianes de Cleveland, por lo que los últimos partidos de la temporada regular todavía pueden modificar el orden de la división.
Chicago tendrá una serie de tres encuentros como local frente a los Rockies de Colorado, mientras que Cleveland cerrará el calendario ante los propios Reales en Kansas City.
Por eso la prudencia después del triunfo en Kansas City tenía sentido. Los Medias Blancas ya tienen asegurado el boleto a octubre, pero todavía pueden conseguir algo más.
LOS JÓVENES CAMBIARON LA HISTORIA
Uno de los secretos de la transformación de Chicago está en una generación de jóvenes que comenzó a responder con el bate.
Munetaka Murakami terminó convertido en una de las caras de la nueva versión de los Medias Blancas. El japonés llegó en diciembre con un contrato de dos años y 34 millones de dólares, después de que Chicago pagara 6.575 millones de dólares a los Yakult Swallows por su traspaso.
En su primera temporada en las Grandes Ligas, Murakami alcanzó los 33 cuadrangulares y 74 carreras impulsadas, números que ayudaron a cambiar la personalidad ofensiva del equipo.
También apareció Vargas. El cubano llegó a 33 jonrones y 92 carreras producidas, mientras que Colson Montgomery sumó 31 cuadrangulares y 87 impulsadas.
Montgomery, además, vivió una jornada curiosa: al poncharse por segunda ocasión, igualó con 223 el récord de ponches en una temporada establecido por Mark Reynolds en 2009.
Pero los ponches quedaron en segundo plano. “Las victorias son lo único que importa”, expresó Montgomery durante la celebración.
Otro elemento fundamental de la reconstrucción fue el movimiento que llevó a Garrett Crochet a Boston en diciembre de 2024.
El canje permitió a Chicago incorporar a varios jóvenes que terminaron teniendo un papel importante en el regreso del equipo a octubre.
Kyle Teel, Chase Meidroth y Braden Montgomery, tres jugadores adquiridos en aquella operación, aparecieron en la alineación durante el partido que selló la clasificación. Teel tuvo una tarde espectacular: jonrón, cinco apariciones llegando a base y tres carreras anotadas.
Meidroth consiguió dos imparables y extendió a 15 partidos su racha embasándose, mientras que Braden Montgomery también contribuyó con un hit y una carrera anotada. El resultado fue una ofensiva que tomó el control prácticamente desde el comienzo. Chicago se fue arriba 3-0 después de la primera entrada, amplió la diferencia en el segundo episodio y llegó a tener una ventaja de 8-0 después de cuatro innings.
El triunfo sobre Kansas City dejó a los Medias Blancas con marca de 82-77, la mayor cantidad de victorias conseguida por la franquicia después de tres temporadas consecutivas con al menos 100 derrotas.
La transformación resulta difícil de ignorar: de las 121 derrotas de 2024 a una clasificación a los playoffs apenas dos temporadas después.
Y todavía queda una posibilidad más. Los Medias Blancas regresarán a Chicago para disputar sus últimos tres partidos de la temporada regular frente a Colorado, mientras mantienen la mirada puesta en Cleveland y en la pelea por la División Central.
La reconstrucción ya produjo el primer gran resultado: Chicago está de regreso en los playoffs. Ahora el equipo quiere descubrir hasta dónde puede llegar una historia que comenzó con tres temporadas consecutivas de 100 derrotas y que, contra todo pronóstico, terminó llevando nuevamente a los Medias Blancas hasta octubre.