Eagles explotan en el campamento: Ojomo y Fred Johnson protagonizan una brutal pelea
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La tensión por los puestos del roster, la intensidad de los entrenamientos y una jugada que se salió de control provocaron un momento de máxima tensión antes del debut de pretemporada ante Baltimore
El training camp de los Philadelphia Eagles vivió este jueves uno de sus momentos más tensos de la pretemporada. Lo que debía ser una jornada más de preparación terminó en una auténtica batalla entre Moro Ojomo y Fred Johnson, dos jugadores de las trincheras que llevaron la intensidad competitiva mucho más allá de los límites habituales.
El enfrentamiento se produjo durante una práctica de equipo, cuando un empujón tardío de Johnson encendió los ánimos con Ojomo. Ambos jugadores se encararon y tuvieron que ser separados por compañeros y entrenadores, pero el conflicto estaba lejos de terminar.
En lugar de sacar a los protagonistas de la práctica, el cuerpo técnico decidió mantenerlos en el terreno para la siguiente jugada. La apuesta salió mal. En la repetición posterior, Johnson bloqueó con fuerza a Ojomo y terminó llevándolo hasta el césped, provocando que el defensive tackle reaccionara de inmediato.
Ojomo se levantó enfurecido y comenzó a lanzar golpes, mientras Johnson trataba de alejarse de la confrontación. Sin embargo, el defensive tackle volvió a buscarlo y, en medio de la confusión, se lanzó contra las piernas del liniero ofensivo para derribarlo.
La acción provocó que varios jugadores se acercaran y que la práctica se transformara rápidamente en un caos. Jugadores y miembros del staff tuvieron que intervenir para separar a los dos futbolistas, mientras la situación amenazaba con convertirse en una pelea colectiva.
Entre quienes acudieron para controlar el incidente estuvieron figuras de peso dentro de la organización, como el entrenador Nick Sirianni, el gerente general Howie Roseman y Dom DiSandro, conocido dentro de los Eagles como “Big Dom”.
Finalmente, la práctica fue suspendida y los involucrados fueron separados. El incidente generó preocupación debido al riesgo de que alguno de los jugadores sufriera una lesión, especialmente cuando Philadelphia se encuentra a pocos días de disputar su primer partido de pretemporada.
La pelea no ocurrió en cualquier momento. Los Eagles se encuentran en plena batalla por definir su roster de 53 jugadores, por lo que cada entrenamiento representa una oportunidad para demostrar quién merece permanecer en el equipo cuando llegue el momento de los recortes.
En el caso de Fred Johnson, la competencia es particularmente importante. El liniero ofensivo busca asegurar un lugar en la plantilla y enfrenta la presión del novato Markel Bell, quien ha ganado protagonismo durante el campamento y ha comenzado a recibir oportunidades importantes.
Johnson, de enorme presencia física, ha sido valorado por Sirianni por su evolución y capacidad para trabajar en una posición que exige fortaleza y consistencia. El propio entrenador lo había señalado anteriormente como uno de los jugadores que más había mejorado durante un training camp, destacando su trabajo y su dureza.
Del otro lado se encuentra Moro Ojomo, un defensive tackle que ha ido ganando importancia dentro de la rotación defensiva de Philadelphia. El jugador ha llamado la atención durante el campamento por su explosividad, fuerza y capacidad para interpretar los bloqueos.
Ojomo, seleccionado por los Eagles en la séptima ronda del Draft de 2023, ha comenzado a recibir mayores responsabilidades y ha sido señalado como uno de los jugadores que podrían asumir un papel más relevante en la línea defensiva.
La intensidad tampoco es una novedad para los Eagles. Los entrenamientos de Philadelphia han estado marcados por una competencia particularmente fuerte entre las líneas ofensiva y defensiva, donde prácticamente cada repetición se disputa como si fuera una jugada de partido.
De hecho, antes de la práctica, Sirianni había hablado precisamente de esa mentalidad. El entrenador reconoció que la naturaleza del futbol americano profesional lleva a los jugadores a ser extremadamente competitivos y que, conforme avanza el campamento, la necesidad de enfrentarse físicamente puede aumentar.
Sus palabras terminaron adquiriendo un tono casi profético. Lo que seguramente esperaba como una expresión metafórica de la competitividad terminó convirtiéndose en una pelea real entre dos de sus propios jugadores.
El running back Tank Bigsby intentó restarle dramatismo al episodio y describió el altercado con humor, al considerar que se trataba simplemente de dos compañeros expresando su afecto de una manera poco convencional. Sin embargo, la escena fue mucho más seria para quienes tuvieron que intervenir.