En España el clásico fue merengue


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BARCELONA.- Privados de Lionel Messi para salvarles, el Barcelona sufrió otra dolorosa derrota al sucumbir 2-1 ante su clásico rival Real Madrid en el Camp Nou.
Algunos enardecidos hinchas del Barcelona increparon al técnico Ronald Koeman, rodeando y golpeando su auto cuando trataba de salir del estadio azulgrana. Sin contar con custodia, Koeman debió abrirse paso entre el grupo de aficionados que coreaban “fuera, fuera”.
El club, cuyo presidente Joan Laporta tuvo que salir a defender a Koeman en medio de rumores de un inminente despido, condenó las acciones “violentas y de desprecio” hacia el técnico y advirtió que tomará medidas de seguridad y disciplinarias para que no se repitan.
El Madrid no necesitó de una actuación estelar de Karim Benzema para brindarle al técnico Carlo Ancelotti su primera victoria en el Camp Nou. Ganaron con autoridad ante un adversario sin pegada, con los zagueros David Alaba y Lucas Vásquez aportando los goles.
La victoria del equipo de Ancelotti agudiza el mal momento en el Barcelona, que ha perdido cada encuentro contra un rival de jerarquía esta temporada.
Este fue el primer clásico sin Messi y Ramos — ambos compañeros a partir de esta temporada en el Paris Saint-Germain.
Ambos fueron protagonistas de 45 ediciones de la máxima rivalidad del fútbol español. Con Messi, el Barcelona ganó 19 veces y el astro argentino firmó una cifra récord de 26 goles en el duelo.
La ausencia de Messi se hizo evidente a los 25 minutos cuando una buena jugada colectiva dejó a Sergiño Dest perfilado a solas frente al arco. El estadounidense, un lateral derecho como vocación principal, jugó de extremo por la derecha, donde Messi atormentaba a los oponentes.
Al recibir el pase de Memphis Depay, que Ansu Fati dejó pasar, Dest quedó frente a frente al arquero merengue Thibaut Courtois. Pero remató encima del travesaño y el Camp Nou crujió al unísono por el gol desperdiciado.
Siete minutos después, Alaba no perdonó con un disparo bombeado desde el costado izquierdo que hizo inútil la estirada del portero Marc-André ter Stegen. Fue la culminación de un fulminante contragolpe, gestado por el propio Alaba desde el borde de su propia área.
Vázquez lo sentenció en el cuarto minuto de la prolongación en otra contra, con los anfitriones lanzados desesperadamente al ataque en busca del empate.
“Siempre es complicado entender un resultado así porque hicimos méritos para tener otro resultado, sobre todo en la primera parte”, se lamentó Koeman.
El delantero argentino Sergio Agüero se estrenó como goleador azulgrana al anotar el tanto del descuento a un centro de Dest en los últimos segundos.
Fue la cuarta victoria seguida del Madrid en el clásico, algo que no se daba desde una racha de siete triunfos sucesivos entre 1962 y 1965.
“Estoy feliz de ganar. El clásico es el partido más importante”, señaló Ancelotti. “Ha sido un partido práctico. Este equipo tiene esta calidad de jugar a la contra y tenemos que disfrutarla”.
El triunfo mantuvo al Madrid en el segundo puesto de la Liga, por detrás de la Real Sociedad. El conjunto vasco lidera con un punto de diferencia tras sacar un empate 2-2 de visita al campeón vigente Atlético de Madrid.
En cambio, el Barcelona se llevó otra cachetada en una complicada temporada. Sus problemas financieros le impidieron cerrar una renovación de contrato con Messi y otras figuras. El equipo de Koeman languidece octavo, cinco puntos atrás.
Alaba, sustituto en la zaga merengue de Ramos, fue vital también en la zona defensiva cuando en la recta final del primer tiempo tapó una de las opciones azulgrana con un disparo a quemarropa del joven Ansu Fati dentro del área.
Los hinchas del Barcelona acudieron a presenciar el primer partido contra el Madrid tras el levantamiento de las restricciones por la pandemia, permitiendo llenar el Camp Nou — se registró un acceso de 80 mil 400 espectadores para una estadio con aforo para 99 mil. El jolgorio inicial acabó en abucheos en los últimos minutos al ser testigos de otra decepción de un equipo en transición.
De tener a Messi y Antoine Griezmann en el ataque por la derecha, los canteranos Gavi Páez y Óscar Mingueza pasaron a asociarse con Dest.
El Barcelona volvió a mandar en la posesión, pero el Madrid siempre se insinuó más peligroso al atacar.
Alaba le robó el balón a Depay y se embaló hacia la portería rival. Dos toques después, el ex Bayern Múnich definió como un delantero nato para facturar su primer gol con el Madrid.