¿Quién es María Pinargote? La aficionada que ganó ir gratis y de por vida a los Mundiales
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Una tapa de refresco cambió para siempre su vida; desde Francia 1998 obtuvo un premio único: viajar a cada Copa del Mundo con todos los gastos pagados
Para millones de aficionados, asistir a un Mundial es un sueño que requiere años de ahorro, planeación y, muchas veces, suerte para conseguir boletos.
Para María del Jesús Pinargote Zambrano, ese sueño se convirtió en una historia de vida gracias a una promoción que ganó en 1998 y que le abrió las puertas de la Copa del Mundo de la FIFA para siempre.
La aficionada ecuatoriana, originaria de Canuto, en Manabí, se volvió tendencia en redes sociales luego de que se viralizara nuevamente su caso: el de una mujer que ganó un concurso de Coca-Cola y obtuvo como premio asistir a todos los Mundiales de futbol de por vida, acompañada por una persona y con los gastos cubiertos.
La historia comenzó antes de Francia 1998, cuando María participó en una dinámica comercial depositando un cupón junto con la tapa de una botella. Días después recibió una llamada que cambió su destino: había sido elegida como la ganadora de un premio pocas veces visto en el mundo del futbol.
Desde entonces, Pinargote se convirtió en una de las aficionadas más envidiadas por cualquier amante del balompié. Su premio le permitió acudir a siete Copas del Mundo consecutivas, una experiencia que para la mayoría de hinchas representa un privilegio único en la vida.
María del Jesús ha estado presente en Mundiales que marcaron época, con estadios llenos, figuras históricas y momentos inolvidables. Su historia no solo destaca por el valor económico del premio, sino por lo que representa para la pasión futbolera: la ilusión de seguir a la Copa del Mundo sin importar el país sede.
Sin embargo, en este Mundial 2026, que se disputa en México, Estados Unidos y Canadá, la historia también tiene un lado sensible. Reportes de medios ecuatorianos señalan que, aunque el beneficio sigue vigente, María no podrá realizar el viaje debido a complicaciones en su estado de salud.
Aun así, su nombre volvió a colocarse entre las historias más llamativas del Mundial. En plena fiebre mundialista, el caso de María Pinargote recuerda que la Copa del Mundo no solo se vive dentro de la cancha, sino también a través de las historias humanas que conectan a los aficionados con el torneo más importante del planeta.
Su premio nació de una simple tapa de refresco, pero terminó convirtiéndose en un pasaporte vitalicio a la máxima fiesta del futbol. Una historia que, casi tres décadas después, sigue provocando asombro entre quienes sueñan con estar, al menos una vez, en un Mundial.