Mikal Bridges, el ‘Caballo de Hierro’ de la NBA y sus 23 segundos de juego para preservar el récord
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El alero de los de Knicks de New York lleva 638 partidos jugados consecutivamente, la racha activa más larga de la Liga
Mikal Bridges volvió a protagonizar una noche inusual, pero histórica, al jugar apenas 23 segundos en el duelo de los Knicks de Nueva York ante Charlotte, disputado este domingo. Aunque su participación fue mínima, fue suficiente para extender la racha activa más larga de partidos consecutivos disputados en toda la NBA.
Con esa breve aparición, Bridges llegó a 638 partidos consecutivos, una cifra impresionante considerando que nunca se ha perdido un solo juego en toda su carrera profesional. De hecho, recientemente superó a Andre Miller para colocarse como dueño de la octava racha más larga de partidos seguidos en la historia de la liga.
La decisión de usarlo solo unos segundos fue completamente estratégica. Con los Knicks ya asegurados como el tercer preclasificado de la Conferencia Este, el entrenador Mike Brown dejó claro que su intención era permitirle a Bridges jugar lo necesario únicamente para conservar la marca. Bridges fue incluso el único titular que vio acción, mientras el resto del equipo fue reservado.
El plan estaba calculado al milímetro: antes del salto inicial, el suplente Jordan Clarkson ya se encontraba caminando hacia la mesa de anotadores para reemplazarlo. Tras ganar el salto y tener la primera posesión, Bridges esperó el regreso defensivo, cometió una falta intencional para detener el juego y salió inmediatamente del partido.
“Es una locura porque la gestión de cargas es un término real... y aun así, lo que él está haciendo dice muchísimo”, expresó Brown antes del encuentro, resaltando el mérito de sostener una racha en una era dominada por el descanso programado.
En la historia de la NBA, solo cinco jugadores han superado los 700 partidos consecutivos, con A.C. Green liderando el listado con 1,192, un récord que parece inalcanzable.
Además, la final de la Copa NBA que ganaron los Knicks no cuenta dentro de las estadísticas oficiales. De lo contrario, Bridges habría acumulado 83 partidos en una temporada de 82 por segunda vez en cuatro años, una rareza que confirma su reputación como uno de los jugadores más resistentes del basquetbol moderno.
Su historial de consistencia ha sido notable incluso con cambios de equipo. En la temporada 2022-23, disputó 56 partidos con Phoenix antes de ser traspasado a Brooklyn como parte del intercambio por Kevin Durant, y luego jugó los últimos 27 partidos con los Nets, extendiendo su racha sin interrupción.
Incluso en campañas recientes, Bridges ha seguido usando apariciones simbólicas para mantener viva la marca: jugó cuatro segundos en el cierre de temporada regular en una ocasión y participó seis segundos en el último partido de la campaña 2024-25.
En el último día de la temporada regular, se reportó que 18 jugadores llegaron habiendo disputado todos los partidos. Uno de ellos fue Sion James, de Charlotte, quien también estaba listo para jugar su encuentro número 82 en el Madison Square Garden.
¿QUIÉN ES BRIDGES, EL HOMBRE RÉCORD?
Mikal Bridges nació el 30 de agosto de 1996 en Filadelfia y se consolidó como una de las grandes historias del basquetbol universitario en Villanova, donde fue pieza clave del equipo que ganó el campeonato nacional de la NCAA en 2018, destacando por su defensa, inteligencia táctica y capacidad para jugar en ambos lados de la cancha.
Fue seleccionado en el Draft de la NBA 2018 en la posición 10 global, inicialmente por los 76ers, aunque esa misma noche fue enviado a los Phoenix Suns, franquicia donde comenzó a construir su reputación como un alero confiable, versátil y resistente, ganándose un lugar como uno de los mejores defensores perimetrales de la liga.
Su explosión como figura llegó tras su traspaso a los Brooklyn Nets en 2023, donde asumió un rol ofensivo mucho más grande y demostró que podía ser líder y primera opción. Posteriormente, su llegada a los New York Knicks lo colocó en un escenario de alta exigencia, donde su consistencia y durabilidad lo han convertido en una de las piezas más valiosas del equipo.