Muere Mike Ditka a los 86 años: la NFL despide al legendario entrenador que hizo historia con los Bears
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El histórico estratega de Chicago y miembro del Salón de la Fama dejó un legado de tres títulos de Super Bowl y una trayectoria que transformó el futbol americano
La NFL está de luto. Mike Ditka, legendario entrenador de los Bears de Chicago y uno de los personajes más influyentes en la historia del futbol americano, falleció este viernes a los 86 años, según confirmó su familia. La causa de su muerte no fue informada de manera oficial.
Conocido como “Iron Mike” por su carácter enérgico y su exigencia dentro del emparrillado, Ditka quedó ligado para siempre a los Bears, franquicia con la que conquistó el Super Bowl XX y construyó una de las defensivas más recordadas de la NFL.
Su mayor hazaña llegó en la temporada de 1985, cuando Chicago terminó la campaña regular con marca de 15-1 y posteriormente aplastó 46-10 a los Patriots de Nueva Inglaterra en la Final disputada el 26 de enero de 1986.
Aquella plantilla, encabezada por Walter Payton, Jim McMahon y una defensiva dominante, se convirtió en referente del futbol americano profesional.
Antes de brillar desde la banda, Ditka también dejó huella como jugador. Elegido por Chicago en el Draft de 1961, revolucionó la posición de ala cerrada gracias a su capacidad para bloquear y atrapar pases.
Ese año registró 1,076 yardas por recepción y recibió el reconocimiento al Novato del Año.
También vistió los uniformes de los Eagles de Filadelfia y los Cowboys de Dallas. Conquistó el campeonato de la NFL de 1963 con Chicago y ganó el Super Bowl VI como jugador de Dallas.
En 1988 se convirtió en el primer ala cerrada elegido al Salón de la Fama del Futbol Americano Profesional.
Como entrenador en jefe dirigió a los Bears entre 1982 y 1992, con 106 victorias en temporada regular, y después estuvo al frente de los Saints de Nueva Orleans.
En total sumó tres anillos de Super Bowl como jugador, asistente y entrenador principal.
La familia lo despidió recordándolo como el corazón de su hogar, mientras los Bears lamentaron la partida de un símbolo de su identidad en toda la ciudad.
Su bigote, sus lentes oscuros y su temperamento permanecen como estampas de una época irrepetible en Chicago.