Senegal da la sorpresa y derrota a Marruecos para ser campeón de África
En un partido que se tornó caótico por los desmanes dentro y fuera de la cancha, los senegaleses se llevaron el título de la Copa Africana de Naciones
Senegal se proclamó campeón de la Copa Africana de Naciones de forma dramática, en una final marcada por el caos y la tensión. Pape Gueye fue el héroe al marcar en el tiempo extra, para que los Leones de la Teranga derrotaran 1-0 al anfitrión Marruecos, en un partido que quedará en la memoria por los incidentes dentro y fuera del campo.
El encuentro vivió uno de sus momentos más insólitos en los minutos finales del tiempo reglamentario. Tras un retraso de 14 minutos, Édouard Mendy atajó un penal cobrado a lo panenka por Brahim Díaz, evitando que Marruecos se adelantara en el marcador cuando el título parecía escaparse de las manos de Senegal.
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Ya en la prórroga, Gueye sentenció la final al minuto 94, cuando sacó un potente disparo de zurda que se incrustó en el ángulo superior derecho, desatando la euforia senegalesa y apagando el sueño del conjunto local.
El camino hacia el tiempo extra estuvo envuelto en la polémica. Jugadores de Senegal abandonaron momentáneamente el terreno de juego para protestar un penal controvertido concedido a Marruecos en el tiempo de descuento, apenas instantes después de que a Senegal le anularan un gol que parecía legítimo en el área rival.
La tensión escaló rápidamente. Hubo enfrentamientos entre suplentes marroquíes y futbolistas senegaleses, mientras aficionados de Senegal intentaron invadir el campo, lanzando incluso una silla hacia el terreno de juego, lo que obligó a la intervención de la policía antidisturbios para garantizar que el partido pudiera continuar.
Finalmente, con un fuerte dispositivo de seguridad, el tiempo extra se disputó y Senegal selló su coronación. Este triunfo representa el segundo título de Copa Africana para Senegal, que ya había levantado el trofeo en la edición de 2021 tras vencer a Egipto en tanda de penales, confirmándose como una de las potencias del fútbol africano.
EL VILANO: BRAHIM DIAZ Y SU PANENKA
En el tiempo añadido de la segunda mitad, Brahim Díaz cayó dentro del área tras un contacto con El Hadji Malick Diouf mientras se cobraba un tiro de esquina al segundo poste, una acción que encendió de inmediato la polémica en la final.
En un primer momento, el árbitro Jean-Jacques Ngambo Ndala dejó seguir la jugada, pero desde la cabina del VAR se solicitó la revisión. Tras acudir al monitor a pie de campo, el silbante terminó señalando la pena máxima a favor de Marruecos, una decisión que desató la furia del banquillo y los futbolistas de Senegal.
La tensión se trasladó a la banda. Se produjo una fuerte discusión entre cuerpos técnicos y jugadores, y el seleccionador senegalés Pape Thiaw ordenó a su equipo abandonar el terreno de juego como protesta. La mayoría acató la indicación, aunque Sadio Mané intentó convencer a sus compañeros de volver, mientras la final quedaba al borde de la suspensión.
Tras varios minutos de incertidumbre, Senegal regresó completamente al campo y el partido pudo reanudarse. Díaz asumió la responsabilidad del penalti en el minuto 114, pero la presión fue excesiva: su cobro a lo Panenka terminó suavemente en las manos de Édouard Mendy, quien frustró la gran ocasión de Marruecos y mantuvo con vida a los Leones de la Teranga.