Terry Rozier enfrenta acusaciones por fraude y soborno relacionadas con apuestas deportivas
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El base de Miami Heat podría perder 26.6 millones de dólares por escándalo del orden federal, tras la investigación por abandonar anticipadamente un partido en 2023
La carrera de Terry Rozier atraviesa el momento más complicado de su trayectoria profesional. El base, reconocido por su capacidad para aparecer en la duela los momentos decisivos, enfrenta un panorama incierto luego de verse involucrado en un presunto esquema de apuestas deportivas que podría costarle gran parte de sus ingresos y poner en riesgo su continuidad en la NBA.
De acuerdo con diversos reportes, las condiciones de su libertad condicional le impiden cumplir plenamente con las obligaciones que exige un contrato dentro de la liga. La situación se agravó después de que las autoridades federales ampliaran la investigación en su contra, sumando acusaciones de soborno a los señalamientos iniciales por fraude.
Los fiscales sostienen que Rozier habría aceptado 100 mil dólares para abandonar anticipadamente un partido disputado el 23 de marzo de 2023 contra los New Orleans Pelicans, con el objetivo de beneficiar a un grupo de apostadores. Según la investigación, el jugador participó únicamente durante nueve minutos, registrando cinco puntos, cuatro rebotes y dos asistencias antes de abandonar el encuentro por una lesión reportada oficialmente.
Las autoridades afirman que los involucrados realizaron apuestas por más de 258 mil 700 dólares en líneas de bajo rendimiento relacionadas con el jugador. También señalan que el pago final habría sido reducido a 70 mil dólares, debido a que Rozier superó una de las estadísticas previstas en las apuestas.
En un primer momento, la resolución judicial le prohibió mantener contacto con integrantes de los Miami Heat y los Charlotte Hornets, incluidos jugadores, entrenadores y personal médico. Posteriormente, las restricciones respecto a Miami fueron flexibilizadas, aunque la prohibición relacionada con Charlotte permanece vigente.
El abogado del jugador, Jim Trusty, aseguró que las condiciones actuales representan un obstáculo prácticamente insalvable para continuar su carrera. Según explicó, la imposibilidad de jugar para o contra los Hornets constituye un incumplimiento de servicios que dificulta enormemente cualquier intento de contratación por parte de una franquicia de la NBA.
La situación cobra especial relevancia con la cercanía de la agencia libre, que inicia el 30 de junio. El entorno legal de Rozier busca modificar las condiciones impuestas por la corte para permitirle retomar su actividad profesional. Sin embargo, mientras no exista una resolución favorable, los equipos podrían mostrarse reacios a asumir el riesgo de firmar a un jugador cuya disponibilidad sigue siendo incierta.
Además del impacto deportivo, el caso tiene importantes consecuencias económicas. La investigación amenaza un salario garantizado de 26.6 millones de dólares para la temporada 2025-26, una cifra que refleja la magnitud de las pérdidas potenciales para el jugador.
La NBA sigue de cerca el desarrollo del proceso, consciente de que cualquier resolución podría convertirse en un precedente relevante en la lucha de la liga contra las apuestas ilegales y la manipulación de resultados. Mientras tanto, Rozier continúa su batalla en los tribunales con la esperanza de evitar que uno de los episodios más polémicos recientes del baloncesto profesional termine por apartarlo definitivamente de las duelas.