Dejan de alumbrar los astros a la economía mexicana
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El país ya no está siedo favorecido por los altos precios del petróleo, estabilidad de tasas de interés e inflación; ahora son su principal preocupación
México, D.F. .- Al transcurrir el séptimo mes del año, las estrellas ya no le favorecen a México. La estabilidad de las tasas de interés, el tipo de cambio, los precios del petróleo y la inflación, no están jugando su mejor partido para el país.
Otros indicadores que le han pegado son el desempleo y la falta de reformas. Se ha logrado muy poco casi nada, y para colmo el Programa Nacional de Infraestructura que había anunciado el presidente Felipe Calderón Hinojosa como una herramienta para contener la desaceleración de la economía, tendrá un subejercicio, lo reconoció el secretario de Comunicaciones y Transporte, Luis Téllez.
En el pasado, la coyuntura económica mundial contribuyó al crecimiento de la economía mexicana.Pero en la actualidad el panorama es otro y según los analistas consultados son mayores los factores que amenazan la estabilidad del país.
La eventual prolongación de la crisis económica de Estados Unidos, el alza de los precios del crudo y los alimentos, la falta de inversión extranjera y las altas tasas de interés, son algunos de los aspectos que están afectando el crecimiento de la economía mexicana.
Según el escenario económico para 2008, planteado por el gobierno, México estará sujeto a un repunte de la economía de Estados Unidos y al aumento de los precios internacionales del crudo.
En los Criterios Generales de Política Económica para 2008, la Secretaría de Hacienda advirtió de los riesgos de una depreciación del dólar y de una eventual caída en los ingresos petroleros.
En este punto, Rafael Amiel, director del Servicio de América Latina de Global Insight, afirmó que los precios del petróleo son el ingrediente faltante para ocasionar una "tormenta económica perfecta".
"Todavía los precios del petróleo son la salvación de las cuentas fiscales en México, pero son el talón de Aquiles del crecimiento de la economía, pues no se ven los beneficios de estos precios en el desarrollo del país", dijo a Excélsior.
El analista declaró que el actual equilibrio económico de México está siendo financiado por el petróleo, pero no todo serán buenas noticias, porque entre más caro esté el barril más tendrá que pagar el país por las importaciones de hidrocarburos y menos sostenible será en el tiempo el tema de los subsidios.
Amiel expuso que los actuales precios del crudo constituyen la mayor amenaza para el crecimiento de la economía del país, ya que por el alto consumo de combustibles en el país y los subsidios que otorga el gobierno para contrarrestar el impacto real de los precios se está dejando de invertir en otras áreas determinantes para el desarrollo nacional.
"México gastaría este año cerca de 12 mil millones de dólares sólo en el pago del subsidio a las gasolinas. A ello hay que sumarle el gasto por la importación de 323 mil barriles diarios de gasolina, que en un año sumarán otros cinco mil millones de dólares", reiteró Rafael Amiel en entrevista.
El vocero de Global Insight aclaró que el sobrecosto de los hidrocarburos también afecta otras esferas de la economía, como el sector transporte y alimentos, aspectos que afectan las finanzas de un país por el encarecimiento del nivel de vida de la gente.
Adicional a esto, el directivo reiteró que otra de las grandes amenazas es la recaudación de impuestos, pues en gran medida depende de los pagos de Petróleos Mexicanos (Pemex), lo cual, vuelve a dejar en manos del hidrocarburo la estabilidad económica del país.
Según cifras de la SHCP, la mayoría de las metas de recaudación no petrolera estimadas por el gobierno federal para los primeros cinco meses del año no se cumplió. Sólo en mayo, los ingresos no petroleros resultaron inferiores en 42 mil 296.7 millones de pesos a los establecidos en el calendario mensual del sector público para 2008, ya que en vez de sumar 138 mil 72.8 millones, ascendieron a 95 mil 776.1 millones.
- Menores ingresos
Mientras que la de la Ley de Impuesto Empresarial a Tasa Unica (IETU) fue inferior en mil 293.9 millones a la proyectada por las autoridades fiscales.
Teniendo en cuenta lo anterior, el entrevistado afirmó que la propuesta de disminuir la carga fiscal de la petrolera, no es viable porque de hacerlo se estaría poniendo en riesgo la inversión ya que los planes de desarrollo del país dependen del dinero que sale de la paraestatal.
Por su parte, Ernesto López Córdova, economista senior del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), señaló que el aumento de los precios internacionales de energéticos y alimentos ha generado presiones inflacionarias en toda América Latina, pero la inflación observada en México es de las más bajas del continente.
Esto se debe, según el economista del BID a "el sólido manejo fiscal que le ha permitido al gobierno mexicano adoptar medidas contracíclicas para estimular la economía, así como acciones para proteger a los hogares más pobres del alza de los precios de los alimentos".
En este punto, César Hernández, analista del Centro de Investigación para el Desarrollo A.C (CIDAC), detalló que se han presentando algunos problemas con la ejecución del gasto con el cual se esperaba reactivar la economía.
"La parte donde yo creo que está más dado el tema es en la parte monetaria, ahí el dilema tiene que ver en cómo se combina la política monetaria mexicana con la estadunidense", puntualizó.
El analista de CIDAC dijo que al contrario de lo que se está haciendo en Estados Unidos, en México y en la mayoría de los Bancos Centrales de América Latina, el riesgo importante se está viendo en la inflación. "En el lado de México más que el riesgo de la inflación que es el que de alguna manera está atacando el Banco de México, es el riesgo del freno en el crecimiento el que estamos corriendo más fuerte", precisó Hernández.
César Hernández señaló que al ser México un país de ingreso medio, el tema de la inflación se vuelve un punto crítico que debe estarse controlando para que no se llegue a una hiperinflación.
"El problema aquí es en qué medida se puede mantener el equilibrio de mantener el crecimiento tolerando un poco más la inflación. En México hay muchas diferencias de opiniones en el tema pero el ideal es llegar a un punto medio que no ponga en peligro la estabilidad económica", apuntó.
Ejemplo de ello es la medida tomada recientemente por el Banco de México, el cual para intentar controlar un repunte inflacionario, subió su tasa de interés de referencia en un cuarto de punto para dejarla en 8.0 por ciento.
"No hay consenso sobre otro aumento de tasas en agosto, aunque prevemos que éste es el escenario más probable. El mercado estará atento al dato de inflación a la primera quincena de julio" agregó el Grupo Financiero IXE en un reporte acerca del tema.
Para Ernesto López, por medio de esta serie de medidas es como la economía mexicana ha venido sorteando con éxito los desafíos de una coyuntura internacional "incierta y complicada", como la que se vive en Estados Unidos.
"Si bien los pronósticos de crecimiento se han revisado a la baja, México ha enfrentado los efectos de la desaceleración estadunidense mejor que en ocasiones anteriores", indicó el especialista.
Lo cierto es que, mientras el gobierno apuesta por un probable mayor ritmo de crecimiento que experimentaría Estados Unidos para 2008, el Fondo Monetario Internacional (FMI) es un poco más pesimista y auguró que sólo a finales de 2009 el país norteamericano verá cambios positivos.
"Es posible que en el segundo a tercer trimestre de 2009 comience el proceso de mejora. Entonces habremos dejado atrás la mayor parte de la crisis", estimó Dominique Strauss Kahn, director gerente del FMI, en una conferencia sobre economía en Yalta.
Adicional a esto, en la actualización del informe "Perspectivas de la Economía Mundial 2008", el fondo afirmó que en Estados Unidos no se prevé dos periodos de bajo crecimiento seguidos, pero se considera que será menor a lo pronosticado en el segundo trimestre de 2008.
"El crecimiento de Estados Unidos en 2008 disminuiría a 1.3 por ciento considerando el promedio anual, lo cual representa una revisión al alza en base a nuevos datos sobre el primer semestre", determinó el organismo en su análisis.
Aun así, proyecta una contracción moderada de la economía norteamericana durante el segundo semestre, a medida que el consumo disminuye por efecto del encarecimiento del petróleo y los alimentos y de la restricción del crédito.
Asimismo, a manera de especulación, el especialista del BID añadió que en el corto plazo las mayores amenazas podrían derivarse de una profundización de la crisis crediticia en Estados Unidos y sus potenciales efectos sobre la disponibilidad de créditoo la demanda de exportaciones mexicanas. "Este escenario, sin embargo, es aún remoto".
Al respecto, Bénedicte Larre, especialista de la OCDE, declara que el crecimiento de las importaciones en Estados Unidos tendrá un aumento negativo en 2008, con una leve alza en 2009.
"Debido a la tasa cambiaria y a la depreciación del dólar frente al peso, las exportaciones en México serán más competitivas en la zona euro. Esto puede ayudar a los exportadores en Europa y también en los mercados estadunidenses porque los productos mexicanos serán más baratos que los europeos", explicó en entrevista vía telefónica.
- Comercio y remesas
Larre declaró que contrario a lo que se creía, este sector de la economía está teniendo un leve incremento por las exportaciones hacia Europa, cambio que se dio debido a la depreciación del dólar.
"Este es un signo positivo, que significa que los exportadores mexicanos han podido beneficiarse del actual efecto de la tasa cambiaria y así reorientar algunas de sus producciones a nuevos mercados en Europa, por el euro y en Asia por lo fuerte del mercado", precisó.
Aunque la experta puntualizó que no se trata de un impacto muy significativo en la economía mexicana, sí es una señal positiva para mantener en movimiento al país.
Mientras la tasa de cambio beneficia a los exportadores, afecta las remesas provenientes de Estados Unidos, factor que está afectando la economía local.
Según Global Insight, las remesas cayeron 2.3 por ciento de enero a mayo de 2008, debido a la desaceleración económica de ese país.
Al respecto, Ernesto López indicó que la consecuencia de un menor influjo de las remesas es que se reducirían Los beneficios para muchas familias mexicanas, lo cual golpea directamente el crecimiento de sus economías y asimismo su capacidad de compra.
"Diversos estudios muestran que las remesas familiares tienen efectos positivos en el bienestar de los hogares receptores. Estos ingresos contribuyen a reducir el analfabetismo, la mortalidad infantil y en general los niveles de pobreza", detalló.
De acuerdo con las cifras del estudio "Riesgos para la Economía Mexicana en un Contexto de una Desaceleración Global" realizado por Global Insight, en 2007 las remesas sumaron 23.98 millones de dólares, lo que representó cuatro por ciento del consumo privado total.
"Si las remesas cayeran diez por ciento, el consumo privado total se reduciría en medio punto porcentual y esta caída sería compensada por un alza en la cotización del petróleo de cuatro dólares", pronosticó Rafael Amiel.
Para el analista del CIDAC, las remesas son el primer aspecto de la economía que se ve afectado por la tasa de cambio y la desaceleración estadounidense.
"En la medida que han caído significativamente las remesas, estamos viendo en México que esta baja está afectando de una manera más pronunciada a algunas zonas de la economía que operaba con estos flujos de capital", añadió Hernández.
- Crecimiento
Teniendo en cuenta las previsiones, en este año se reducirá el ritmo de crecimiento de los países en desarrollo, aunque su nivel de crecimiento se mantendrá por encima del promedio observado en 25 años. Según el informe Perspectivas de la economía mundial 2008 realizado por BM, México podrá recuperarse ligeramente luego del "poco satisfactorio" crecimiento registrado en 2007 que fue de 2.9 por ciento, se estipuló que la economía mexicana creciera 3.2 por ciento, tres décimas porcentuales arriba.
No obstante, este crecimiento estimado para 2008 estará aún por debajo de la media en que lo hará América Latina y el Caribe, de 4.5 por ciento. En el informe, el banco estipula un menor crecimiento de la economía mundial, la cual, después de haber experimentado un aumento del Producto Interno Bruto de 3.9 por ciento en 2006 y 3.6 por ciento en 2007, en este año sólo crecerá 3.3 por ciento.
Estas cifras se dan en términos promedio para todo el mundo, pero se estima un crecimiento de 7.1 por ciento para los países en desarrollo y 2.2 por ciento para los países más industrializados.
Estados Unidos, país que según los analistas será determinante para los índices de crecimiento del país azteca, lo hará en sólo 1.9 por ciento. Para la economía mundial en su conjunto, el BM no es muy optimista, "la presencia de un dólar más débil, el fantasma de la recesión en EU y la creciente volatilidad del mercado financiero, podrían ensombrecer la hipótesis de `aterrizaje suave' para la economía mundial.
"Estos riesgos provocarían la disminución de los ingresos por exportaciones y los flujos de capital de los países en desarrollo y reducirían el valor de sus inversiones en dólares ubicadas en el extranjero. En este contexto, es posible que se necesiten las reservas y otros elementos de regulación que los países en desarrollo han conformado en los últimos años a fin de absorber perturbaciones inesperadas", dijo el banco a través del documento.
- ¿Cómo afrontar las amenazas?
"Por ejemplo, las finanzas públicas están actualmente sanas,pero podrían verse afectadas en el futuro de decaer los niveles de producción petrolera. Asimismo, México requiere inversiones sustanciales en infraestructura, que necesitan ser financiadas tanto por recursos públicos como privados", agregó.
De igual forma, el analista del BID declaró que es importante que México siga invirtiendo en educación para elevar sus niveles de capital humano.
"Otro aspecto que merece atención es revisar el funcionamiento de los mercados de factores (capital, trabajo), a fin de que se éstos se destinen a las actividades que más contribuyan al crecimiento del país", afirmó.
Por su parte, el Banco Mundial señaló que el ligero crecimiento que experimentará la economía mexicana será posible gracias, por una parte, al incremento en el crédito a consumidores y a empresas, y por la otra, a una mayor recaudación tributaria que permitirán al gobierno incrementar su gasto e inversión en infraestructura.
Hay que destacar que los mercados tampoco han estado muy acetados. La Bolsa Mexicana de Valores (BMV) ha tenido importantes pérdidas.
En tanto, el fin de semana, las acciones estadunidenses subieron, por una baja de los precios del petróleo y cifras más sólidas de las esperadas de confianza del consumidor y del mercado de vivienda, que contrarrestaron preocupaciones sobre la salud de los bancos.
La firma globla KPMG reveló la semana pasada que los inversionistas internacionales institucionales están temerosos de depositar más dinero en los mercados. El problema es que no ven que este año le vaya redituar muchos rendimientos.
El inversionista BillGross dijo que estima que la crisis del mercado inmobiliario le costará aproximadamente un billón de dólares a las instituciones financieras, por lo que las acciones de este sector lideraron las pérdidas del mercado accionario.
Por su parte, la industria automotriz también está reportando ventas menores en el mercado interno. Esto, a pesar de tener una meta de incremento de ventas de 3 por ciento este año. El problema es el movimiento de tasas de interés y la pérdida de confianza del consumidor mexicano.
- ¿Qué determina el crecimiento de una economía?
Este cálculo se realiza de dos maneras, la primera economía puede crecer de manera "extensiva" utilizando más recursos como el capital físico, humano o natural. La segunda, de acuerdo al BM de manera "intensiva", usando la misma cantidad de recursos con mayor eficiencia, en forma más productiva.
"Cuando el crecimiento económico se produce utilizando más mano de obra, no trae como resultado el aumento del ingreso por habitante y cuando se logra mediante un uso más productivo de todos los recursos, incluida la mano de obra, trae aparejado un incremento del ingreso por habitante y la mejora del nivel de vida, como promedio, de la población", explicó el banco en un documento publicado en su página.