JAC incorpora el sello Hecho en México en toda su línea 2027
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La decisión de integrar el emblema en toda la línea 2027 responde también a un cambio en el consumidor
CDMX.- JAC México informó que, a partir del modelo 2027, todo su portafolio de vehículos contará con el emblema Hecho en México.
JAC es la única automotriz de origen chino con una operación de ensamble activa en el país y respaldada por una empresa mexicana dedicada a la industria automotriz, lo que le permite competir en precio, tecnología, integración local y permanencia.
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En la planta de Ciudad Sahagún, Hidalgo, colaboran más de mil personas y se fabrican cerca de 30 mil vehículos al año, incluyendo SUVs, pickups y vehículos comerciales.
“Este emblema es un reconocimiento al hecho de que durante nueve años hemos construido en México con disciplina y con un estándar claro: lo que se hace aquí, se sostiene. Hoy queremos que cada cliente tenga certeza del origen de su vehículo”, afirmó Isidoro Massri, director de JAC México.
La compañía destacó que en un mercado donde más de 20 nuevas marcas han ingresado en los últimos años y donde el origen de los productos comienza a influir de manera directa en la decisión de compra, la trazabilidad se vuelve un diferenciador estratégico.
“Cuando ensamblas en México, generas empleo, desarrollas proveeduría y construyes industria”. ”Para nosotros, Hecho en México, significa que el valor completo se queda en el país, pero el legado abre caminos. Ejemplo de ello fue cuando presentamos la primera línea completa de vehículos eléctricos en el país, y al cierre del primer trimestre de 2026, los vehículos híbridos, híbridos conectables y eléctricos alcanzaron una participación del 11.6% del mercado”, señaló Elías Massri, CEO de Giant Motors Latinoamérica.
Actualmente, algunos modelos de JAC alcanzan entre 30% y 40% de integración nacional, y la compañía ha contribuido a la generación de más de 5 mil 500 empleos indirectos, además de impulsar la formación de talento técnico en el sector automotriz.
Tanto clientes flotilleros como compradores individuales e instituciones comienzan a exigir mayor claridad sobre el origen de los vehículos, su cadena de valor y su impacto económico en el país.