Los pagos contactless crecieron más de 150% en México: El desafío ahora es la infraestructura
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CIUDAD DE MÉXICO.– En México, el ecosistema de pagos está viviendo un cambio sin precedentes. Las finanzas abiertas, la digitalización y automatización de la mano de la Inteligencia Artificial han disparado tanto el volumen como la velocidad de las transacciones. En 2025, el Sistema de Pagos Electrónicos Interbancarios (SPEI) superó los 6 mil millones de transferencias electrónicas.
Sin embargo, el crecimiento de la industria también ha traído consigo un aumento en la vulnerabilidad del ecosistema a la ciberdelincuencia, especialmente en modalidades como la suplantación y el fraude financiero. En el caso de México, en 2024 se registraron 4 ataques cibernéticos al sistema financiero que provocaron pérdidas por al menos 140 millones de pesos, según datos oficiales del Banco de México.
Adicionalmente, de acuerdo con el estudio: Cybersecurity Economics for Emerging Markets, el presupuesto es un factor crítico. Por ejemplo, el gasto per cápita en México para ciberseguridad es de tan solo 1 USD, en comparación con los 30 USD que invierten EE.UU. y Canadá. El primero invierte 16 veces más en ciberseguridad que toda Latinoamérica y el Caribe juntos.
“México probablemente es hoy el mercado más desafiante y al mismo tiempo más prometedor de la región en materia transaccional. Tiene escalabilidad, crecimiento, presión competitiva y una aceleración muy fuerte hacia pagos digitales, pero también una enorme complejidad operacional por cuenta de varios factores, entre ellos la gestión de riesgos. Las empresas que logren modernizar su infraestructura con resiliencia, integración y altos estándares de seguridad serán las que lideren la siguiente etapa del ecosistema financiero mexicano”, afirmó Albeiro Cortés, CEO de CLAI PAYMENTS, empresa líder en tecnología transaccional que moderniza el ecosistema de pagos en Latinoamérica.
En esta medida, la gestión de riesgos dejó de ser un diferenciador para convertirse en una necesidad estratégica dentro de las instituciones financieras y empresas que participan en el ecosistema de pagos.
Para ello, empresas como CLAI PAYMENTS se han enfocado en desarrollar soluciones avanzadas para prevenir y gestionar riesgos como el caso de AZ7®, Hub de Orquestación que conecta y procesa pagos en tiempo real y que está modernizando el ecosistema de pagos en Latinoamérica. Este, además, integró recientemente a AXIA. Una solución con IA para la detección y el análisis de fraude en tiempo real que representa la evolución necesaria hacia una prevención de fraude con mayor precisión predictiva, adaptativa y conectada al flujo transaccional real de las entidades financieras.
“La coexistencia de múltiples métodos de pago demanda mayor flexibilidad en la infraestructura, facilitando el medio más conveniente para el cliente al momento de transar. Justamente, en CLAI apostamos a la innovación tecnológica desde una perspectiva de orquestación, es decir integrada, conectando y procesando pagos en tiempo real con seguridad, eficiencia y flexibilidad”, aseguró Cortés.
Con 35 años de trayectoria y operación en 13 países de Latinoamérica, la compañía procesa más de 61 millones de transacciones mensuales y opera a través de 21 canales, fortaleciendo capacidades tecnológicas para bancos, procesadoras y entidades financieras en toda Latinoamérica, procesando +700 millones de transacciones por mes a través de +27 redes locales.
Asimismo, la empresa ha avanzado en la homologación y modernización de componentes de switching transaccional, así como en nuevos proyectos asociados a emisión y procesamiento de débito, tarjetas de crédito, canales digitales y automatización de procesos batch, varios de ellos ya en producción y otros en fase de certificación y onboarding.
De cara al futuro, el ecosistema de pagos continuará evolucionando hacia modelos más interoperables, automatizados y cada vez más centrados en la experiencia del usuario. No obstante, este avance, como se mencionó antes, también implicará nuevos riesgos, lo que requerirá de una infraestructura tecnológica capaz de evolucionar al mismo ritmo y de forma integral.