Desde finales de la década de los 70´s, la juguetería ha sido cómplice de millones de padres de familia que han ayudado a Santa Claus a conseguir los juguetes solicitados en millones de “cartitas”
Con la globalización como megáfono del libre mercado, la celebración del nacimiento de Jesús dejó de ser una fiesta espiritual y familiar para convertirse en un acontecimiento dominado por la compulsión por las compras