Agencia
Cd. de México.- La pista es su pasión y su cuerpo el templo que la hace capaz de realizar sus sueños, por lo que la subcampeona olímpica Ana Guevara no puede asistir a bares ni discotecas porque su desempeño se vería afectado por el humo del cigarro, un caso común en la mayoría de los deportistas.
El tabaco ataca desde la primera bocanada. De acuerdo con el médico del Centro Respiratorio de México, Raúl Sansores, los efectos nocivos del cigarro son inmediatos. No es necesario fumar más de dos cigarros al día para preocuparse sobre la disminución de calidad de vida.

La nicotina y 4 mil 700 sustancias químicas que se inhalan al fumar pasan al torrente sanguíneo en forma de monóxido de carbono, tóxico para el cuerpo. "Debido a que la fórmula de éste es CO y la del Oxígeno O2, el monóxido de carbono se pega a la hemoglobina incluso más fácil que el oxígeno, causando una intoxicación en el individuo", explicó Sansores.

En promedio, una persona sana debe tener uno por ciento de monóxido de carbono en la sangre; en un fumador, el porcentaje se eleva a 10.

Una creencia general entre los deportistas es que el ejercicio ayuda a disminuir los efectos del cigarro. En parte es cierto, pero independientemente del plan de entrenamiento que lleven, los afectará directamente en el rendimiento.

"Un corredor que fuma puede tener buena condición, inclusive terminar carreras sin signos de fatiga, pero su desempeño será siempre más pobre que un atleta no fumador", mencionó Sansores.

En un estudio practicado hace dos años durante la carrera de 10 kilómetros contra el tabaquismo, se midió la respuesta física de fumadores y no fumadores. Los resultados arrojaron que si bien ambos habían terminado la carrera sin signos de fatiga extrema y con buena condición, los fumadores finalizaron un minuto por detrás de su contraparte.

Esto se debió a la capacidad pulmonar de los participantes. Sansores explicó que a partir de los 25 años, la capacidad de los individuos disminuye como un proceso natural de envejecimiento. En una persona con pulmones de 5 litros de capacidad, irá perdiendo 30 ml por año, pero en un fumador esta cifra se duplica. (El Universal)

En ese caso, el ejercicio, si bien ayuda un poco, no mejora del todo la condición del fumador. "Si pierde 60 ml al año, haciendo ejercicio perdería 50 ml. La diferencia no es mucha", afirmó el médico.

Datos duros

Son fuertes los estragos por el vicio del tabaco

El tabaco es uno de los grandes enemigos de los atletas, con cifras alarmantes; el daño finalmente es muy similar al que tiene una persona que no hace deporte, pues el estar en buena condición física no los exime de padecer las consecuencias.