El Universal
Givenchy le puso el nombre de Liv Tyler a una rosa con la que fabrica un perfume; ella, que estrena película el 10, sólo quiere ser normal y mantener sus orejas grandes
Liv Tyler irrumpió en la pantalla como una Lolita y por eso impresionó desde un principio. Sólo hay que recordar el video de la canción "Crazy" del grupo Aerosmith, del que es líder su padre Steve.

Ahí compartía créditos con la también naciente Alicia Silverstone. Ambas aparecían como dos adolescentes ataviadas con uniforme escolar, que se destrampaban en el transcurso del día, conociendo streepers o bañándose, sugerentemente, en un río. Liv destacaba por su altura.

Así que no fue sorpresivo que ligara un contrato cinematográfico tan pronto los canales especializados en videoclips tuvieran en su Top Ten a la citada canción. ¿A quién convenció? Ni más ni menos que al italiano Bernardo Bertolucci, quien la quiso para su filme Belleza robada.

"La vida siempre me ha emocionado. Y no hablo de aparecer en películas o hacer entrevistas, sino en pequeñas cosas, normales y diarias, de cómo todo puede pasar", comentó Liv Tayler en una ocasión a medios estadounidenses.

Pero los años pasan. Y los personajes también. Ahora, a sus 32 años, no puede ser más la adolescente. Ya no. Ya creció.

En la comedia Suegra al ataque, película que se estrena el próximo viernes, interpreta a una mujer casada que desea tener un bebé con desesperación. El problema es cuando la madre de su esposo (Diane Keaton), llega de manera imprevista y con sus cinco perros a complicarle la vida.

Liv nació en la cosmopolita ciudad de Nueva York. Fue ampliamente influida por su mamá, la conocida modelo Bebe Buell. A los 14 años inició como modelo y a los 15 decidió que pisaría profesionalmente los escenarios.

Después de un año decidió convertirse en actriz y comenzó como la Callie de Heavy y siguió en Silent fall.

Su carrera comercial despegó con coprotagónicos en Empire records y Armageddon, al lado de Bruce Willis.

La Tyler es alta, mide 1,78 metros de estatura y, al contrario de su famoso padre, odia los piercings y los tatuajes, quizás sea esta una de las razones por las que Liv fue elegida entre las 50 mujeres más bellas del mundo, cuando tenía apenas 20 años.

Eso sí, ni siquiera ella se libró de las críticas que destacaron sus "defectos" físicos. Alguien detectó que tenía el pabellón de sus orejas demasiado grandes, lo que medicamente se conoce como macrotia y que puede resolverse mediante una sencilla cirugía, a lo que siempre se negó.

"No me gusta vivir una vida elegante. Quiero ser una persona normal", señaló en alguna ocasión.

Liv explotó y conquistó corazones con Arwen, el personaje que interpretó en la trilogía El señor de los anillos, película que dirigió Peter Jackson. Fue portada de revistas y diarios. De televisión, ni se diga.

¿Qué pensaba ella? Lo tomaba con humor. Mucho.

"No fue sino hasta que llegué a casa que me di cuenta de lo que había alrededor de esto. Hacer a alguien que tenía tres mil años de edad, cuando yo tenía 23, fue un verdadero reto", admitió.

Recientemente, se le vio en la segunda entrega de la hollywoodense Hulk, el hombre increíble, al lado de Edward Norton.

Para la joven actriz no fue un trabajo fácil, ya que tenía que dar la réplica a un personaje que no veía en ningún momento.

Cuando aceptó el papel, no sabía de su fuerte exigencia física, pero se metió en el desafío y hasta la pasó bien, a pesar de actuar frente a una criatura de tres metros que no existía: "Ni siquiera en El señor de los anillos tuve que hacer esto".

Todo iba bien en su vida. Premio de Mejor Reparto por parte de la sociedad de Actores de EU precisamente por la trilogía de Ciencia Ficción y nació su hijo.

Y la compañía francesa Meilland, a petición de la firma Givenchy, de la que fue imagen de fragancias y cosméticos, creó una especia de rosa que fue bautizada nada menos que con su nombre.

"Me encantó", dijo entonces Liv, "quiero pedir a los creadores que me regalen un arbusto para plantarlo en mi jardín".

Parecía que todo iba con vientos positivos, pero en mayo de 2008 anunció su separación del rockero británico Royston Langdon, con quien se casó en 2003. A ello se sumó la noticia de que su padre había comenzando una rehabilitación.

Ahora difícilmente da entrevistas y se rumora que protagonizará la secuela de The strangers, que fue un éxito en Latinoamérica. También está esperando The romantics, del cineasta Galt Niederhoffer.