Norberto Rivera Carrera es el cardenal que "no quiso escuchar a las víctimas", afirma El País
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El cardenal de 60 años, quien es uno de los participantes del Cónclave que se realiza en el Vaticano y que elegirá al nuevo Papa, es cuestionado en México por encubrir a un sacerdote pederasta
Ciudad de México. Norberto Rivera Carrera, Arzobispo Primado de México, fue calificado como "un pastor que no quiere escuchar a sus ovejas" en un reportaje que publica este jueves el diario El País.
El cardenal de 60 años, quien es uno de los participantes del Cónclave que se realiza en el Vaticano y que elegirá al nuevo Papa, es cuestionado en México por encubrir a un sacerdote pederasta y, además, "atrincherado en su fuero púrpura no tiene rubor en declarar que no va a poner más atención a las críticas que le hacen por casos de abuso sexual a menores por parte de sacerdotes en México y EU", expone la investigación del periódico madrileño, realizada por la corresponsa Sonia Corona.
"En medio de las protestas para que no asistiese al cónclave para elegir al sucesor de Benedicto XVI, Rivera ha insistido en que las acusaciones en su contra por encubrimiento de curas pederastas, en la década de los 80, pertenecen al pasado y que ya ha sido absuelto. Sin embargo, las víctimas siguen reclamando justicia. Principalmente, las víctimas del cura Nicolás Aguilar, al que Rivera, cuando era obispo de Tehuacán (Estado de Puebla), exilió en Los Angeles, California, donde de nuevo abusaría de inocentes", plantea el reportaje titulado "Norberto Rivera, el cardenal que no quiso escuchar a las víctimas".
A principios de 2013, destaca la investigación, aparecieron más detalles de la operación de encubrimiento de Rivera al párroco Nicolás Aguilar. Se trata de documentos legales describen lo que los feligreses hablaban en los años 80 del siglo pasado, cuando contaban de las sospechosas estancias de algunos jóvenes en la residencia del sacerdote en su parroquia de Tehuacán, y por las que Rivera ordenó su traslado a la arquidiócesis de Los Angeles con la aprobación del cardenal estadounidense Roger Mahony.
Desde Los Angeles se realizaron las primeras denuncias por abusos sexuales contra el cura Aguilar y comenzaron las investigaciones que hoy persiguen a Mahony y a Rivera, afirma El País.
"Un intercambio de cartas entre ambos, que fue publicado en enero por orden de un tribunal de Los Angeles, muestra que entre 1987 y 1988 hablaron sobre el caso, sabían de las tendencias pedófilas de Aguilar, y no investigaron su paradero una vez que huyó de EU. El cura permanece prófugo de la justicia", destaca.
También cita a Joaquín Aguilar, una de las víctimas del cura Nicolás Aguilar y director en México de la Red de Sobrevivientes de Abuso Sexual por Sacerdotes (SNAP, por sus siglas en inglés), asegura que el cardenal Rivera prefiere no hablar de los casos de pederastia: "Entre menos se toque el tema mejor para él", señala en entrevista con EL PAIS. El director de la SNAP en México presentó en 2006 una denuncia en contra de Rivera por encubrimiento ante las autoridades de EU. La demanda fue desechada en 2009, pero un tribunal en Los Angeles todavía investiga los casos de abuso sexual acometidos por el sacerdote y ha llamado recientemente a declarar al cardenal Mahony".
"Cuando Joaquín Aguilar habla sobre el cardenal Rivera no oculta su enfado. Afirma que el prelado mexicano ha ocultado datos que podrían ser clave para la investigación y pide que Rivera no vote en el cónclave de San Pedro, convencido de que su voto influirá para que los abusos queden impunes. `El perfil del Papa va a ser alguien que sea un encubridor, de entrada, entonces si quisiera ayudar a la institución creo que (Rivera) debería abstenerse de acudir al cónclave'".
A su vez, Peter Isely, director de la SNAP en el sur de EU, dice al diario madrileño que la Iglesia católica de México mantiene una actitud que favorece el silencio en los casos de abuso sexual por parte de sacerdotes, la misma que Rivera tiene con las víctimas: "Si el Cardenal de la Ciudad de México no entiende que debe existir tolerancia cero a los abusos de los sacerdotes, está tratando de decirnos que no tiene ningún problema con que lo hagan".
En México, se han documentado 65 casos de sacerdotes que han sido trasladados de una diócesis a otra por casos de pederastia, asegura la organización a El País.