Néstor y Cristina Kirchner, una historia de amor, política y poder
COMPARTIR
Juntos consiguieron armar una red de poder que fue más allá del peronismo y que les permitió sustentar sus tres gobiernos desde 2003.
Buenos Aires, Argentina.- Néstor y Cristina Kirchner protagonizaron una historia de amor y de pasión por la política y el poder que marcó los últimos diez años de la Argentina y trascendió las fronteras.
Juntos consiguieron armar una red de poder que fue más allá del peronismo y que les permitió sustentar sus tres gobiernos desde 2003 para liderar el período más extenso de crecimiento económico acompañado por políticas sociales y de derechos humanos, aunque en los últimos años la coyuntura se complicó.
Su hijo mayor, Máximo, gestó la agrupación juvenil La Cámpora, cuya influencia se amplió a vastos estamentos del Estado.
Una realidad que posiblemente haya superado los sueños de la joven pareja de militantes peronistas que se conoció en los años '70 en la universidad de la ciudad de La Plata.
Kirchner nació el 25 de febrero de 1950 en la ciudad de Río Gallegos, capital de la austral provincia de Santa Cruz.
Militó desde joven en el Partido Justicialista (PJ, peronista) y se mudó a La Plata, capital de Buenos Aires, para estudiar abogacía. Allí conoció a Cristina Fernández, con quien se casó y participó en política. En 1976 la pareja se mudó a Santa Cruz, donde Kirchner comenzó a construir su carrera política y formaron una familia con las llegadas de Máximo y Florencia.
Kirchner fue elegido alcalde de Río Gallegos en 1987 y cuatro años después fue votado gobernador de Santa Cruz, una provincia muy rica en hidrocarburos y con muy baja densidad poblacional. Gobernó el distrito durante tres mandatos consecutivos hasta que el entonces presidente Eduardo Duhalde impulsó su candidatura a presidente en 2003.
Cristina acompañó de forma activa su carrera, forjando su trayectoria en el peronismo con personalidad propia. Según la biógrafa de Fernández de Kirchner, Sandra Russo, "su matrimonio significó bastante más que un casamiento, fue también la fundación de una sociedad política de una lealtad inalterada durante más de tres décadas".
"Por eso debe ser también que Cristina nunca sintió que su apellido de casada fuera un signo de sometimiento, aunque sí de pertenencia", declaró a dpa en una reciente entrevista.
Cristina Fernández nació el 19 de febrero de 1953 en la ciudad bonaerense de La Plata y se graduó como abogada. Fue diputada provincial en Santa Cruz, congresal constituyente en la reforma de la Constitución argentina y en 1995 ingresó al Congreso nacional, primero por la provincia de Santa Cruz y a partir de 2005, por su provincia natal, Buenos Aires.
Legisladora rebelde y díscola mientras su esposo ejercía como gobernador de la austral Santa Cruz, mutó al papel de senadora estrella cuando él asumió la presidencia el 25 de mayo de 2003.
Néstor Kirchner obtuvo el segundo lugar en la primera vuelta electoral de 2003, con el 22,45 por ciento de los votos y detrás del también peronista y ex presidente Carlos Menem (1989-1999). Pero su contendiente se retiró de la segunda ronda y el patagónico, o "pingüino", llegó así directamente a la Casa Rosada.
Pese al bajo nivel de apoyo inicial, reconstruyó la autoridad presidencial y concentró el poder de su gobierno con un creciente respaldo popular, aunque con un férreo carácter que le generaba tanto adeptos como adversarios.
Al término de su mandato en 2007, designó a su esposa como candidata del Frente para la Victoria (FPV, peronista), quien ganó en primera vuelta.
Acompañó de cerca su gestión y juntos atravesaron la extensa crisis con el sector agrícola y superaron la derrota electoral legislativa de 2009. Se lo consideró el hombre fuerte de su gobierno. Juntos amasaron una fortuna que desató las sospechas de la oposición, pero que para la justicia no tuvo origen en un enriquecimiento ilícito.
Su muerte el 27 de octubre de 2010 a los 60 años por un paro cardio respiratorio en la villa turística de El Calafate, el refugio de los Kirchner, sorprendió a todos y amenazó con paralizar la gestión.
Cristina, a secas, como se la llama en Argentina, demostró entonces su fortaleza y su capacidad de gobierno, aunque nunca más abandonó el luto. Con un tono más conciliador de su habitual estilo confrontativo, su imagen no paró de crecer en la opinión pública y en 2011 fue reelegida por amplia mayoría.
En los casi seis años que lleva de gobierno, Fernández de Kirchner profundizó la agenda social ampliando la asistencia estatal para los más pobres en pos de una sociedad más justa e igualitaria, una de sus principales banderas, junto con los derechos humanos.
Así como su esposo evitó durante su gobierno los simbolismos peronistas, Cristina no dudó en evocar a Evita. Colaboró además a alimentar el mito en que se convirtió Néstor Kirchner ya a las pocas horas de su muerte, refiriéndose a "él" en sus discursos y subrayando que dejó la vida por su pasión, la política.
Por Cecilia Caminos/DPA