Isabel Allende reivindica su figura como ejemplo de luchas sociales en Chile
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Isabel Allende resaltó que su padre fue un "líder consecuente, un luchador social que siempre fue fiel a su palabra".
Santiago de Chile, Chile.- La senadora Isabel Allende, hija del presidente Salvador Allende, fallecido hace 40 años durante el bombardeo del palacio presidencial en medio del golpe de estado de Augusto Pinochet, reivindicó hoy su figura como ejemplo de la lucha contra las injusticias y desigualdades que persisten en Chile.
Isabel Allende, acompañada de su sobrina Maya Fernández Allende, candidata a diputada por el Partido Socialista, encabezó el tradicional homenaje que la familia realiza cada año en el monumento dedicado al presidente, situado frente al Palacio de la Moneda.
Como cada 11 de septiembre, a lo largo del día se dieron cita y depositaron flores allí numerosos simpatizantes de Allende, incluidos algunos sindicalistas, políticos y familiares de víctimas de la dictadura.
Isabel Allende resaltó que su padre fue un "líder consecuente, un luchador social que siempre fue fiel a su palabra".
A su juicio, Allende "se habría sentido orgulloso de ver a los estudiantes en la calle exigiendo una educación pública y gratuita"
"Hoy día tenemos que ser capaces de convocar a ese pueblo que nos critica porque nos siente todavía distantes, a ese pueblo que siente que todavía la injusticia social predomina en nuestro país, que siente que las desigualdades son muy grandes", señaló
"Por eso hoy tenemos la oportunidad de trabajar unitariamente, constituida esta Nueva Mayoría, ganar las próximas elecciones y sembrar un camino amplio, profundo, de mayor igualdad", señaló en una invitación a votar por la exmandataria y candidata presidencial Michelle Bachelet el próximo 17 de noviembre.
Con todo, algunos asistentes manifestaron con gritos y abucheos su descontento con la coalición de centroizquierda a la que Bachelet representa.
Por otra parte, la senadora reveló que el presidente Sebastián Piñera, el primero de derecha que gobierna el país desde el final de la dictadura, le llamó hoy para expresar su afecto a la familia de Allende, gesto que ella agradeció.
Respecto a la petición que hizo hoy el mandatario de superar los "odios y querellas", Allende reclamó verdad y justicia y subrayó que esos principios están "muy lejos de ser odio y venganza". "Y las querellas son bienvenidas, porque eso se llama justicia", apuntó.
"La memoria es necesaria. Vamos a seguir luchando por la verdad y la justicia, y no vamos a parar hasta que en Chile no se conozcan todos y cada uno de los casos de violaciones a los derechos humanos", advirtió.
En esta ofrenda floral participaron representantes en Chile del Partido Socialista Obrero Español.
Previamente, Isabel Allende y Maya Fernández participaron en actividades culturales en el Museo de la Solidaridad Salvador Allende y, tras el homenaje, visitaron la tumba del presidente, situada en el Cementerio General de Santiago
Pérez Esquivel: "Lo que ocurrió en Chile sucede hoy en A.Latina"
El Premio Nobel de la Paz argentino Adolfo Pérez Esquivel alertó que "lo que ocurrió a Chile en el '73 está sucediendo hoy en América Latina bajo nuevas formas", al conmemorar el 40 aniversario del golpe de Estado que derrocó al presidente chileno Salvador Allende.
"Allende vive en los latinoamericanos como un prócer que dio la vida por su pueblo y la unidad de nuestra América. Luchó por un modelo de igualdad social que resultaba peligroso para Estados Unidos, que no estaba dispuesto a aceptar nuevas Cubas, mucho menos si triunfaban mediante elecciones tradicionales", aseveró Pérez Esquivel.
El Nobel de la Paz de 1980 por su lucha por los derechos humanos durante la última dictadura militar en Argentina (1976-1983) instó en esta fecha a "tener memoria" y "reivindicar los derechos de los pueblos".
"Lo que ocurrió a Chile en el '73 está sucediendo hoy en América Latina bajo nuevas formas. Ha pasado con el golpe en Venezuela, en Honduras, en Paraguay, y otros intentos fallidos en Ecuador y Bolivia", alertó.
"Hoy es un día clave para entrar en conciencia de que lo que le sucedió a Allende sólo se puede evitar con unidad continental y una UNASUR y una CELAC fuertes, al servicio de los pueblos y nuestro derecho a la democracia y la autodeterminación", subrayó Pérez Esquivel.
Legado de Allende quedó inconcluso, dice Guillermo Ravest
El periodista chileno Guillermo Ravest, que difundió por radio el último mensaje de Salvador Allende el 11 de septiembre de 1973, afirma que el legado del presidente derrocado quedó inconcluso, al mirar atrás a sus 86 años desde su hogar en México.
"Su despedida sigue siendo un testamento. Nos inyectó esperanza en el peor momento, pero a 40 años, las tareas que nos encargó siguen incumplidas", dijo Ravest en una entrevista que publica hoy el diario mexicano "La Jornada".
"En Chile se le venera, se le erigen estatuas, pero las tareas fundamentales las hemos dejado incumplidas", afirmó Ravest, que dirigía Radio Magallanes cuando ocurrió el golpe militar y recibió ese día una llamada telefónica de Allende que le pedía urgentemente salir al aire.
En una parte del mensaje de seis minutos que emitió Radio Magallanes y que Ravest se encargó de distribuir después a periodistas extranjeros, Allende afirmó: "Estas son mis últimas palabras. Tengo la certeza de que mi sacrificio no será en vano. Tengo la certeza de que, por lo menos, habrá una lección moral, que castigará la felonía, la cobardía y la traición".
Ravest tenía entonces 46 años. Se exilió en México después del golpe militar con su esposa Ligeia Balladares.
Aunque retornaron a Chile en 1983, ya no encontraron cabida y decidieron en 1995 regresar a su segunda patria, donde, hoy viudo, Ravest vive en una casa de piedra y madera en la localidad de San Miguel Tlaixpan, unos 40 kilómetros al noreste de Ciudad de México.
El periodista, autor del libro "Pretérito imperfecto, memorias de un reportero en tiempos chilenos de la Guerra Fría", lamenta que el 40 aniversario del golpe militar lo encuentre "tan viejo".
"Hay tantas cosas que hacer en Chile", afirma. "Esos 20 años de gobiernos de la Concertación han sido un fiasco", consideró.
"En el Chile polarizado de hoy veo que una parte de la población exige que los perpetradores del golpe pidan perdón. Y veo que otra parte sigue reivindicando la barbarie y que la única autocrítica que admiten es que no terminaron con todos nosotros. ¿Qué perdón puede caber en un país así?".