Jóven confiesa estar enamorada del capitán del Concordia
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Domnica Cemortan acompañaba al comandante del Costa Concordia; fue interrogada como testigo del naufragio
MILAN.- ¿Qué sería de cualquier historia sin amor? Dicen que el amor mueve montañas, que a los enamorados los hace trasladarse de un país a otro, atravesar océanos para encontrar a la persona amada, y quizá hasta hundir barcos...
El último capítulo del naufragio del Costa Concordia frente a la Isla del Giglio, accidente que justo hoy cumple tres semanas, comienza con la confesión de amor de Domnica Cemortan, la joven moldava rubia de 25 años que se encontraba esa noche en el crucero junto al capitán Francesco Schettino, desde entonces en arresto domiciliario con pesadas acusaciones.
"Sí, es verdad, yo estaba en el cuarto de comando hospedada por el comandante. Sí, es verdad, ha vivido momentos dramáticos aquella noche maldita de la colisión con el escollo... Sí, es verdad, estoy enamorada del comandante Schettino."
Interrogada como "testigo de los hechos" por la Procuraduría de Grosseto, institución que encabeza las investigaciones del naufragio, Domnica Cemortan, narró lo ocurrido aquella noche en un interrogatorio el miércoles por la tarde que duró casi cinco horas.
Lo dice así, simplemente, porque afirma que es verdadero y profundo su sentimiento. Baja la mirada y de frente a los ministerios públicos que la interrogan comienza a contar detalles de la noche del viernes 13 de enero cuando cuatro mil 200 personas quedaron de repente a su suerte.
De acuerdo con algunos detalles de su declaración dados a conocer ayer, ella no hace otra cosa más que defender a Schettino (casado y padre de una hija adolescente), acusado por homicidio culposo, desastre culposo y abandono
de la nave.
Dentro del cuartel de los carabineros de Grosseto, los ministerios públicos Stefano Pizza y María Navarro han recabado la versión de la chica moldava, quien aseguró haber subido al crucero con un boleto regular y no como "clandestina" como se había sugerido en los días anteriores, pues no se había encontrado su registro ni como
pasajera ni como trabajadora.
"Francesco Schettino hizo todo lo posible para salvar a los pasajeros... Lo amo y no es justo que destruyan así su imagen... Todos se ponen en su contra", dijo Cemortan.
Al mismo tiempo que se daban a conocer partes de sus declaraciones, ayer también trascendió que en la cabina del capitán los buzos han encontrado objetos de Cemortan, cosas que más adelante tendrán que aclarar los investigadores.
"Su testimonio es muy valioso", dice el procurador jefe Francesco Verusio. "Los testimonios son tantos y cada uno da su punto de vista. Estamos confrontando todas las versiones para tener el panorama general, aunque la palabra definitiva llegará sólo con el examen de la caja negra."
Y es que todavía falta por aclarar lo que en realidad le dijo Schettino a Roberto Ferrarini, responsable de la Unidad de Crisis de la Costa, quien también ya fue interrogado apenas el martes pasado.
Delante de los magistrados, Ferrarino repitió lo que, en un escrito, había hecho llegar al Senado italiano hace unos días: "(Schettino) me informó de la colisión pero estaba muy tranquilo, no calculó el riesgo de naufragio, tanto que me quedé muy sorprendido cuando al final me comunicó que abandonaba la nave".