'Me duelen mucho las piernas': niño holandés
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Ruben, único sobreviviente del accidente aéreo donde murieron 103 personas, dice no recordar nada de lo que pasó, aunque sus familiares ya le informaron sobre la muerte de sus padres y hermano
TRIPOLI. El único sobreviviente del accidente aéreo donde murieron 103 personas no recuerda nada de lo que pasó.
"Estoy bien, pero me duelen mucho las piernas", dice Ruben van Assouw a un reportero del diario holandés Telegraaf, único que hasta ahora ha podido entrevistarlo.
El pequeño de nueve años asegura vía telefónica: "Hay hombres y mujeres aquí. No sé cómo llegué a este lugar".
Sin embargo, sus familiares ya le dijeron que sus padres y hermano murieron en el desastre, mientras que las autoridades señalaron que Ruben regresaría el sábado a su país.
''Considerando las circunstancias, Ruben está bien. Duerme mucho. De vez en cuando despierta y... está lúcido'', señalaron en el comunicado leído a los reporteros por Ed Kronenburg, funcionario del ministerio de Relaciones Exteriores holandés.
 ''Esta mañana le dijimos a Ruben exactamente lo que sucedió. Sabe que tanto sus padres como su hermano están muertos. Ahora, con toda la familia nos encargaremos del futuro de Ruben'', añadieron.
''Tenemos que manejar dos tipos de aflicciones, porque Ruben está en una situación muy mala, pero también hemos perdido miembros de la familia'', señalaron los familiares, que pidieron respeto por su privacidad.
Entre tanto, los investigadores comenzaron la difícil tarea de identificar cuerpos y determinar la causa del accidente.
Los rescatistas encontraron el miércoles a Ruben van Assouw todavía en su asiento en una zona de arena en el desierto, donde había restos del avión desparramados. El vuelo desde Sudáfrica se estrelló sin alcanzar la pista de aterrizaje en Trípoli.
Uno de los doctores que ha tratado al niño dijo que éste podría regresar a casa el mismo sábado.
''La situación es estable'', dijo el ortopedista Sadig Bendala. ''Está bien. No está empeorando. Está progresando bastante bien''.
El doctor dijo que varios factores pudieron haber sido importantes en la sorprendente supervivencia, incluido el lugar en que el niño estaba sentado.
El ministerio de Relaciones Exteriores holandés instruyó al hospital que resguardara con mayor firmeza la intimidad del niño, después de que un periódico holandés pudo contactarlo al llamar por teléfono a uno de los trabajadores del hospital. El periódico dijo que un doctor le entregó un teléfono celular al niño para que hablara con el reportero.
El niño se recuperaba bien después de una cirugía de cuatro horas y media para reparar múltiples fracturas en sus piernas. Su tío y tía llegaron a Libia desde Holanda para visitarlo.