Rechaza Rajoy un pacto de Estado contra el desempleo
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"Hay cosas en las que no estamos de acuerdo, pero no pasa nada, el gobierno tiene que asumir responsabilidades", manifestó Rajoy ante la prensa.
Madrid, España.- El presidente del gobierno español, Mariano Rajoy, rechazó hoy abrir una negociación en busca de un pacto de Estado contra el desempleo que azota España, donde más de 6.2 millones de personas, un 27.16 por ciento, no tienen trabajo y en el que la desocupación juvenil supera el 57 por ciento.
La propuesta se la plantearon los sindicatos en La Moncloa, en un encuentro, el primero desde que el Partido Popular (PP) llegó al poder en diciembre de 2011, en el que el jefe del Ejecutivo se reunió conjuntamente con los sindicatos y las patronales.
"Rajoy considera poco probable un escenario para un gran pacto", manifestaron los líderes de los sindicatos CCOO y UGT, Ignacio Fernández-Toxo y Cándido Méndez, tras el encuentro. También la oposición reclama un pacto de Estado.
Durante casi tres horas estuvieron reunidos los líderes sindicales y los de las patronales CEOE y CEPYME con Rajoy y su ministra de Trabajo, Fátima Báñez, en el palacio de gobierno, intercambiando puntos de vista sobre la salida de España de la crisis.
Los sindicatos llegaron a La Moncloa hablando de "emergencia nacional" ante la situación del mercado laboral y con un documento de alternativas para la reactivación económica y la creación de empleo bajo el brazo.
"Hay cosas en las que no estamos de acuerdo, pero no pasa nada, el gobierno tiene que asumir responsabilidades", manifestó Rajoy ante la prensa.
Lo que el jefe del Ejecutivo ofrece son negociaciones sobre temas importantes, pero parciales, como las pensiones, la protección social y la formación de los desempleados.
"No vamos a decir que no a ningún escenario de negociación que se abra", manifestó el líder de CCOO, pero aseguró que lo que España necesita es "un gran consenso".
Desde que Rajoy asumió como jefe del gobierno español, los sindicatos le han hecho dos huelgas generales, una de ellas por la controvertida reforma laboral que aprobó por decreto y que abarató y facilitó el despido.
En los días previos a la reunión de hoy, el líder conservador ya dejó claro que esa reforma es intocable, que no habrá cambios ni para suavizarla ni para endurecerla.
Rajoy está aplicando los ajustes más drásticos en la historia de la democracia española desde que llegó al poder, en el intento de rebajar el déficit público y cumplir con las exigencias de la Unión Europea (UE). En una España en recesión, esos recortes le están valiendo manifestaciones en las calles y una profunda caída de su partido en las encuestas.
"El gobierno tiene que asumir sus responsabilidades y las asume, y si eso supone sufrir un desgaste, lo tenemos que sufrir, porque la obligación es gobernar en un momento muy difícil y complejo", manifestó hoy al respecto, dejando claro que no variará el rumbo.