Nicolas Sarkozy da vuelta a la página en la disputa entre Francia y EU
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<span></span><span style="font-weight: bold;">Washington, EU.- </span>El presidente francés, Nicolas Sarkozy, prosiguió el miércoles en Washington su gira por la reconquista del "corazón de Estados Unidos", cuando en su discurso ante el Congreso dio vuelta la página a la disputa entre ambos países en torno a la invasión de Irak.
Sarkozy, que dedicó su primera visita oficial a Estados Unidos a la reconciliación, dio un discurso ante ambas cámaras del Congreso. Los legisladores le retribuyeron con una ovación de pie de varios minutos.
"Francia es amiga de Estados Unidos", declaró Sarkozy ante un hemiciclo lleno.
"Desde que Estados Unidos apareció en la escena mundial, la fidelidad que une al pueblo francés y al pueblo estadounidense nunca ha sido negada", continuó.
"Con los amigos se pueden tener divergencias, se pueden tener desacuerdos, se pueden tener disputas. Pero en la dificultad, en las pruebas, se está con los amigos, se está a su lado, se le apoya, se les ayuda", insistió el presidente francés, cuyo discurso fue interrumpido una veintena de veces por los aplausos de los parlamentarios estadounidenses.
Sarkozy exaltó ante los senadores y representantes el "sueño americano", que permitió "probar a todas las personas que la libertad, la justicia, los derechos humanos, la democracia no eran una utopía sino, al contrario, la política más realista posible".
"Aquí, el más ilustre y el más humilde de los ciudadanos saben que nada les es debido, que todo se gana", agregó.
El presidente francés también saludó a los soldados que liberaron Francia y Europa en la Primera y en la Segunda Guerra Mundial. "Francia no olvidará jamás el sacrificio de vuestros hijos", prometió.
Pasando luego revista a los grandes problemas del momento, Sarkozy habló de los combates que llevan a cabo conjuntamente Francia y Estados Unidos, en particular en lo que toca a la lucha contra el terrorismo en Afganistán y al diferendo con Irán por su programa nuclear.
La presencia militar de Francia en Afganistán se mantendrá el "tiempo que sea necesario", aseguró.
"Les digo solemnemente que Francia permanecerá comprometida en Afganistán el tiempo que sea necesario, porque lo que está en juego es el futuro de nuestros valores y los de la alianza atlántica", dijo ante una ovación de los legisladores estadounidenses.
Respecto al diferendo con Irán, Sarkozy afirmó con firmeza que la posibilidad de que los iraníes se doten del arma nuclear es, para Francia, una perspectiva "inaceptable".
Como el "aliado independiente" de Washington que desearía ser, Sarkozy se refirió además a la debilidad del dólar y a la subvaluación de la moneda china, el yuan, y declaró que este "desorden monetario" amenaza con "transformarse en una guerra económica".
El dólar continúa desvalorizándose ante las principales divisas, incluido el euro, frente al que bajó a su piso histórico de 1,47, por temores de que haya más malas noticias para los principales bancos mundiales por la crisis inmobiliaria estadounidense.
El mandatario europeo también pidió a Estados Unidos --que no firmó el protocolo de Kyoto-- que "asuma el liderazgo" en el combate al calentamiento global. Finalmente llamó a Washington a no temerle a un sistema de defensa europeo, a la vez que reiteró su apego a la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN).
Tras este discurso ante el Congreso, de mayoría demócrata, Sarkozy se reunirá con el presidente George W. Bush para una reunión de trabajo en la residencia histórica del primer líder estadounidense, George Washington, en Mount Vernon, al sur de Washington.
Allí revisarán los grandes problemas internacionales de la actualidad, puesto que, como subrayó el viernes el portavoz del Elíseo David Martinon, "la relación bilateral hoy en día no presenta ningún tema de discordia que se deba tratar con urgencia".
Ambos ofrecerán una conferencia de prensa tras la reunión. El encuentro será el punto final de la visita oficial de Sarkozy a Estados Unidos, signada por la reconciliación luego de la discordia surgida en 2003 --durante la presidencia de Jacques Chirac-- por causa de la invasión estadounidense a Irak.