"El cambio climático agravará migraciones"
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El cambio climático intensificará dramáticamente la inmigración de Guatemala y Honduras hacia México, ya sea como destino o como vía hacia Estados Unidos, y el fenómeno también provocará una migración masiva de mexicanos de las tierras centrales bajas hacia las más altas, según un escenario descrito por expertos del Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales (CSIS, por sus siglas en inglés) y el Centro para la Nueva Seguridad Estadounidense (CNAS).
El cambio climático podría, de hecho, ocasionar un colapso económico y político en Centro y Latinoamérica y, más allá de eso, amenazar la paz y la estabilidad mundiales, a decir de expertos que ayer dieron a conocer el estudio "La Era de las Consecuencias: la política exterior y las implicaciones en la seguridad nacional del cambio climático global". En el caso de México, los efectos del cambio climático se dejarían sentir en la forma de escasez de agua, lo que a su vez obligaría a muchos a huir hacia EU, que vería aumentar sus problemas para contener la inmigración indocumentada. Al mismo tiempo, los migrantes se verían forzados a cruzar por terrenos mucho más peligrosos.
Durante un año, expertos del CSIS y el CNAS se dedicaron a analizar los efectos plausibles del calentamiento global para las próximas décadas, y elaboraron tres escenarios: cambio climático esperado, severo y catastrófico. En el primero, el "más benigno", habría cada vez menos agua disponible para el ser humano, y la intensidad y frecuencia de los climas extremos aumentaría.
En el norte de México, suroeste de EU, la región Mediterránea y Africa subsahariana, por ejemplo, las sequías y olas de calor serían más y más prolongadas, lo que traería como consecuencia más y peores incendios y la consecuente pérdida de bosques. Este primer escenario "proyecta los efectos del calentamiento global en los próximos 30 años, de acuerdo con los niveles esperados de cambio climático".
En este caso, se habla de un aumento de 1.3 grados centígrados de temperatura para el 2040, con respecto a los niveles de 1990.
En un escenario "severo", con efectos potencialmente desestabilizadores para el planeta, el aumento de la temperatura sería de 2.6 grados centígrados para el 2040 y la consecuencia serían alteraciones profundas en las capas de hielo polar. Unas 2 mil millones de personas se verían afectadas, principalmente en las latitudes más bajas.
La agricultura dejaría de ser viable en los subtrópicos, se extenderían las temidas pandemias y, ante la falta de agua y de tierras, la gente emigraría en masa, poniendo en peligro la estabilidad de los países-destino, incluyendo EU. En un escenario así, "son probables los conflictos armados entre las naciones por los recursos y una guerra nuclear es posible".
Al mismo tiempo, las tormentas tropicales, tifones y huracanes golpearían severamente las tres costas de EU, además de México, Centroamérica, el Caribe, el este, sureste y sur de Asia y muchas islas del océano Indico y del Pacífico sur. De ahí la amenaza de colapso en la región.
En el peor de los escenarios, las temperaturas aumentarían 5.6 grados centígrados para el 2100, con consecuencias que, según los expertos se asemejan en muchos sentidos a las del terrorismo. La escasez de agua afectaría a 3 mil 200 millones de personas. y hasta 120 millones estarían en riesgo de sufrir hambrunas debido a la sequía. Muertes, enfermedades e inundaciones serían una constante. Todo ello, con capacidad para provocar conflictos militares internacionales y generar incluso odio hacia los migrantes que buscarían a toda cosa huir de los desastres climáticos en sus países de origen.