"Sacrificio de mis tres hermanas abonó democracia dominicana": Dedé Mirabal

Internacional
/ 10 junio 2008

    Salcedo, República Dominicana.- El sacrificio de las tres hermanas Mirabal, asesinadas en 1960, fue el principio del fin de la tiranía de Rafael Leonidas Trujillo y "abonó la democracia" que hoy disfruta República Dominicana, dijo a la AFP con convicción Dedé, su hermana sobreviviente. "Todas las fuerzas democráticas reconocen ahora el sacrificio de mis hermanas", Minerva (36 años), Patria (33) y María Teresa (26). "Yo cargué con el recuerdo para contar la historia", dice resignada a sus 82 años, con una sonrisa dulce.

    Desde la ventana de la casa familiar, Dedé observa cada mañana un trágico monumento formado con el chasis plateado del jeep en el que sus hermanas y el chofer fueron lanzadas a un precipicio para simular un accidente, después de ser asesinadas a garrotazos y por estrangulamiento. "Mis hermanas eran demasiado avanzadas para su época", afirma. Esa fértil provincia en el corazón de este país caribeño, a 150 km de Santo Domingo, sembrada de platanares, cafetales y frutos tropicales, fue bautizada en 2007, como Hermanas Mirabal por decreto del presidente Leonel Fernández, quien fue reelecto el pasado 16 de mayo.

    Las tres hermanas, agraciadas por una notable belleza, fueron asesinadas en La Cumbre, en lo alto de la cordillera septentrional, cuando regresaban de visitar a los maridos de Minerva y María Teresa, presos por conspiración en la fortaleza de Puerto Plata, el 25 de noviembre de 1960. La historia de las hermanas Mirabal fue contada por Mario Vargas Llosa en "La fiesta del Chivo", pero cuando el escritor peruano llegó en busca de Dedé para recoger su testimonio no la encontró.

    En 1999 la Asamblea General de la ONU declaró esa fecha como Día Internacional para la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, en homenaje a "las activistas políticas asesinadas por orden de Trujillo", que gobernó de 1930 a 1961".

    No siempre fue así, hubo décadas de silencio: "Después de los asesinatos, sufrimos 18 años de persecución hasta que cae el primer gobierno de Joaquín Balaguer en 1978", quien quedó como único poder en Dominicana tras el atentado que puso fin la dictadura de Trujillo.

    "Nuestro país ha mejorado mucho, la mujer ha logrado ocupar el lugar que merece. Llevamos más de dos décadas de libertad de expresión y acción", dice Dedé, quien celebra una era en la que su familia volvió a la política. El hijo de Dedé, Jaime David Fernández Mirabal, regresó a Dominicana de Italia donde trabajaba para una misión de la ONU: "Vengo a luchar por mi pueblo, dijo mi hijo y le respondí: 'íAy hijo mío, la política sólo me ha dado tragedias!'".

    Jaime David se convertiría en vicepresidente con el presidente Leonel Fernández en el primer mandato 1996-2000.

    Dedé manifiesta su pasión política: "Leonel Fernández es muy capaz, con una visión moderna del mundo, no está anclado en el pasado, y subió un escalón en la Cumbre de Río (en Santo Domingo)", por su mediación en una crisis diplomática entre Colombia, Ecuador y Venezuela. Su hermana Minerva fundó junto con su esposo Manuel Tabares el Movimiento 14 de Junio, en homenaje a los jóvenes dominicanos que en esa fecha de 1959 desembarcaron para emprender un movimiento de liberación y fueron ejecutados. El movimiento fue descubierto en enero de 1960, Minerva fue capturada dos veces y liberada tres meses antes de ser asesinada. "Trujillo lo planificó todo cuando ellas visitaban a sus esposos. A mi madre le hicieron firmar una carta aceptando que había sido un accidente", recuerda.

    Eldictador estaba convencido de que "la ideóloga de ese movimiento era Minerva. Un día dijo: 'tengo dos problemas, la Iglesia católica y las Mirabal'".

    "Pero el crimen fue el fin del dictador, que pagó con su vida tantos crímenes", se consuela, refiriéndose a la muerte de Trujillo, el 31 de mayo de 1961.


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