Bélgica lleva cuatro días sin gobierno
COMPARTIR
Bruselas.- Bélgica amaneció este lunes una vez más sin gobierno ante la pasividad del rey Alberto II, que tarda en decidir si acepta la renuncia presentada por el primer ministro Yves Leterme, junto a todo su gobierno.
Los diarios flamencos De Morgen y De Standaard señalan que, hasta el momento, el monarca sólo ha mantenido consultas con los líderes de los cinco partidos que forman la coalición de gobierno.
Eso alimenta la especulación de la prensa belga de que a Alberto II le gustaría restablecer el actual gobierno, con Leterme a la cabeza.
'íEs una locura! (.) Bélgica precisa de una especie de administrador de crisis, un hombre fuera del común, capaz de dar confianza al pueblo en cuestión de semanas, de sacar adelante la negociación entre Fortis y BNP Paribas, de asegurar la continuación del plan de relance', sostuvo el editorial del diario francófono La Libre Belgique.
De hecho, el mismo Leterme rechazó la víspera volver a desempeñar 'cualquier papel' en el próximo gobierno, según afirmó a los medios su portavoz, Jérôme Hardy.
'Primero quiere limpiar su nombre y el de su gabinete de cualquier sospecha', dijo Hardy.
La situación de Leterme se volvió insostenible después que el Tribunal Supremo afirmara el pasado viernes que había fuertes indicios de intromisión política en el proceso que juzga la legalidad de la venta de activos del grupo belgo-holandés Fortis promovida a prisas por el gobierno belga en medio a la crisis financiera global.
El rotativo francófono Le Soir clasificó a Leterme como 'el primer ministro que se auto-destruye'. Y es que muchos belgas ya han perdido la cuenta de cuántas veces ha renunciado en menos de un año de mandato, todas ellas rechazadas por el rey.
Lo hizo dos veces durante los nueve meses que necesitó para formar gobierno tras las elecciones legislativas de junio de 2007, de las que salió vencedor.
Volvió a arrojar la toalla en otras dos ocasiones desde marzo, cuando fue nombrado primer ministro, a causa de las dificultades para consensuar las diferencias de las dos mayores comunidades del país
-valones y flamencos- y sacar adelante una reforma institucional.
La prensa belga coincide en que no está claro quién podría suceder a Leterme. El ministro de Finanzas, Didier Reynders, cogitado en las anteriores ocasiones, esta vez rechaza la opción.
Por otra parte, aumentan los rumores acerca del nombre del ex primer ministro Jean-Luc Dehaene, considerado un hombre de pulso en momentos de crisis, una característica que le resultó en su nombramiento como presidente del consejo de administración del banco franco-belga Dexia en octubre pasado, cuando éste trataba de reflotar los mercados.
Además del nombre del sucesor de Leterme, el rey deberá decidir si el nuevo gobierno deberá mantenerse por un período completo, hasta 2011, o disolverse en junio de 2009, cuando podrían celebrarse nuevas elecciones parlamentarias junto con los ya programados comicios regionales y de la Unión Europea.
Tratase de un momento delicado para el país, que espera la aprobación de un plan de rescate económico en el valor de dos mil millones de euros, mientras los economistas auguran sucaída en la recesión este trimestre.
Tampoco el banco francés BNP Paribas esperará mucho tiempo por una decisión y amenaza con desistir de la compra de Fortis.
'Bélgica está preste a vivir meses, puede que años, difíciles', vaticinó La Libre Belgique.