Hasta ahora, ha sido una temporada de huracanes intensa en el Pacífico y aún le falta bastante
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La cantidad de huracanes en el Pacífico oriental ya ha superado lo que ocurre en una temporada típica
NUEVA YORK- Ha sido una temporada de huracanes intensa en el océano Pacífico... y todavía le queda bastante camino por recorrer.
En las últimas semanas han surgido tormentas tropicales en lo que parecería una cadena de montaje, ya que las condiciones de El Niño que aparecieron en junio han hecho que las aguas se calienten más de lo normal, lo que ha desencadenado una serie de fenómenos meteorológicos inusuales en muchas partes del mundo.
“Se encamina a ser quizá el El Niño más intenso que se haya registrado”, expresó Brian McNoldy, experto en huracanes de la Universidad de Miami.
La cantidad de huracanes en el Pacífico oriental ya ha superado lo que ocurre en una temporada típica. Tan sólo esta semana, el huracán Polo empapó la costa del Pacífico mexicano mientras oscila entre las categorías 4 y 5. Y en Hawai, cuya población está cansada de las tormentas, existe la posibilidad de que el huracán Nolo genere inundaciones catastróficas.
Durante El Niño, los vientos superficiales de baja altitud que soplan de este a oeste a través del Pacífico se debilitan o a veces se invierten. Eso provoca una alteración en la corriente en chorro e impulsa calor global récord, sequías severas, incendios forestales y la reducción de los suministros de agua.
Los episodios de El Niño no siguen un calendario regular y ocurren, en promedio, cada dos a siete años. Algunos pueden ser leves. Otros pueden golpear con fuerza. McNoldy pronosticó que el actual El Niño alcanzará su punto máximo durante el próximo invierno, pero se prolongará hasta 2027.
“No se desactiva de inmediato”, comentó.
Mientras que la atención se centra en el aumento del número de tormentas en el Pacífico, los fenómenos de El Niño, por el contrario, reducen la actividad de huracanes en el océano Atlántico: la actividad meteorológica tropical en ese océano ha sido prácticamente nula este año.
UN AÑO TURBOCARGADO DE HURACANES EN EL PACÍFICO
Gracias a El Niño, el Pacífico oriental y el Pacífico central han registrado hasta la fecha cuatro tormentas tropicales más de lo normal, en un momento en que a la temporada de huracanes aún le faltan más de dos meses, señaló Matthew Rosencrans, principal pronosticador de la temporada de huracanes del Servicio Meteorológico Nacional, perteneciente a la Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA, por sus siglas en inglés).
De 1991 a 2020, hubo un promedio de 15 tormentas con nombre por temporada en el Pacífico oriental. La temporada en ese océano se extiende del 15 de mayo al 30 de noviembre.
Pero, ¿superar el promedio anual en septiembre? “Esa es otra historia”, apuntó Rosencrans.
Lo que también distingue a las tormentas de este año impulsadas por El Niño es que tres huracanes del Pacífico han alcanzado fuerza de categoría 5, igualando un récord establecido en 2002, también durante un episodio de El Niño, explicó.
La temporada más activa registrada en el Pacífico oriental fue la de 1992, cuando hubo 25 tormentas con nombre, explicó Rosencrans. En el Pacífico central fueron 14 en 2015.
En ese año hubo nueve huracanes de categoría 3 o superior en el Pacífico oriental, pero no se reportaron muertes. Debido a El Niño, los pronosticadores señalaron que las tormentas del Pacífico oriental se formaron más al oeste y siguieron trayectorias más en esa dirección, permaneciendo sobre el océano abierto durante todo su ciclo.
Durante otro fuerte episodio de El Niño en 1997, cientos de personas murieron cuando el huracán Paulina arrasó la costa del Pacífico de México. Ese mismo año, la tormenta tropical Nora empapó de manera inusual el suroeste de Arizona, una zona sin litoral. Y una tormenta de diciembre en el sur de California provocó inundaciones que arrastraron autos hacia un canal de tormentas y motivaron evacuaciones en algunos parques de casas móviles.
En 1998, se culpó a El Niño de inundaciones en China en las que murieron 4.150 personas, la mayoría a lo largo del río Yangtsé.
HAWAI VUELVE A QUEDAR EN LA MIRA
El estado ha sentido la furia de dos huracanes durante el último mes. Lala en agosto y Lowell en los primeros días de septiembre se combinaron para destruir o dañar más de 510 viviendas y causar 168 millones de dólares en daños a la infraestructura pública. Lala también provocó 21.5 millones de dólares en daños en 38 escuelas.
Se prevé que Nolo, que se intensificó hasta convertirse en huracán la noche del jueves, sea el tercero. Los meteorólogos dicen que el meteoro podría arrojar en Hawai cantidades de lluvia medidas en pies, no en pulgadas.
Además, las fuertes lluvias de marzo causaron las peores inundaciones en Hawai en dos décadas. A eso le siguió en mayo un terremoto de magnitud 6,0, lo que llevó al gobernador Josh Green a señalar que este año ha sido “diferente a todo lo que recuerdo”.
Dos huracanes pasaron a menos de 320 kilómetros (200 millas) de Hawai en 1957, pero eso no volvió a ocurrir durante más de medio siglo. Luego sucedió en 2014, 2016 y 2018, antes de la tríada prevista para este año.
Los meteorólogos suelen preocuparse por la “fatiga de preparación”, cuando las comunidades se alistan para tormentas que nunca llegan o que están por debajo de su fuerza potencial. Pero John Bravender, meteorólogo de coordinación de alertas del servicio meteorológico, dijo que 2026 ha generado un tipo distinto de desgaste en la población de Hawai.
“El hecho de que hayamos tenido estos impactos dañinos que siguen ocurriendo y, mientras nos recuperamos de ellos, tenemos que prepararnos para el siguiente evento... eso es algo nuevo que realmente agota los recursos y conduce a esta sensación general de que esta es una temporada de huracanes muy ajetreada para nosotros”, expresó.
Los residentes entienden los riesgos y se están acostumbrando más a prepararse.
“Creo que los miembros de la comunidad se dan cuenta de lo peligroso que puede ser el clima, de lo importante que es que sean autosuficientes, tengan comida, agua y también cuiden de sus vecinos”, manifestó Bravender.