Hay incertidumbre global por los impactos de El Niño sobre el vórtice polar
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El fenómeno climático está llamando la atención de científicos estadounidenses por las alteraciones directas sobre el Polo Sur y el Polo Norte
La formación de un fenómeno invernal de El Niño con una intensidad nunca antes vista, ya que, de acuerdo con expertos meteorólogos y físicas de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA por sus siglas en inglés), la magnitud de este evento amenaza con alterar de forma directa el vórtice polar, el sistema de aire gélido que domina los polos durante el invierno.
Especialistas como Judah Cohen, del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT), y Amy Butler, de la NOAA, explican que El Niño tiende a generar cambios en el vórtice polar hacia la mitad o el final de la estación invernal.
Estos cambios desestabilizadores suele desencadenar eventos de calentamiento repentino en la estratosfera, los cuales alteran la corriente y desplazan masas de aire ártico hacia latitudes medias.
Los analistas coinciden en que el verdadero reto radica en el amplio margen de incertidumbre porque las interacciones entre ambos fenómenos no siguen una regla matemática estricta, sino que modifican las probabilidades de ocurrencia de patrones extremos: desde un calor extremo hasta un frío intenso.
Aunque ya hay estimaciones sobre los impactos en América del Norte, los expertos de la NOAA y el MIT advierten que las ramificaciones de esta “danza” entre El Niño y los vortices polares podrían afectar el clima a escala global. Regiones como Europa y Asia podrían experimentar cambios drásticos de temperatura y precipitación derivados de estas alteraciones.
A esta ecuación se suma un factor inédito señalado por investigadores como Ben Kirtman, de la Universidad de Miami: un fenómeno de El Niño de esta escala ocurre hoy sobre un escenario global profundamente alterado por el cambio climático y desastres naturales.