León XIV advierte en Francia que un ‘paraíso de las máquinas’ podría socavar a la humanidad
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El pontífice planteó preguntas existenciales sobre el progreso científico, la vida y los derechos humanos durante su discurso de apertura ante el presidente del país, Emmanuel Macron, y autoridades en el Palacio del Elíseo
PARÍS- El papa León XIV advirtió el viernes que un “paraíso de las máquinas” podría socavar a la humanidad al iniciar un viaje a Francia planteando preguntas fundamentales sobre lo que significa ser humano en la era de la inteligencia artificial, la carrera armamentista nuclear y otras amenazas a la vida misma.
El pontífice planteó preguntas existenciales sobre el progreso científico, la vida y los derechos humanos durante su discurso de apertura ante el presidente del país, Emmanuel Macron, y autoridades en el Palacio del Elíseo, y luego ante diplomáticos y empleados de las Naciones Unidas en la sede de la UNESCO, la organización de cultura y educación de la ONU.
Ante las guerras que asolan Europa y Oriente Medio, reafirmó la oposición del Vaticano a las armas nucleares y manifestó que la doctrina de la disuasión nuclear era “equivocada”, ya que solo alimenta una nueva carrera armamentista.
“La paz no es un equilibrio de fuerzas, sino que se construye cada día a través del diálogo y la justicia”, declaró.
León tiene por delante cuatro intensos días en Francia, donde la Iglesia católica ha perdido influencia en cuestiones éticas debido al estricto enfoque del país respecto al laicismo, consagrado en la Constitución francesa.
Sin embargo, miles de personas se alinearon a lo largo de la ruta de su comitiva, ondeando banderas francesas y de la Santa Sede, y algunos soportaron horas del inusual calor para verlo, aunque fuera un instante. La concurrencia subrayó el sorprendente nivel de interés que suscita la visita de León, la primera visita oficial de Estado de un papa a Francia en 18 años.
Macron dijo que la visita de León aporta “una fuente de esperanza” a muchos franceses.
VISITA CULMINANTE AL FINAL DEL MANDATO DE MACRON
Para Macron, que no podrá presentarse a la reelección para un tercer mandato en las elecciones de mayo, recibir al papa estadounidense es, en cierto modo, un broche de oro. El papa Francisco se negó repetidamente a realizar una visita de Estado propiamente dicha a Francia durante sus 12 años de pontificado y rechazó de forma deliberada sumarse a la inauguración de la reconstruida catedral de Notre Dame en 2024.
“Para un presidente de la república como Macron, que está al final de su mandato, puede ser importante aparecer junto al papa y aprovechar parte de su popularidad. No es nada nuevo”, afirmó Charles Mercier, director de estudios de historia y sociología del catolicismo en la universidad EPHE de París.
A siete meses de que finalice su mandato, los índices de popularidad de Macron rozan mínimos históricos, impulsados por el malestar por el aumento del costo de la vida y las críticas a la creciente deuda y déficit de Francia, así como al deterioro de los servicios públicos.
Sonriendo ampliamente mientras León hablaba en francés, Macron agradeció al papa su visita y dijo: “Está aquí con nosotros para una visita prolongada, dándonos su tiempo, y eso conmueve”.
El reverendo Aristide Ahidote, de Costa de Marfil, fue una de las personas que planeaban asistir más tarde el viernes a la ceremonia de vísperas del papa en Notre Dame. “Dios nos ha dado un papa con vigor y fuerza”, afirmó.
LEÓN LLAMA A LOS FRANCESES A REFLEXIONAR SOBRE IMPORTANTES PREGUNTAS SOBRE LA VIDA
A diferencia de Francisco, a quien le gustaba viajar a pequeñas comunidades católicas lejos de Roma, León se ha mostrado decidido a enfatizar y reavivar las raíces cristianas de Europa. Intenta impulsar el mensaje de la Iglesia sobre el valor y la dignidad de la vida humana en un país donde el derecho al aborto quedó consagrado en la Constitución en 2024 y donde los legisladores aprobaron recientemente de forma definitiva un proyecto de ley que permite que adultos con enfermedades incurables reciban medicación letal.
La jerarquía católica francesa se opuso con firmeza a esas medidas, en consonancia con la doctrina católica de que la vida humana debe protegerse y defenderse desde la concepción hasta la muerte natural.
En su discurso ante Macron y otras autoridades gubernamentales y diplomáticas, León recordó a Francia sus “profundas raíces cristianas” y llamó a los franceses a recordar que el derecho a la vida es el “fundamento indispensable de todo otro derecho humano”.
Su preocupación por la dignidad de la vida humana y por la humanidad en su conjunto se extendió a las amenazas planteadas por la inteligencia artificial.
“La paradoja se ha vuelto cada vez más evidente: mientras se atribuye ‘inteligencia’ a los sistemas computacionales, nos cuesta reconocer la dignidad inalienable de las personas humanas, cuyas vidas son juzgadas según el criterio de la eficiencia y que, cuando ya no son consideradas productivas, son rechazadas y descartadas”, afirmó.
Desde el inicio mismo de su pontificado, León ha identificado a la IA como uno de los mayores desafíos que enfrenta la humanidad. Dedicó al tema su primera encíclica, “Magnifica Humanitas”, en la que pidió una regulación sólida y que los desarrolladores de IA trabajen por el bien común en lugar de por el lucro.
León también apeló a los desarrolladores de IA y a los líderes políticos responsables de regularlos para que reduzcan la velocidad, un llamado que varias de las principales empresas de IA parecen haber tomado en serio recientemente.
“Si queremos evitar perder nuestra humanidad en medio de un ‘paraíso de las máquinas’ que invade y condiciona nuestra vida diaria, existe una necesidad urgente de educación en el discernimiento ético y en la capacidad de reconocer el bien moral”, afirmó.
León dijo antes a los periodistas que estaba complacido de que su mensaje estuviera siendo escuchado y señaló que esperaba que continuara el diálogo que el Vaticano inició con las empresas tecnológicas.
“Y creo que, desde su perspectiva, muchos de ellos están muy abiertos a buscar maneras de asegurarse de que la IA no desplace o, en última instancia, destruya a la humanidad, sino que sea una herramienta para los seres humanos”, afirmó.
UNA VISITA A NOTRE DAME QUE FRANCISCO RECHAZÓ
Más tarde el viernes, León presidió las oraciones vespertinas en la imponente catedral de Notre Dame de París, el primer papa en celebrar allí desde el devastador incendio de 2019 que consumió el techo de la catedral y derribó su aguja.
Tras verse rodeado por una multitud de monjas entusiastas en el exterior, León caminó por el pasillo central entre el estruendo combinado del órgano en lo alto y los vítores desde los bancos. Mientras repicaban las campanas, se arrodilló en oración silenciosa en el mismo lugar donde, en 2019, las llamas hicieron caer vigas del techo calcinadas.
León se maravilló ante el brillo de los vitrales y las columnas color crema restauradas, y elogió a los artesanos que las repararon. Instó a los sacerdotes y monjas reunidos en los bancos a inspirarse en el esfuerzo conjunto para devolver la vida a la obra maestra gótica.
Francisco se había negado a visitar Francia en una visita de Estado propiamente dicha y rechazó explícitamente la invitación de Macron para acudir a la reapertura de la catedral en 2024, que atrajo a decenas de líderes mundiales.
Sin embargo, realizó tres breves viajes a ciudades francesas, entre ellas Estrasburgo en 2014 y Marsella y Córcega en 2024, una visita de un día que se convirtió en su último viaje al extranjero.