Los barcos regresan lentamente al estrecho de Ormuz tras el ataque con drones iraníes
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Expertos en seguridad marítima advierten que el riesgo de nuevos ataques continúa latente, especialmente en un contexto de creciente tensión entre Irán, Estados Unidos e Israel
El transporte marítimo comercial comenzó a reanudarse gradualmente este viernes a través del estrecho de Ormuz, luego de que un ataque atribuido a drones iraníes dañara un buque mercante cerca de la costa de Omán y provocara una nueva alerta sobre la seguridad en uno de los corredores energéticos más importantes del mundo.
De acuerdo con plataformas de seguimiento marítimo, varios petroleros y buques de carga retomaron sus travesías para entrar y salir del Golfo Pérsico, aunque el flujo de embarcaciones permaneció por debajo de los niveles habituales.
Las compañías navieras continúan evaluando los riesgos antes de autorizar nuevos tránsitos, mientras aseguradoras y operadores mantienen protocolos de seguridad reforzados.
El incidente ocurrió cuando un buque portacontenedores con bandera de Singapur fue impactado por un proyectil que, según reportes preliminares, habría sido lanzado por un dron iraní.
El ataque provocó daños en el puente de mando de la embarcación, aunque no se registraron personas lesionadas ni se comprometió la flotabilidad del buque.
El estrecho de Ormuz, ubicado entre Irán y Omán, es considerado uno de los puntos estratégicos más sensibles del comercio internacional, ya que por esa vía transita aproximadamente una quinta parte del petróleo que se consume en el mundo, además de importantes volúmenes de gas natural licuado.
Cualquier interrupción en esta ruta genera preocupación inmediata en los mercados energéticos y entre las principales economías dependientes del suministro procedente del Golfo.
La reanudación parcial del tráfico marítimo representa una señal de confianza por parte de algunas navieras, aunque el panorama sigue siendo incierto.
Expertos en seguridad marítima advierten que el riesgo de nuevos ataques continúa latente, especialmente en un contexto de creciente tensión entre Irán, Estados Unidos e Israel.
Mientras tanto, organismos internacionales encargados de la seguridad de la navegación mantienen el monitoreo permanente de la zona y han recomendado a las embarcaciones extremar precauciones, modificar rutas cuando sea posible y reforzar las medidas de vigilancia durante su paso por el estrecho.