Mark Zuckerberg presionó a Meta para protegerlo de un posible impuesto a la riqueza
Meta reestructurará sus acciones para que Mark Zuckerberg pueda pagar un posible impuesto del 5% a los multimillonarios en California sin reducir su poder de voto
La empresa reestructuró sus acciones para ayudar al multimillonario a pagar el impuesto sobre el patrimonio propuesto por California, en caso de aprobarse.
A Mark Zuckerberg se le acababa el tiempo.
Un impuesto histórico a los multimillonarios se avecinaba en la boleta electoral de su estado natal, California, y necesitaba que la junta directiva de Meta, su empresa tecnológica, tomara medidas para protegerlo de él.
Zuckerberg había estado negociando con la junta directiva de Meta desde julio. Durante una cena con miembros de la junta el 9 de septiembre, les dio un ultimátum: si no se llegaba a un acuerdo, vendería su casa en Palo Alto y el anuncio de la venta se haría público. Planeaba poner la casa a la venta el 13 de septiembre, dijo, lo que le daba a la junta 96 horas para evitar una crisis de relaciones públicas.
Meta, con sede en Menlo Park, cerca de allí, se apresuró a encontrar una solución. El miércoles, la empresa reveló el resultado: en enero, emitirá una nueva clase de acciones para los accionistas, que Zuckerberg podrá vender para pagar el posible impuesto a la riqueza sin que ello afecte su poder de voto del 60,6 por ciento en la empresa de Silicon Valley. Esto también ayudará al gigante tecnológico a financiar sus enormes inversiones en inteligencia artificial.
El tira y afloja entre Zuckerberg y Meta se detalló en un extraordinario lote de documentos presentados ante la Comisión de Bolsa y Valores el miércoles. Dichos documentos revelan con todo lujo de detalles cómo multimillonarios como Zuckerberg —cuyo patrimonio neto se sitúa en 247 millardos de dólares— sortean el riesgo que plantea el impuesto propuesto por California. Las presentaciones también revelan la influencia de Zuckerberg sobre la junta directiva de Meta, una empresa con la que ha estado inextricablemente vinculado desde que la fundó en su dormitorio de Harvard en 2004.
Meta se negó a hacer comentarios.
La decisión de Zuckerberg de reestructurar sus tenencias de acciones de manera preventiva demuestra el temor que existe en Silicon Valley ante la posibilidad de que la medida fiscal, la Proposición 40, se apruebe en las elecciones intermedias del 3 de noviembre. La propuesta aplicaría un impuesto único del 5 por ciento sobre todas las tenencias de los multimillonarios que residieran en California al 1 de enero de 2026.
Con su patrimonio neto estimado, Zuckerberg, de 42 años, podría enfrentar una obligación tributaria de casi 12,5 millardos de dólares. Pero ni siquiera los multimillonarios disponen de esas cantidades de efectivo. Si tuviera que vender sus acciones actuales de Meta —conocidas como acciones de “supervoto”, que le otorgan más poder de voto en la empresa— para pagar ese impuesto, su poder de voto podría reducirse al 53 por ciento, dijo Meta en los documentos presentados.
Si se aprueba la Proposición 40, los litigios son casi seguros, y se espera que algunos opositores argumenten que no debería aplicarse a las personas que residían en el estado antes de que se aprobara el impuesto. Algunas de las personas más ricas de California, como el cofundador de Google Sergey Brin, se mudaron del estado antes del día de Año Nuevo.
Pero ninguna empresa de California ha tomado medidas tan drásticas para lidiar con el posible impuesto como Meta.
El 8 de julio, Zuckerberg comenzó una serie de conversaciones con algunos miembros de la junta directiva sobre la reestructuración de las acciones de Meta por la preocupación de que tendría que marcharse de California como Brin. A la junta le preocupaba que, si Zuckerberg, quien está íntimamente involucrado en el desarrollo de IA, abandonaba el estado y a sus investigadores de IA, eso perjudicaría el progreso de la empresa.
El 4 de agosto, Zuckerberg comunicó a la junta que “tenía la intención de establecer su residencia fuera de California, algo que, según le habían aconsejado, tendría que hacer antes de las elecciones del 3 de noviembre de 2026”, según los documentos.
Meta dijo que, si Zuckerberg ponía a la venta su casa de Silicon Valley, el hecho “sería público e inevitablemente notado y comentado por los empleados de la empresa y, en consecuencia, plantearía dudas para la dirección de la empresa en el futuro”. Si luego se iba de California, la medida perjudicaría a la empresa tal como lo hizo el trabajo remoto causado por la pandemia de COVID-19, decían los documentos presentados.
Alrededor del Día del Trabajo, Zuckerberg les dijo a los miembros de la junta que “necesitaría comenzar a tomar medidas a mediados de septiembre para establecer su residencia fuera de California para mediados de octubre”. Comenzó a pensar en informar a la dirección de la empresa sobre sus planes.
Para el 14 de septiembre, se alcanzaron las líneas generales de un acuerdo. Se requerirá que Zuckerberg resida en California durante ocho años más, según un “Acuerdo de Alineación del Fundador” hecho público el miércoles, a menos que Meta se mude, él ya no esté en la dirección de la empresa o surjan “circunstancias imprevistas”.
Zuckerberg divide gran parte de su tiempo entre su casa en Palo Alto y otra residencia en California, en el lago Tahoe. También posee propiedades en Miami, Hawái e Irlanda.
En los últimos meses, decenas de ejecutivos de empresas de tecnología, incluido Brin, han invertido más de 330 millones de dólares en un grupo político que lucha contra el impuesto a la riqueza, al financiar un aluvión de publicidad que algunas personas creen que ha dado ventaja a los opositores. Zuckerberg no ha hablado públicamente sobre el impuesto a la riqueza ni ha donado al esfuerzo para combatirlo.
Sin embargo, algunos miembros de la junta directiva de Meta sí lo han hecho. Uno de ellos, Patrick Collison, fundador de la empresa emergente de tecnología financiera Stripe y amigo cercano de Zuckerberg, ha donado 33 millones de dólares. Otro de los principales donantes de la junta es Tony Xu, el director ejecutivo de DoorDash, quien fue uno de los tres miembros del comité especial que negoció con Zuckerberg sobre el nuevo plan de acciones. c. 2026 The New York Times Company.
Por Eli Tan y Theodore Schleifer.