Trump solicita al Congreso más de mil 400 millones de dólares en fondos para combatir el ébola
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Esta medida forma parte de una solicitud de financiación suplementaria más amplia que la Casa Blanca presentó el miércoles en una carta al Congreso
La Casa Blanca está solicitando al Congreso más de 1.400 millones de dólares en nuevos fondos para hacer frente al creciente brote del virus del Ébola, incluidos 800 millones de dólares para la respuesta a la crisis humanitaria, según un funcionario de la administración Trump.
Esta medida forma parte de una solicitud de financiación suplementaria más amplia que la Casa Blanca presentó el miércoles en una carta al Congreso.
Según el funcionario, el plan incluye 800 millones de dólares para un centro de cuarentena en Kenia para estadounidenses expuestos al virus, suministros, tratamiento, rastreo de contactos, una red logística regional y prácticas de control de infecciones.
Funcionarios estadounidenses también solicitan 500 millones de dólares en fondos para la seguridad sanitaria mundial, que, según afirman, son necesarios para evitar que el virus se propague a Estados Unidos. Dicho financiamiento incluiría la vigilancia epidemiológica, la capacidad de los laboratorios, la coordinación transfronteriza y posibles alianzas con organizaciones multilaterales y el sector privado, según indicó el funcionario.
Según el funcionario, otros 90 millones de dólares se destinarían a esfuerzos diplomáticos, incluidas las evacuaciones y el transporte de ciudadanos estadounidenses contagiados con el virus a centros de tratamiento.
Los asesores del Congreso dijeron que cualquier solicitud de ese tipo podría encontrar problemas en el Congreso, donde los legisladores, incluidos algunos de los compañeros republicanos del presidente Donald Trump, están descontentos porque su administración se ha negado a gastar el dinero asignado para la asistencia exterior, incluida la atención médica, en todo el mundo.
Washington ha sido criticado por los recortes que realizó a la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID) y a los esfuerzos de salud pública en África antes del brote, lo que ha perjudicado la respuesta.