Heroínas coahuilenses: Auxilian mujeres topos en emergencia tras mega sismo en Colombia
Rosy Bustillos y Juanita Hernández forman parte de los rescatistas mexicanos que apoyan en las labores de rescate tras el fuerte terremoto
Tras el fuerte terremoto de magnitud 7.4 que cimbró principalmente la parte occidental de Colombia, dos mujeres coahuilenses, integrantes de los Topos Azteca, se sumaron a las labores de rescate y auxilio en las zonas colapsadas.
Tras 21 días de haber colaborado en las acciones en La Guaira, Venezuela, Rosy Bustillos y Juanita Hernández Dueñez recibieron, en medio de sus traslados, una alerta para atender una segunda emergencia, ahora en la ciudad de Pereira que junto con Cali, Manizales, Quibdó y otras zonas afectadas, registran ya más de 260 muertes.
Rosy y Juanita forman parte del segundo grupo de Topos que México envió para atender la tragedia en Venezuela, ocurrida hace casi dos meses. El pasado martes, a las 6:00 de la mañana, decidieron partir hacia Pereira. Desde entonces y hasta este jueves, apenas han logrado tomar un descanso de tres horas.
En una comunicación con VANGUARDIA, Rosy expresó que la actividad que realizan puede parecer difícil y compleja, pero es el amor por servir a los demás lo que les da fuerzas para continuar, ya sea para encontrar personas con vida o, en otros casos, para ayudar a cerrar ciclos.
“Nosotros vivimos para servir y el poder rescatar una vida hace que todo valga la pena. Pasa igual al recuperar un cuerpo y darle tranquilidad a los familiares”, dijo.
En breves declaraciones antes de ingresar a la zona cero, Rosy relató que hace 10 años intentó integrarse al cuerpo de Bomberos de Múzquiz y que, desde hace nueve años, comenzó a capacitarse como rescatista especializada en este tipo de siniestros. Desde entonces, ha participado en diversas labores de rescate internacionales.
Juanita, quien también se preparó como bombera en Piedras Negras, ha colaborado en rescates por derrumbes provocados por sismos en Oaxaca, Ciudad de México y otros países.
Rosy reconoce que esta vez dejó esperando algunos días más a sus hijos, nietos y demás seres queridos en Múzquiz, de donde es originaria. Sin embargo, asegura que precisamente el mensaje que busca transmitirles es el valor del servicio a los demás.
“Quiero que sepan que, si Dios nos da vida, es para darle sentido, y en este caso el mío es para servir”, afirmó.